Acerca de las pruebas rápidas

Definición

Las pruebas rápidas, también llamadas pruebas diagnósticas rápidas, son fáciles de usar y dan resultados rápido, por lo general en 20 minutos o menos. A diferencia de la mayoría de las pruebas estándar que se envían a un laboratorio, las pruebas rápidas se hacen y se leen en el lugar de atención. Ese lugar puede ser el consultorio de su profesional de salud, una clínica o su propia casa.

Las pruebas rápidas se usan sobre todo para diagnosticar enfermedades infecciosas como la gripe, la infección de garganta por estreptococo, el paludismo (malaria), el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y la COVID-19. Las pruebas de embarazo en casa son otro ejemplo de prueba rápida.

Las muestras para las pruebas rápidas pueden ser de sangre, orina, saliva o secreciones nasales. La muestra se mezcla con una sustancia especial que causa una reacción química si hay una enfermedad u otra condición. Los resultados se muestran en una tira reactiva o en un casete de prueba rápida.

Una tira reactiva es una tira delgada de plástico recubierta con sustancias químicas. Si la prueba es positiva, la tira cambia de color al ponerla en la muestra. Por otro lado, un casete de prueba rápida es un estuche pequeño de plástico con un orificio para poner la muestra. El orificio mostrará una letra o un símbolo para indicar el resultado.

Es importante saber que las pruebas rápidas tienen limitaciones y a veces pueden dar resultados falsos positivos o falsos negativos.

  • Falsos positivos: ocurren cuando la prueba detecta por error antígenos (señales de un virus) o la sustancia de la prueba, como una hormona, en la muestra de una persona que no tiene el virus o la condición que se busca.
  • Falsos negativos: ocurren cuando la prueba no detecta antígenos o la sustancia (como una hormona) en la muestra de una persona que sí tiene el virus o la sustancia que se busca.

Los resultados inexactos pueden deberse a varias razones: usar un kit de prueba vencido o dañado, leer el resultado fuera del tiempo indicado, contaminación de la muestra, hacer la prueba muy temprano o muy tarde en la etapa de la infección, o errores al realizar la prueba.

En general, las pruebas rápidas son herramientas útiles para un diagnóstico rápido y cómodo de ciertas condiciones, como infecciones o embarazo. Dan resultados más rápido que las pruebas de laboratorio estándar y se pueden usar en muchos lugares, como centros de salud y en su casa.

Antes de la prueba de laboratorio

En el consultorio del médico o en la clínica, le darán instrucciones antes de hacer la prueba.

Para las pruebas rápidas en casa, asegúrese de leer todas las instrucciones de la prueba antes de empezar. Siga cualquier indicación para prepararse, incluyendo cuándo debe hacerse la prueba y tener a mano todos los materiales que necesita.

Es importante saber que las instrucciones pueden variar según la prueba rápida y las recomendaciones del profesional de la salud. Por ejemplo, diferentes marcas de pruebas de COVID-19 o de embarazo pueden tener instrucciones distintas para tomar la muestra, preparar el líquido de la prueba o el tiempo para leer los resultados. Siga siempre las instrucciones específicas del kit de la prueba para obtener resultados correctos y confiables.

Cómo se realiza la prueba de laboratorio

Para hacer una prueba rápida, por lo general hay varios pasos para tomar la muestra y hacer la prueba. Los pasos exactos pueden cambiar según la prueba.

  • Toma de la muestra: Le pedirán una muestra de un líquido de su cuerpo, como sangre, orina, saliva o secreción nasal. Esto puede incluir usar un hisopo para recoger una muestra del interior de la nariz o la garganta, orinar en un vaso limpio para recolectar orina, o pincharse el dedo para obtener una gota pequeña de sangre.
  • Mezcla con una sustancia especial: Una vez tomada la muestra, se mezcla con una sustancia especial. Esta sustancia está diseñada para reaccionar si hay una enfermedad u otra condición en la muestra.
  • Reacción: Luego se observa la mezcla para ver si ocurre una reacción. Esta reacción puede causar cambios de color u otros signos visibles. Esta parte suele tardar varios minutos.
  • Presentación de resultados: Los resultados de la prueba rápida se muestran en una tira reactiva o en un casete de prueba rápida.
  • Tira reactiva: Es una tira delgada de plástico con sustancias especiales. Si la prueba es positiva para una condición, la tira cambia de color cuando se coloca en la muestra.
  • Casete de prueba rápida: Es un estuche pequeño de plástico con un hueco para poner la muestra. En ese hueco aparece una letra o un símbolo que indica si el resultado es positivo o negativo para la condición que se está evaluando.
Comprender los resultados

Los resultados de las pruebas rápidas suelen clasificarse como positivos o negativos.

  • Una prueba positiva significa que el antígeno (la sustancia que se busca) estaba presente en la muestra. Por lo general, esto indica que la persona puede tener la enfermedad que se está buscando.
  • Una prueba negativa significa que el antígeno (la sustancia que se busca) no estaba presente o no se detectó en la muestra. Por lo general, esto indica que la persona no tiene la enfermedad que se está buscando.

Pueden ocurrir falsos positivos o falsos negativos. Es importante hablar sobre los resultados de las pruebas rápidas con un profesional de la salud para confirmar el diagnóstico y conversar sobre el tratamiento. A veces, la prueba rápida debe repetirse (hacerla de nuevo en otro momento) o el profesional de la salud puede hacer otra prueba para confirmar los resultados.

Recuerde: si tiene alguna inquietud sobre sus resultados, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas. Podrá darle consejos y recomendaciones personalizadas según su situación.