Acerca de las vacunas contra el meningococo
Las vacunas contra el meningococo protegen contra la enfermedad meningocócica. Esta enfermedad es causada por una bacteria llamada Neisseria meningitidis, también llamada meningococo. La bacteria se transmite de persona a persona por saliva infectada o por mucosidad de la nariz y la garganta. El meningococo puede estar en la nariz y la garganta sin causar enfermedad. Pero puede causar problemas graves que ponen en riesgo la vida, como meningitis (inflamación de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal) e infecciones graves en la sangre.
Factores de riesgo de la enfermedad meningocócica
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., tienen más riesgo (más probabilidad) de enfermar:
- Edad: bebés menores de 1 año, adolescentes, adultos jóvenes y personas mayores.
- Contacto cercano con personas infectadas: los familiares y el personal de salud tienen más riesgo.
- Condiciones de vida: vivir en lugares con mucha gente, como residencias universitarias o cuarteles militares, facilita la propagación del meningococo.
- Defensas bajas: personas con el sistema inmunitario debilitado, como quienes tienen VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), anemia falciforme o toman medicamentos que bajan las defensas (como quimioterapia para el cáncer).
Recomendaciones de vacunación contra el meningococo
El CDC recomienda la vacuna contra el meningococo para:
- Niños: niños de 2 meses a 10 años que tienen mayor riesgo.
- Preadolescentes y adolescentes: todos deben recibir la vacuna a los 11–12 años y una dosis de refuerzo a los 16 años.
- Adultos: personas de 18 años o más con mayor riesgo por problemas de salud que debilitan el sistema inmunitario, porque viajarán a zonas del mundo donde la enfermedad es común (algunas áreas de África) o porque trabajan con la bacteria en un laboratorio.
No deben recibir la vacuna las personas alérgicas a algún ingrediente de la vacuna. Las personas embarazadas deben hablar con su profesional de la salud sobre los posibles beneficios y riesgos para decidir qué es lo mejor en su caso.
Vacunas contra el meningococo
Actualmente hay tres tipos de vacunas contra el meningococo disponibles en Estados Unidos. Protegen contra uno o más serogrupos (tipos) de la bacteria. Esta es la guía más reciente según el CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.:
- Vacunas MenACWY (también llamadas vacunas conjugadas meningocócicas)
- Menveo: activa contra N. meningitidis serogrupos A, C, Y y W-135; aprobada para personas de 2 meses a 55 años.
- MenQuadfi: activa contra N. meningitidis serogrupos A, C, Y y W; aprobada para personas de 2 meses en adelante.
- Vacunas MenB (también llamadas vacunas meningocócicas del serogrupo B)
- Bexsero: activa contra N. meningitidis serogrupo B; aprobada para personas de 10 a 25 años.
- Trumenba: activa contra N. meningitidis serogrupo B; aprobada para personas de 10 a 25 años.
- Vacuna MenABCWY (también llamada vacuna pentavalente)
- Penbraya: activa contra N. meningitidis serogrupos A, B, C, Y y W; aprobada para personas de 10 a 25 años.
Las diferencias entre las vacunas disponibles pueden hacer que una sea más adecuada para usted. El número de dosis necesarias depende de la edad y de los factores de riesgo de cada persona. Aún se necesita más investigación para saber exactamente cuánto duran estas vacunas y cuánta protección brindan. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir recomendaciones específicas.
Qué esperar después de la vacunación contra el meningococo
- La vacuna se aplica como una inyección, por lo general en el músculo del brazo o del muslo.
- Las personas con un resfriado leve o una enfermedad leve pueden vacunarse. Una enfermedad leve incluye fiebre baja (menos de 38 °C), goteo nasal o tos, infección de oído o diarrea leve. Quienes tengan una enfermedad moderada o grave deben esperar a recuperarse antes de recibir la inyección. Consulte con el profesional de la salud para decidir si en su caso se puede aplicar la vacuna o si debe esperar.
- Las personas que han tenido reacciones graves a una vacuna meningocócica o a cualquier otra vacuna deben informar al profesional de la salud para decidir si se debe usar esta vacuna.
- Efectos secundarios temporales y frecuentes:
- Enrojecimiento, dolor o leve hinchazón en el lugar de la inyección
- Sentirse cansado o con sueño
- Fiebre
- Dolor muscular
- Irritabilidad (en bebés y niños pequeños)
- Dolor de cabeza
- Las reacciones alérgicas graves son raras, pero pueden ocurrir. Los signos incluyen ronchas, hinchazón de la cara y la garganta, dificultad para respirar, latidos rápidos, mareo o debilidad. Llame al 9-1-1 o vaya a la sala de emergencias si estos síntomas aparecen poco después de la vacuna.
En general, las vacunas contra el meningococo se consideran seguras y bien toleradas. Si tiene preguntas o inquietudes sobre la vacuna o sus posibles efectos secundarios, hable con su profesional de la salud. Él o ella puede darle consejos personalizados según su historia clínica y su situación.