Información sobre la vacuna contra el sarampión (virus vivo)

Descripción general

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa causada por el virus del sarampión. Además del sarpullido y la fiebre, puede causar complicaciones como infecciones de oído, diarrea, neumonía e inflamación del cerebro (encefalitis).

El sarampión se puede prevenir con la vacuna. La vacuna contra el sarampión es de virus vivo atenuado (con un virus debilitado). Por lo general se pone junto con otras vacunas, como las de paperas, rubéola y varicela.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que todas las niñas y los niños reciban la vacuna contra el sarampión, como parte de la vacuna combinada contra el sarampión, paperas y rubéola (SRP; en inglés MMR). La primera dosis suele ponerse cuando la niña o el niño tiene alrededor de 1 año. La segunda dosis se pone entre los 4 y 6 años. Las personas adultas que no se han vacunado y cuyos análisis de sangre muestran que no tienen inmunidad (no están protegidas) contra el sarampión también deben vacunarse. Es importante consultar con el pediatra o con otro profesional de la salud sobre recibir la vacuna.

Hay grupos de personas para quienes la vacuna contra el sarampión puede no ser adecuada. Esto incluye a personas embarazadas; personas con el sistema de defensas debilitado (inmunodeprimidas), por ejemplo por quimioterapia; quienes tienen en su hogar a un familiar con problemas del sistema inmunitario; o quienes tienen alergia grave a algún componente de la vacuna. Las personas embarazadas o quienes no se sienten bien, incluso si solo tienen un resfriado leve, deben posponer la vacuna. Hay otras situaciones en las que no se recomienda esta vacuna. Es importante hablar con el pediatra o con otro profesional de la salud sobre sus factores individuales.

Como con cualquier vacuna, hay precauciones y posibles efectos secundarios. Los efectos más comunes incluyen dolor o enrojecimiento en el lugar de la inyección, y fiebre o sarpullido leves. Estos efectos suelen ser leves y temporales. En raras ocasiones, pueden ocurrir efectos más graves, como reacciones alérgicas. Busque atención médica si usted o su niña o su niño presenta fiebre alta u otros síntomas que le preocupen después de recibir la vacuna contra el sarampión.

Siempre es buena idea hablar con su médico sobre su historia de salud y cualquier inquietud antes de recibir la vacuna contra el sarampión. Su médico puede darle consejos y orientación personalizados según su situación.