Sobre la obesidad en los hombres

Descripción general

La obesidad en los hombres es un aumento excesivo o anormal de la grasa corporal que representa un riesgo para la salud. Se caracteriza por un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la estatura en metros al cuadrado.

La obesidad en los hombres se relaciona con niveles más bajos de testosterona (hormona sexual masculina). En los hombres con obesidad, estos niveles pueden ser hasta 50% más bajos que en los hombres con IMC normal. Se cree que esto ocurre porque el cuerpo produce menos de una proteína que transporta la testosterona en la sangre; porque más testosterona y otros andrógenos (hormonas masculinas) se transforman en estrógeno (estradiol, una hormona femenina); y porque el sistema que regula la producción de testosterona no funciona tan bien.

La obesidad en los hombres es un factor de riesgo importante para varios problemas de salud, como infertilidad, diabetes mellitus (diabetes), enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, y algunos tipos de cáncer.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la obesidad en los hombres son complejas e incluyen varios factores. Algunas causas clave son:

  • Factores genéticos: Ciertos cambios en los genes pueden aumentar la probabilidad de tener obesidad al afectar cómo se controla el apetito, el metabolismo y cómo el cuerpo almacena grasa.
  • Desequilibrio hormonal: Los desequilibrios hormonales, como niveles bajos de testosterona (hormona sexual masculina) o niveles altos de cortisol (hormona del estrés), pueden contribuir al aumento de peso y a la obesidad en los hombres.
  • Estilo de vida sedentario: La falta de actividad física y un estilo de vida sedentario pueden llevar al aumento de peso y a la obesidad. Hacer poco ejercicio reduce la energía que usa el cuerpo y favorece la acumulación de grasa.
  • Alimentación poco saludable: Consumir una dieta alta en calorías, rica en alimentos muy procesados, bebidas azucaradas y grasas saturadas, puede contribuir al aumento de peso y a la obesidad.

Los factores de riesgo no modificables para la obesidad en los hombres son los que no se pueden cambiar ni controlar. Algunos ejemplos:

  • Edad: A medida que los hombres envejecen, el metabolismo suele volverse más lento, lo que facilita ganar peso.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares con obesidad puede aumentar el riesgo de desarrollarla por factores genéticos y del entorno compartido.

Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden influir o cambiar con hábitos de vida. Algunos ejemplos:

  • Alimentación: Adoptar una dieta saludable y equilibrada, baja en calorías, grasas saturadas y azúcares añadidos, puede ayudar a prevenir o manejar la obesidad.
  • Actividad física: Hacer ejercicio con regularidad y aumentar el nivel de actividad física ayuda a quemar calorías, mejorar el metabolismo y favorecer la pérdida de peso.
  • Hábitos de sueño: Dormir mal o dormir poco se ha relacionado con el aumento de peso y la obesidad. Mantener buenos hábitos de sueño es importante para controlar el peso.

Estos factores de riesgo se influyen entre sí, por lo que es clave abordar varios aspectos del estilo de vida para manejar el peso de forma eficaz. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo manejar la obesidad en los hombres.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la obesidad en los hombres pueden incluir:

  • Mucha grasa en el abdomen (grasa visceral, la que rodea los órganos), más que en otras partes del cuerpo
  • Perímetro de cintura mayor de 101.6 cm (aprox. 102 cm)
  • Índice de masa corporal (IMC) mayor de 30

A medida que la obesidad progresa o se vuelve más grave en los hombres, pueden aparecer:

  • Dificultad para dormir
  • Apnea del sueño (la respiración se vuelve irregular y se detiene por momentos mientras duerme)
  • Falta de aire
  • Várices
  • Problemas en la piel por acumulación de humedad en los pliegues de la piel
  • Cálculos biliares (piedras en la vesícula)
  • Artrosis (desgaste de las articulaciones) en las articulaciones que soportan peso, sobre todo en las rodillas

La obesidad también aumenta el riesgo de otras afecciones, como:

  • Presión arterial alta (hipertensión)
  • Niveles altos de azúcar en la sangre (diabetes)
  • Colesterol alto
  • Triglicéridos altos

La disfunción sexual, incluso niveles bajos de testosterona (hormona sexual masculina), también es común en hombres con obesidad. Sin embargo, la evidencia sobre los beneficios de la terapia con testosterona para la función sexual en hombres con obesidad y testosterona baja no está clara.

Recuerde que cada persona es diferente. Si le preocupan la obesidad o sus síntomas, es importante consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la obesidad en hombres, se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Cálculo del índice de masa corporal (IMC): da una estimación aproximada de su peso en relación con su estatura.
  • Pruebas de pliegues cutáneos: miden el grosor de la piel en distintas partes del cuerpo para estimar el porcentaje de grasa corporal.
  • Comparación cintura-cadera: mide la circunferencia de la cintura y de las caderas para evaluar cómo se distribuye la grasa.
  • Análisis de sangre: revisa los niveles de colesterol y glucosa (azúcar en la sangre), y el funcionamiento del hígado y de la tiroides.
  • Detección de diabetes: mide el azúcar en la sangre para ver si hay diabetes.
  • Pruebas del corazón: como un electrocardiograma (ECG) para evaluar la salud del corazón.

Para determinar la gravedad de la obesidad en hombres, pueden recomendarse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA), una prueba especial con rayos X: ofrece una medición más precisa del porcentaje de grasa corporal.
  • Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM), que son estudios de imagen: ayudan a evaluar la composición del cuerpo y a identificar riesgos de salud relacionados con la obesidad.

Es importante que estos exámenes, pruebas y procedimientos los realicen profesionales de la salud. Ellos evaluarán los resultados y le darán recomendaciones adecuadas según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la obesidad en los hombres son bajar de peso y mantenerlo, mejorar la salud en general y reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la obesidad.

Opciones de tratamiento recomendadas y cómo funcionan:

  • Medicamentos: Un profesional de la salud puede recetarle ciertos medicamentos para ayudarle a bajar de peso. Pueden disminuir el apetito, reducir cuánta grasa absorbe su cuerpo o aumentar el metabolismo (la manera en que el cuerpo usa la energía). Es importante consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento.
  • Terapias: La terapia de conducta y la asesoría pueden ayudarle a crear hábitos de alimentación más saludables y a hacer más actividad física. Se enfocan en reconocer las situaciones que le hacen comer de más, fijar metas realistas y brindarle apoyo y orientación durante todo el proceso de bajar de peso.
  • Cambios en los hábitos de salud: Hacer cambios en el estilo de vida es clave para manejar la obesidad. Incluye adoptar una alimentación balanceada y nutritiva, aumentar la actividad física, controlar las porciones y manejar el estrés. Estos cambios ayudan a bajar de peso y mejoran la salud en general.
  • Procedimientos terapéuticos: En algunos casos, su profesional de la salud puede recomendar cirugía, como la cirugía bariátrica (cirugía para bajar de peso), para personas con obesidad grave que no han logrado una baja de peso importante con otros métodos. Estos procedimientos modifican el sistema digestivo para limitar la cantidad de comida que puede comer o reducir la absorción de nutrientes.

Recuerde: los planes de tratamiento hechos para usted son esenciales para manejar la obesidad. Es importante consultar con un profesional de la salud para decidir el enfoque más adecuado para sus necesidades.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.