Problemas de espalda y obesidad

Descripción general

El dolor de espalda es un problema de salud común que puede estar asociado con la obesidad. No todas las personas con obesidad tendrán dolor de espalda, pero a menudo ocurren juntos. La obesidad puede ser una causa principal de dolor de espalda. También puede empeorar un problema que ya existe.

Hay varias razones por las que las personas con obesidad pueden tener más dolor de espalda. Una teoría dice que el exceso de peso cambia la postura. Puede hacer que la pelvis y la parte baja de la espalda se inclinen hacia adelante y cambien la curva natural de la columna. Este cambio puede poner más presión en los discos de la columna (las almohadillas entre las vértebras) y en los nervios. Esto puede llevar a presión sobre la columna, desgaste de los discos y nervios pinzados (atrapados). Además, el exceso de peso aumenta la presión en las articulaciones de la columna, lo que comprime los discos.

Los problemas de espalda como síntoma de la obesidad pueden sentirse como un dolor sordo en toda la espalda o como punzadas en zonas específicas. El tipo de dolor depende de la causa. El dolor también puede correrse al abdomen, los glúteos y las piernas. Puede empeorar al levantar cosas, al agacharse o al estar de pie.

Cuando los problemas de espalda se deben a la obesidad, hay acciones y tratamientos que pueden ayudar a calmar el dolor. La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP) sugiere evitar los medicamentos con receta, en especial los opioides (medicamentos fuertes para el dolor), a menos que otras medidas no hayan funcionado. En su lugar, recomiendan tratamientos a largo plazo como:

  • Manipulación de la columna (cuidado quiropráctico)
  • Masaje
  • Rehabilitación (ejercicio o fisioterapia)
  • Yoga
  • Reducción del estrés basada en mindfulness (atención plena)
  • Acupuntura
  • Tai Chi
  • Biofeedback (técnica para aprender a controlar respuestas del cuerpo con sensores)
  • Terapia con láser

No todas las personas mejoran con lo mismo. Tal vez deba probar o combinar varias opciones para encontrar la que mejor le funcione.

Si usted tiene una pérdida de peso repentina o continua sin cambiar su alimentación o su actividad física, o si le preocupa un aumento de peso excesivo, comuníquese con un médico. Esto podría indicar problemas médicos serios relacionados con la obesidad. Además, si los problemas de espalda como síntoma de la obesidad siguen o empeoran a pesar de varios tratamientos y cambios en el estilo de vida, busque ayuda médica.

Recuerde: siempre es importante consultar a un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados para su situación.