Metformina para bajar de peso
La metformina es un medicamento de uso común. Se usa para tratar varias afecciones, como diabetes mellitus tipo 2, prediabetes, diabetes mellitus gestacional (DMG), síndrome de ovario poliquístico (SOP), obesidad e incluso algunos tipos de cáncer. Se usa sobre todo como tratamiento inicial para la diabetes tipo 2 en personas con sobrepeso.
En la diabetes tipo 2, las células del cuerpo no responden bien a la insulina. Por eso no pueden controlar bien el azúcar (glucosa) en la sangre. La metformina ayuda a controlar el azúcar en la sangre de varias formas:
- Disminuye la cantidad de azúcar que su cuerpo absorbe de los alimentos.
- Disminuye la cantidad de azúcar que produce el hígado.
- Aumenta la respuesta de su cuerpo a la insulina que produce de forma natural.
La metformina actúa al activar una proteína llamada quinasa activada por AMP (AMPK). Esta activación ayuda a reducir la producción de glucosa en el hígado y a aumentar la entrada de glucosa en los músculos. Al bajar la producción de glucosa y mejorar su uso, la metformina ayuda a reducir el azúcar en la sangre.
La metformina también muestra beneficios más allá de la diabetes. Se ha estudiado por su capacidad para reducir el daño causado por moléculas dañinas, bajar la inflamación y evitar la formación de vasos sanguíneos nuevos en el ojo. Esto sugiere que podría ayudar a tratar la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE).
Aunque las y los médicos pueden recetar metformina a personas con sobrepeso u obesidad que tienen diabetes tipo 2 o prediabetes, es importante saber que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no ha aprobado la metformina específicamente para bajar de peso. Si se receta para bajar de peso, suele ser parte de un plan integral que incluye otros hábitos saludables, como seguir una alimentación nutritiva y baja en calorías y hacer actividad física de forma regular. No es una solución rápida ni un medicamento “milagroso” para la dieta.
Es posible que algunas personas que bajan de peso con metformina vuelvan a subirlo si dejan el medicamento. Por eso, es importante mantener hábitos saludables incluso después de suspender la metformina para sostener la pérdida de peso.
En resumen, la metformina es un medicamento muy usado y bien estudiado que ayuda a controlar el azúcar en la sangre en la diabetes tipo 2. Aunque puede tener beneficios para bajar de peso cuando se combina con cambios en el estilo de vida, solo debe tomarse bajo la guía de un profesional de la salud.
Aún se estudia cómo funciona exactamente la metformina para bajar de peso. Se proponen varias formas:
- Disminuir la producción de glucosa: La metformina reduce la producción de glucosa en el hígado. Esto baja el azúcar en la sangre y puede ayudar a perder peso.
- Mejorar la sensibilidad a la insulina: La metformina mejora cómo trabaja la insulina en los tejidos del cuerpo, como los músculos y las células de grasa. Esto ayuda a que estas células capten y usen mejor la glucosa, con mejor control del azúcar y posible pérdida de peso.
- Influir en las bacterias del intestino: La metformina puede afectar a las bacterias del aparato digestivo (microbioma intestinal). Se piensa que puede cambiar su equilibrio y ayudar a controlar el peso.
- Aumentar la liberación del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1): La metformina puede aumentar la liberación de una hormona llamada GLP-1. El GLP-1 actúa como una señal de saciedad, reduce el apetito y aumenta la sensación de llenura.
- Activar ciertos receptores relacionados con el factor neurotrófico derivado de la glía (GDNF): La metformina induce la producción de una proteína llamada factor de diferenciación del crecimiento 15 (GDF15). Esta activa un receptor específico en el cerebro llamado GFRAL. Al activarse, puede disminuir el apetito y favorecer la pérdida de peso.
Es importante saber que, aunque la metformina puede ayudar a bajar de peso, no es un tratamiento único para la obesidad. Para mejores resultados, úsela junto con una alimentación saludable y actividad física regular. Además, la metformina puede tener otros beneficios, como mejorar los lípidos en sangre (bajar el colesterol malo y subir el colesterol bueno) y reducir el apetito de forma modesta.
En resumen, la metformina puede ayudar a bajar de peso por varias razones: reduce la producción de glucosa, mejora la respuesta a la insulina, influye en las bacterias del intestino, aumenta las señales de saciedad y activa receptores específicos en el cerebro.
A continuación se explica cómo usar la metformina, además de algunas precauciones y posibles efectos secundarios.
- Cómo tomar la metformina:
- Su médico le explicará cómo debe tomar las tabletas de metformina y le dará instrucciones específicas.
- La metformina viene en tabletas de liberación inmediata y de liberación prolongada.
- Las tabletas de liberación inmediata empiezan a actuar en cuanto las toma. Las de liberación prolongada liberan el medicamento poco a poco con el tiempo.
- El momento de la toma depende de la forma del medicamento:
- Si toma tabletas de metformina de liberación inmediata, tómelas dos veces al día con las comidas. A algunas personas les funciona tomarlas con el desayuno y la cena.
- Si toma tabletas de metformina de liberación prolongada, tómelas una sola vez al día con la cena.
- Precauciones:
- Es importante seguir las indicaciones de su médico y usar la metformina junto con una dieta equilibrada y ejercicio regular para controlar mejor el azúcar en la sangre.
- Informe a su médico sobre cualquier otro medicamento o suplemento que tome, porque pueden interactuar con la metformina.
- Si su alimentación es baja en vitamina B12 o en calcio, puede tener más riesgo de niveles muy bajos de vitamina B12 mientras usa metformina. Su médico puede recomendar suplementos de vitamina B12.
- Posibles efectos secundarios:
- En general, la metformina se considera un medicamento seguro, pero como todos, puede causar efectos secundarios.
- Los efectos secundarios comunes pueden incluir acidez o ardor de estómago, dolor de estómago, náuseas o vómitos, hinchazón, gases, diarrea, pérdida de peso, dolor de cabeza y un sabor metálico desagradable en la boca.
- Estos efectos pueden aparecer al empezar el medicamento, pero por lo general desaparecen en unas semanas.
- El efecto secundario más grave, aunque poco común, es la acidosis láctica (acumulación peligrosa de ácido láctico en la sangre). Es rara, pero puede poner en riesgo la vida. El riesgo es muy bajo cuando toma la metformina tal como se la indicó su médico.
- La metformina también puede bajar los niveles de vitamina B12 en su cuerpo. Esto puede causar anemia (bajos glóbulos rojos). Si su alimentación es baja en vitamina B12 o en calcio, puede tener más riesgo de niveles muy bajos de vitamina B12. Los niveles de vitamina B12 mejoran si deja de tomar metformina o si toma suplementos de vitamina B12.
Recuerde consultar siempre a su médico antes de empezar un medicamento nuevo o cambiar su plan de tratamiento. Le dará consejos personalizados según sus necesidades médicas.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.