Obesidad y depresión

Descripción general

La obesidad es una enfermedad crónica. Se caracteriza por un exceso de grasa en el cuerpo. Ocurre cuando el cuerpo recibe más energía de la que usa. Esto hace que se acumulen sustancias dañinas. A menudo se relaciona con estrés oxidativo (daño causado por sustancias reactivas dentro del cuerpo), inflamación y daño o muerte de células (apoptosis, muerte programada de las células).

La depresión puede presentarse en personas con obesidad, y hay varias razones para esta conexión. Las personas con obesidad pueden sufrir discriminación por el tamaño de su cuerpo. Esto puede causar tristeza o baja autoestima con el tiempo. Además, estudios han encontrado una fuerte relación entre la obesidad y el trastorno depresivo mayor.

Reconocer la depresión es importante para buscar ayuda y apoyo. Signos comunes de depresión incluyen sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad o vacío; falta de esperanza; irritabilidad e inquietud. Otros síntomas pueden incluir pérdida de interés en actividades, poca energía, dificultad para concentrarse, cambios en el apetito o el peso, y síntomas físicos como dolores, dolores de cabeza o problemas digestivos.

Cuando una persona presenta depresión junto con la obesidad, se recomienda buscar ayuda médica. Hablar con un profesional de la salud puede brindar apoyo y orientar sobre opciones de tratamiento adecuadas. Es importante recordar que la experiencia con la depresión es diferente en cada persona, por lo que el plan de tratamiento puede variar.

Si una persona o un ser querido tiene pensamientos de hacerse daño o de suicidio, busque atención médica de inmediato. Puede llamar a la National Suicide Prevention Lifeline al 988 o chatear enviando un mensaje de texto al 988 para recibir ayuda inmediata.

En resumen:

  • La depresión puede presentarse con la obesidad por factores como la discriminación y la relación entre la obesidad y el trastorno depresivo mayor.
  • Reconocer la depresión incluye notar tristeza persistente, ansiedad, falta de esperanza, irritabilidad, cambios en el apetito o el peso y síntomas físicos.
  • Cuando la depresión aparece junto con la obesidad, se recomienda hablar con un profesional de la salud para apoyo y opciones de tratamiento adecuadas.
  • Si hay pensamientos de hacerse daño o de suicidio, busque atención de inmediato llamando a la National Suicide Prevention Lifeline al 988.