Acerca de la vacuna oral contra la polio
La polio es una enfermedad muy contagiosa causada por un virus. Puede afectar el sistema nervioso y causar parálisis. La polio también se llama poliomielitis. Las vacunas ayudan a proteger contra la polio.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que todos los niños reciban la vacuna contra la polio como parte de la serie de vacunas de la infancia. En Estados Unidos, solo se usa la vacuna antipoliomielítica inactivada (VPI). Se aplica como una inyección en la pierna o en el brazo. Los CDC también recomiendan vacunar a las personas adultas que no se vacunaron en la infancia o que no recibieron todas las dosis.
La vacuna antipoliomielítica oral (VOP) se administra en gotas por la boca. A diferencia de la VPI, que usa virus inactivado (muerto), la VOP usa un virus vivo atenuado (debilitado). Con un virus vivo, existe un riesgo raro de que la cepa atenuada pueda mutar y volverse virulenta (que cause enfermedad). La VOP ya no se aplica en Estados Unidos. Aún se usa en otras partes del mundo.
Por lo general, la VOP se tolera bien, pero puede causar efectos secundarios como fiebre, irritabilidad, diarrea y dolor de cabeza.
Es importante consultar con su profesional de salud sobre la vacuna contra la polio. Es parte rutinaria de las vacunas de la infancia. Si le preocupa la polio y no está seguro de si recibió la vacuna en la infancia, consulte a su profesional de salud para recibir recomendaciones según su situación. Como recordatorio, en Estados Unidos solo se recomienda la forma inactivada (VPI). La vacuna oral no se usa en Estados Unidos.