Diagnóstico de la obesidad

Descripción general

La obesidad es una enfermedad crónica con exceso de grasa corporal. Ocurre cuando hay un desequilibrio entre la energía que se ingiere (calorías que entra) y la que se usa (calorías que se gastan).

Para diagnosticar la obesidad, los médicos usan varios exámenes, pruebas y procedimientos. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico y a determinar el tipo y la gravedad de la obesidad. Métodos comunes:

  • Índice de masa corporal (IMC): Los médicos suelen empezar calculando el IMC. Es un cálculo aproximado del peso en relación con la estatura. Aunque el IMC es la herramienta más común, tiene límites porque no considera la composición del cuerpo, la masa muscular ni la densidad de los huesos.
  • Circunferencia de la cintura: Medir la grasa alrededor de la cintura puede predecir el riesgo de enfermedades relacionadas con la obesidad. Se usa una cinta métrica para medir la cintura.
  • Medición de pliegues de la piel: Se usan pinzas especiales (calibradores) para medir el porcentaje de grasa del cuerpo, pellizcando la piel en zonas como el pecho, el abdomen y los muslos. Esta medida puede ser más difícil en personas con obesidad, pero da información útil sobre el porcentaje de grasa y cómo cambia con el tiempo.
  • Relación cintura-cadera: Compara la circunferencia de la cintura con la de las caderas. Se hace con una cinta métrica y ayuda a evaluar cómo se distribuye la grasa en el cuerpo.

Además, los médicos pueden pedir otras pruebas para detectar riesgos relacionados con la obesidad y determinar el tipo, la gravedad o la etapa de la obesidad:

  • Análisis de sangre: Revisan los niveles de colesterol y de glucosa (azúcar en la sangre), la función del hígado, la detección de diabetes y la función de la tiroides.
  • Análisis de grasa corporal: Medidas más precisas de la grasa incluyen la absorciometría de rayos X de doble energía (DEXA), una radiografía especial que mide grasa y músculo, y las pruebas de grosor de pliegues de la piel.
  • Pruebas de imagen: El ultrasonido (ecografía), la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) pueden dar más información sobre la composición del cuerpo y la distribución de la grasa, o sobre afecciones y complicaciones relacionadas con la obesidad.

Aunque los médicos de atención primaria suelen diagnosticar la obesidad, también pueden participar especialistas como endocrinólogos o médicos bariátricos. Estos especialistas tienen experiencia en el manejo del peso y en afecciones relacionadas.

Es importante que estos exámenes, pruebas o procedimientos se hagan bajo la guía de profesionales de la salud que puedan interpretar los resultados de forma correcta. Si le preocupa su peso o cree que puede tener obesidad, consulte a su médico, quien puede darle consejos personalizados según su situación.