Trastornos de la alimentación y obesidad

Descripción general

La obesidad es una enfermedad crónica con exceso de grasa corporal. Ocurre cuando el cuerpo recibe más energía de la que usa. Esto puede llevar a la acumulación de grasa y de sustancias que dañan el cuerpo. A menudo se relaciona con estrés oxidativo (daño por sustancias reactivas), inflamación y daño de las células (apoptosis, una “muerte” programada de las células).

Los trastornos de la alimentación pueden causar obesidad o aumentar su riesgo. Cuando la obesidad y un trastorno de la alimentación ocurren al mismo tiempo, es más probable desarrollar ideas y conductas poco saludables sobre la comida. Esta combinación puede hacer que los tratamientos para bajar de peso, como la cirugía bariátrica (cirugía para bajar de peso), sean menos efectivos. También puede aumentar el riesgo de trastornos del estado de ánimo y de ansiedad, bajar la calidad de vida y afectar el bienestar social y emocional. En la última década, las conductas alimentarias alteradas en personas con obesidad han aumentado más que la obesidad sola o que los trastornos de la alimentación por sí solos.

La relación entre los trastornos de la alimentación y la obesidad es compleja. Las dietas poco saludables y la falta de ejercicio son causas del aumento de peso, pero los factores mentales y emocionales también influyen mucho. El estrés y los trastornos del estado de ánimo se han vinculado a conductas como comer por emociones (comer para enfrentar emociones negativas) y comer por señales externas (comer por ver u oler comida). Estas conductas se asocian con elecciones de comida poco saludables y aumento de peso.

En personas con obesidad se han reportado tasas más altas de depresión, baja autoestima, ansiedad y varios trastornos de la alimentación, como el trastorno por atracón (episodios de comer grandes cantidades con pérdida de control) y el síndrome de ingesta nocturna (comer por la noche de forma repetida). Estos factores empeoran la calidad de vida relacionada con la salud.

Para reducir el riesgo de obesidad relacionado con trastornos de la alimentación, se necesita un enfoque integral que atienda lo físico y lo psicológico. Algunas estrategias que pueden ayudar:

  • Busque ayuda profesional: Si usted o alguien que conoce tiene dificultades con un trastorno de la alimentación, acuda a un profesional de la salud especializado en este tema. Le pueden dar orientación y apoyo adaptados a sus necesidades.
  • Plan de tratamiento individualizado: Un profesional de la salud elaborará un plan personal que puede incluir terapia (como la terapia cognitivo-conductual, que trabaja con pensamientos y conductas), consejería nutricional y control médico.
  • Cambios saludables en el estilo de vida: Adopte hábitos saludables para ayudar a manejar el peso. Consuma una alimentación equilibrada con porciones adecuadas, haga actividad física regular que le resulte agradable y duerma lo suficiente.
  • Red de apoyo: Contar con una buena red de apoyo es clave para manejar los trastornos de la alimentación y la obesidad. Rodéese de amistades, familiares o grupos de apoyo que comprendan su situación y le animen.
  • Alimentación consciente: Practique la alimentación consciente. Ponga atención a sus señales de hambre, saboree cada bocado y escuche las señales de saciedad del cuerpo. Esto puede ayudar a prevenir comer de más o comer por emociones.

Recuerde que cada proceso es único. Por eso es importante consultar con un profesional de la salud que le dé orientación personalizada según su situación.