Síntomas de abstinencia al dejar de fumar
La abstinencia del tabaco es el conjunto de síntomas físicos y psicológicos (mentales) que usted puede sentir cuando deja de fumar o fuma menos. Cuando usted fuma, su cuerpo se vuelve dependiente de la nicotina, una sustancia que se encuentra en los cigarrillos. La nicotina afecta el cerebro y puede causar sensaciones de placer y recompensa. Cuando deja de fumar, se altera el equilibrio de sustancias químicas en el cerebro. Esto causa síntomas de abstinencia.
Algunos síntomas comunes de la abstinencia del tabaco incluyen:
- Ganas intensas de fumar
- Irritabilidad (sentirse molesto o de mal humor)
- Inquietud (sentirse nervioso o intranquilo)
- Dificultad para concentrarse
- Dificultad para dormir
- Más hambre y posible aumento de peso
- Sentirse triste, con depresión o con ansiedad
Estos síntomas pueden variar en intensidad y pueden ser más fuertes alrededor de 2 a 3 días después de dejar de fumar. Sin embargo, irán disminuyendo poco a poco con el tiempo si usted se mantiene sin fumar.
Es importante saber que, aunque los síntomas pueden ser molestos, por lo general no son dañinos. Hay varios métodos y terapias para ayudarle a controlarlos y hacerlos menos intensos. Dejar de fumar es un paso muy importante para mejorar su salud y bienestar.
La abstinencia por dejar de fumar ocurre cuando una persona deja de fumar y presenta varios síntomas físicos y mentales. Estos síntomas aparecen porque el cuerpo se adapta a la falta de nicotina, una sustancia muy adictiva que está en los cigarrillos.
Causas de la abstinencia al dejar de fumar:
- Adicción a la nicotina: La nicotina es una sustancia muy adictiva que está en los cigarrillos. Cuando una persona fuma con frecuencia, su cuerpo depende de la nicotina. Al dejar de fumar, el cuerpo pasa por abstinencia mientras se adapta a su ausencia.
- Cambios químicos: Fumar afecta la química del cerebro. Cambia sustancias que regulan el ánimo, el apetito y el sueño. Al dejar de fumar, estos cambios pueden causar síntomas de abstinencia.
Factores de riesgo no modificables (cosas que no se pueden cambiar):
- Factores genéticos: Algunas personas tienen más riesgo por su genética de desarrollar adicción a la nicotina y pueden tener síntomas de abstinencia más fuertes al tratar de dejar de fumar.
- Edad: Las personas más jóvenes pueden tener más dificultad para dejar de fumar y sentir síntomas de abstinencia más intensos que las personas mayores.
Factores de riesgo modificables (cosas que sí se pueden cambiar):
- Tiempo y cantidad de consumo: Cuanto más tiempo ha fumado una persona y más cigarrillos fuma al día, es más probable que los síntomas de abstinencia sean más fuertes al dejarlo.
- Intentos previos de dejar de fumar: Quienes han tratado de dejar de fumar antes sin éxito pueden tener síntomas de abstinencia más fuertes en intentos futuros.
- Red de apoyo: Contar con una buena red de apoyo (familia, amistades o grupos de apoyo) ayuda a sobrellevar los síntomas y aumenta las probabilidades de dejar de fumar con éxito.
- Niveles de estrés: El estrés alto dificulta dejar de fumar y puede empeorar los síntomas. Buscar maneras saludables de manejar el estrés, como hacer ejercicio o practicar técnicas de relajación, puede ayudar durante el proceso.
- Condiciones de salud mental: Las personas con depresión o ansiedad pueden tener síntomas de abstinencia más intensos. Es importante que busquen apoyo de profesionales de la salud durante su proceso para dejar de fumar.
Es importante saber que, aunque estos factores pueden influir en qué tan fuertes sean los síntomas, cualquier persona puede dejar de fumar con el apoyo y los recursos adecuados. Si piensa dejar de fumar o necesita ayuda para manejar los síntomas de abstinencia, comuníquese con profesionales de la salud o con grupos de apoyo para recibir orientación y acompañamiento.
La abstinencia de nicotina, que ocurre cuando una persona deja de fumar, puede causar varios síntomas físicos y emocionales. Los síntomas durante la abstinencia pueden variar de una persona a otra, pero hay señales comunes que muchas personas pueden sentir.
Los síntomas tempranos más comunes incluyen:
- Ganas intensas de fumar
- Irritabilidad o enojo
- Inquietud
- Dificultad para concentrarse
- Dificultad para dormir
- Aumento del apetito
- Aumento de peso
- Ansiedad
- Depresión
A medida que avanza la abstinencia, o si alguien ha fumado mucho por mucho tiempo, puede presentar otros síntomas comunes como:
- Somnolencia o tener problemas para dormir
- Malos sueños o pesadillas
- Sentir tensión, inquietud o frustración
- Dolores de cabeza
- Dificultad para concentrarse
- Más apetito y aumento de peso
Es importante recordar que la experiencia de cada persona con la abstinencia al dejar de fumar es única, así que no todas tendrán los mismos síntomas.
Aunque estos síntomas pueden ser difíciles, suelen disminuir con el tiempo. La intensidad suele ser mayor durante la primera semana después de dejar de fumar y baja poco a poco durante el primer mes. Sin embargo, cada persona es diferente, y algunas pueden tener síntomas de abstinencia por varios meses después de dejar de fumar.
Si está pasando por síntomas de abstinencia y le cuesta manejarlos, considere comunicarse con un profesional de la salud. Esa persona puede darle orientación y apoyo en su camino para vivir sin fumar.
Para diagnosticar y determinar la etapa o la gravedad de la abstinencia del tabaco, los profesionales de la salud pueden usar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
Cuestionarios sobre la abstinencia del tabaco:
- Smoking Habit Questionnaire: Este cuestionario evalúa datos sociodemográficos y factores relacionados con el consumo, como años fumando y si vive con una persona fumadora.
- Fagerstrm Test of Cigarette Dependence (FTCD): Este cuestionario mide la dependencia del cigarrillo. Evalúa factores como qué tan pronto después de despertarse fuma su primer cigarrillo.
- Minnesota Nicotine Withdrawal Scale (MNWS): Esta escala evalúa síntomas específicos de abstinencia del tabaco, como irritabilidad, ansiedad, dificultad para concentrarse, inquietud, aumento del apetito, estado de ánimo deprimido, insomnio y ganas intensas de fumar.
- Negative Affect Scale of the Tobacco Motivation Questionnaire (NAS-TMQ): Este cuestionario evalúa específicamente las ganas de fumar en situaciones de malestar emocional.
Evaluaciones de síntomas psiquiátricos y de abstinencia de nicotina:
- Quick Inventory of Depressive Symptomatology (QIDS): Mide síntomas depresivos.
- Overall Anxiety Severity and Impairment Scale (OASIS): Evalúa síntomas de ansiedad.
- Perceived Stress Scale (PSS): Mide el nivel de estrés percibido.
- Center for Epidemiological Studies-Depression Scale (CES-D): Evalúa síntomas depresivos.
- Kessler K6: Mide malestar psicológico.
- Questionnaire on Smoking Urges–short form (QSU): Evalúa las ganas de fumar.
- Penn State Cigarette Dependence Index: Mide la dependencia del tabaco.
Evaluaciones del estado de salud:
- Análisis de sangre: Evalúan la salud general.
- Mediciones de pulso, presión arterial, peso corporal y relación cintura-cadera.
- Prueba de función pulmonar (volumen espiratorio forzado en 1 segundo, VEF1): Evalúa la salud respiratoria.
Los objetivos del tratamiento de la abstinencia del tabaco son ayudarle a dejar de fumar y manejar bien los síntomas de abstinencia (los malestares al dejar la nicotina). A continuación, los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Medicamentos para la abstinencia de nicotina:
- Terapia de reemplazo de nicotina (TRN): La TRN da una dosis controlada de nicotina para reducir los síntomas de abstinencia. Viene en parches, chicle, pastillas para chupar, inhaladores y aerosoles nasales. La TRN ayuda a disminuir poco a poco la dependencia a la nicotina.
- Medicamentos con receta: Algunos medicamentos como bupropión y vareniclina pueden ayudar a reducir las ansias de fumar y los síntomas de abstinencia al actuar en receptores específicos del cerebro.
Terapias para la abstinencia de nicotina:
- Terapia cognitivo conductual (TCC): La TCC le ayuda a reconocer y cambiar pensamientos y conductas negativas relacionadas con fumar. Se enfoca en crear estrategias de afrontamiento, habilidades para resolver problemas y en fortalecer la motivación para dejarlo.
- Terapia de aceptación y compromiso (TAC): La TAC busca aumentar la disposición a aceptar las ansias y los síntomas de abstinencia como algo normal al dejar de fumar. Ayuda a desarrollar habilidades para enfrentar estos retos sin recaer.
- Meditación de atención plena: Enseña a estar consciente de sus pensamientos, emociones y sensaciones físicas sin juzgarlas. Puede ayudarle a reconocer sus desencadenantes y a crear estrategias para manejar las ansias.
Actividades terapéuticas para la abstinencia del tabaco:
- Yoga: El yoga combina posturas físicas, ejercicios de respiración y técnicas de meditación. Puede promover la relajación, reducir el estrés y ofrecer formas alternativas de manejar las ansias.
- Terapia de masaje: Consiste en trabajar los tejidos blandos del cuerpo para promover la relajación y reducir el estrés. Puede aliviar la tensión y mejorar su bienestar general durante el proceso de dejar de fumar.
Cambios de conducta saludable para la abstinencia del tabaco:
- Fijar metas SMART (específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con límite de tiempo): Ayuda a crear un plan para dejar de fumar con éxito. Esto incluye elegir una fecha para dejarlo y preparar un plan inicial.
- Aumentar la autoconciencia: Prácticas como el yoga y la meditación de atención plena pueden aumentar su autoconciencia, ayudarle a reconocer sus desencadenantes para fumar y a desarrollar maneras más saludables de manejar las ansias.
Otros tratamientos para la abstinencia del tabaco pueden incluir:
- Línea telefónica para dejar de fumar: Ofrece apoyo por teléfono con consejeros capacitados que brindan orientación, motivación y estrategias para dejar de fumar.
- Tratamiento con medicamentos: Medicamentos recetados por profesionales de la salud pueden ayudar a disminuir el efecto de recompensa de la nicotina y a manejar los síntomas de abstinencia.
Cada tratamiento funciona de forma distinta para lograr los objetivos del tratamiento de la abstinencia del tabaco. Medicamentos como la TRN o los medicamentos con receta ayudan a reducir las ansias y a manejar los síntomas de abstinencia al tratar la dependencia a la nicotina o al actuar sobre receptores específicos del cerebro. Terapias como la TCC o la TAC se enfocan en cambiar pensamientos negativos, crear estrategias de afrontamiento, fortalecer la motivación o aumentar la aceptación de las ansias sin recaer. Procedimientos terapéuticos como el yoga o la terapia de masaje promueven la relajación, reducen el estrés y ofrecen maneras alternativas de afrontamiento. Cambios de conducta saludable, como fijar metas SMART o aumentar la autoconciencia, le ayudan a crear un plan para dejar de fumar con éxito y a desarrollar maneras más saludables de manejar las ansias.
Es importante consultar a profesionales de la salud para decidir qué tratamientos se ajustan mejor a sus necesidades durante la abstinencia del tabaco.
La abstinencia de nicotina varía de una persona a otra. Algunas personas tienen síntomas leves por pocos días. Otras tienen deseos intensos de fumar y otros síntomas que pueden durar varias semanas. Los síntomas suelen aparecer entre 24 y 48 horas después del último cigarrillo. Por lo general, alcanzan su punto máximo alrededor del tercer día tras dejar de fumar y luego bajan poco a poco durante las siguientes 3 a 4 semanas.
Durante la abstinencia de nicotina, es común tener varias complicaciones. Una complicación frecuente son los cambios en la salud mental, como la depresión. Quienes han tenido depresión antes pueden tener riesgo de recaída durante la abstinencia. La depresión relacionada con la abstinencia suele ser temporal y mejora con el tiempo. Sin embargo, si usted tiene antecedentes de depresión, hable con su médico sobre cómo manejar sus síntomas mientras deja de fumar.
Otra complicación posible es el estreñimiento. La nicotina ayuda a que las heces (excremento) se muevan por el intestino. Al dejar la nicotina, puede tener dificultad para evacuar. El estreñimiento también puede deberse a otros factores al dejar de fumar, como la alimentación, la falta de ejercicio y el aumento del estrés. Los síntomas incluyen heces secas, duras y en bolitas que cuestan trabajo expulsar.
Dejar de fumar tiene varios beneficios. Aunque no revierte los efectos pasados del tabaco en el cuerpo, hay evidencia de que dejar de fumar ayuda a reducir la gravedad de enfermedades relacionadas con el tabaco, como la enfermedad de las encías.
La experiencia con la abstinencia de nicotina es única en cada persona, y la mejor forma de manejar las complicaciones puede variar de una persona a otra. Si le preocupan sus síntomas o complicaciones durante la abstinencia, hable con su proveedor de atención primaria o con su médico. Pueden orientarle y ayudarle a encontrar estrategias útiles para manejar sus síntomas de forma eficaz.