Uso indebido de drogas en la adolescencia
El consumo problemático de drogas en la adolescencia es el uso excesivo y persistente de drogas por adolescentes. Es un problema importante de salud pública en todo el mundo. Puede perjudicar el desarrollo físico, mental, emocional y social.
La adolescencia es un periodo clave del desarrollo del cerebro. En esta etapa hay cambios en la estructura del cerebro, en sus sustancias químicas y en la conducta. En este tiempo, el sistema de recompensa del cerebro aún no está maduro. Por eso, los adolescentes son más propensos a conductas de riesgo, como probar drogas. El consumo problemático en la adolescencia puede incluir sustancias legales como el alcohol y los cigarrillos, y drogas ilegales como la marihuana, la cocaína, la heroína, LSD, crack y éxtasis.
Diversos factores pueden contribuir al consumo problemático de drogas en adolescentes, como el género, la edad, la raza, el origen étnico, la estructura familiar, la situación económica y social, y la influencia de los amigos y compañeros. Es importante abordar este problema de forma oportuna para prevenir conductas adictivas a largo plazo y posibles consecuencias negativas para la salud y el bienestar.
El consumo de drogas en la adolescencia puede tener consecuencias graves para las personas, las familias y la sociedad. Hay varios factores que contribuyen al consumo en este grupo de edad. A continuación se explican las causas y los factores de riesgo.
Causas del consumo de drogas en la adolescencia:
- Factores psicológicos: Los adolescentes con problemas o trastornos de la conducta, como agresividad, impulsividad y trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), tienen más probabilidad de consumir sustancias.
- Actitudes e influencia de los padres: Las actitudes de los padres hacia las drogas y el alcohol, y su nivel de participación y comunicación con sus hijos, pueden influir mucho en la conducta de los adolescentes.
- Presión académica y de amigos: El estrés escolar y la presión de amigos o compañeros pueden llevar a algunos adolescentes a probar drogas para encajar o para sobrellevar las presiones que sienten.
- Estrés: Algunos adolescentes recurren a las drogas para manejar el estrés de su vida diaria, como problemas familiares, retos escolares o dificultades emocionales.
- Aspecto físico: Algunos adolescentes usan drogas para intentar mejorar su apariencia física o su rendimiento deportivo.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Edad: La adolescencia es un periodo de mayor vulnerabilidad al consumo de drogas por la curiosidad, la presión de amigos, la rebeldía frente a la autoridad y la baja autoestima.
- Factores genéticos: Ciertos genes heredados de los padres pueden aumentar el riesgo de desarrollar problemas por consumo de sustancias.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Falta de apoyo de los padres: La poca participación, apoyo y comunicación de los padres puede aumentar el riesgo de consumo.
- Disponibilidad de drogas: El fácil acceso a drogas aumenta la probabilidad de que los adolescentes las prueben.
- Influencia de los amigos: La influencia de amigos que consumen drogas puede afectar mucho la decisión de un adolescente de usar sustancias.
- Problemas de salud mental: Los adolescentes con problemas de salud mental, como depresión o ansiedad, tienen mayor riesgo de consumo.
- Falta de educación: No conocer bien los riesgos y las consecuencias del consumo de drogas hace que los adolescentes sean más vulnerables a probarlas.
Es importante que madres, padres, educadores y profesionales de la salud conozcan estos factores y trabajen juntos para brindar apoyo, orientación y educación, y así ayudar a prevenir el consumo de drogas en la adolescencia.
Durante la adolescencia, hay varias señales comunes de consumo de drogas a las que debe prestar atención. Estas señales pueden variar según la persona y según qué tan grave sea el consumo. Las señales tempranas más comunes incluyen:
- No aceptar correcciones ni límites
- Perder interés en actividades que antes le gustaban
- Cerrar con llave la puerta de su habitación
- Mentir o poner excusas
- Pedir dinero con frecuencia
- Cambios en el estado de ánimo o en su apariencia
- Tener dificultad para concentrarse o terminar tareas
- No respetar la hora de llegada a casa
- Actuar de forma irresponsable
Estas señales tempranas pueden pasar desapercibidas y, a veces, confundirse con conductas típicas de la adolescencia o incluso con depresión. Aun así, es importante prestar atención a estas conductas porque podrían indicar consumo de drogas.
A medida que el consumo se vuelve más problemático o más grave, pueden aparecer otras señales:
- Robar
- Insultar a amigos y familiares
- Perder interés en amistades de mucho tiempo
- Usar mangas largas o pantalones largos en clima cálido (para ocultar marcas de pinchazos o cicatrices)
- Estar irritable
Además de estas señales de conducta, también hay señales físicas de consumo de sustancias a las que debe prestar atención. Pueden incluir:
- Ojos rojos o vidriosos
- Mala higiene personal
- Cambios rápidos de peso
- Pupilas dilatadas
- Cansancio extremo o hiperactividad
- Goteo nasal frecuente u olfatear con frecuencia
Es importante saber que estas señales no son exclusivas del consumo de drogas y también pueden tener otras causas. Sin embargo, si nota estas señales en una persona adolescente, puede ser útil conversar con ella sobre su bienestar y buscar ayuda profesional si es necesario.
Comprender y reconocer estas señales es clave para intervenir temprano y prevenir el trastorno por consumo de sustancias (un problema de salud por consumir drogas) en la adolescencia. Al abordar el problema a tiempo, podemos reducir el riesgo de consecuencias negativas a largo plazo y favorecer una vida más saludable en las personas jóvenes.
Para diagnosticar el consumo problemático de drogas en la adolescencia, el personal de salud puede realizar las siguientes evaluaciones, pruebas y procedimientos:
- Drug Abuse Screening Test (DAST-10): Esta prueba mide qué tanto problema tienen los adolescentes por el consumo de drogas. Evalúa la gravedad y la clasifica como baja, moderada, considerable o grave.
- Center for Epidemiologic Studies-Depression (CES-D): Esta herramienta de detección sirve para identificar síntomas de depresión en adolescentes. Una puntuación de corte estándar de 10 indica depresión de moderada a grave.
- Evaluación de historia de suicidio: El personal de salud hace una pregunta breve para saber si los adolescentes alguna vez han pensado en quitarse la vida o han intentado suicidarse. La respuesta es sí o no.
- Evaluación de trauma físico y sexual: Se usan cuatro preguntas del cuestionario Behavioral Risk Factor Surveillance System de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention (CDC) para medir experiencias de trauma físico y sexual en la niñez y en la adultez.
Para determinar la etapa o la gravedad del consumo problemático de drogas en la adolescencia, se pueden incluir estas evaluaciones, pruebas y procedimientos adicionales:
- Evaluación de la gravedad de los síntomas del trastorno por consumo de sustancias: Se registra cuántos síntomas de trastorno por consumo de sustancias reportan los adolescentes en encuestas basadas en criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). Los síntomas se agrupan en cinco niveles: sin síntomas, un síntoma, dos a tres síntomas, cuatro a cinco síntomas y seis o más síntomas.
- Pruebas de detección de drogas en orina: Sirven para confirmar cuando los adolescentes dicen que no consumen (abstinencia) y para detectar si reportan menos consumo del real. Las muestras se analizan para buscar metabolitos de varias drogas, como marihuana, cocaína, anfetaminas, metanfetaminas, barbitúricos, fenciclidina, opiáceos y benzodiacepinas.
- Evaluación de conductas problemáticas en la adolescencia: Se usan cuestionarios para medir conductas comunes relacionadas con el consumo de sustancias. Puntajes más altos indican más problemas relacionados con el consumo.
- Escala de Complejidad Conductual: Cuenta 33 conductas externas, como problemas de conducta, desatención e hiperactividad. Ayuda a evaluar la gravedad de estas conductas asociadas al consumo de sustancias.
Estas evaluaciones, pruebas y procedimientos son clave para diagnosticar el consumo problemático de drogas en la adolescencia y determinar su etapa o gravedad. La intervención temprana y la prevención son esenciales para atender los trastornos por consumo de sustancias en esta población.
Los objetivos del tratamiento del consumo de drogas en la adolescencia incluyen:
- Lograr y mantener no consumir drogas ni alcohol (abstinencia).
- Mejorar el funcionamiento en general.
- Atender áreas clave que ayudan a prevenir recaídas (volver a consumir).
Existen varios tratamientos recomendados para el consumo de drogas en la adolescencia.
Medicamentos:
- Medicamentos para tratar la adicción: Estos medicamentos, como metadona o buprenorfina, pueden reducir los deseos intensos y los síntomas de abstinencia (malestares al dejar la droga). Así es más fácil que los adolescentes se mantengan sin consumir opioides.
- Medicamentos para trastornos de salud mental que ocurren a la vez: Los adolescentes con consumo de drogas pueden tener depresión o ansiedad. Medicamentos como antidepresivos o ansiolíticos (medicinas para la ansiedad) ayudan a manejar estas condiciones y apoyan la recuperación.
Terapias:
- Terapia conductual: Ayuda a los adolescentes a identificar y cambiar conductas poco saludables relacionadas con el consumo. Se enfoca en desarrollar habilidades para manejar situaciones difíciles, mejorar la solución de problemas y fortalecer la capacidad para salir adelante.
- Terapia familiar: Involucrar a la familia en el tratamiento puede mejorar la comunicación y el apoyo. La terapia familiar aborda la dinámica familiar, mejora las relaciones y fortalece la capacidad de la familia para orientar y apoyar.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): La TCC ayuda a los adolescentes a reconocer y cambiar pensamientos y conductas negativas relacionadas con el consumo. Enseña a manejar los deseos intensos, evitar situaciones que dan ganas de consumir (desencadenantes) y usar estrategias saludables para afrontar el estrés.
Procedimientos terapéuticos:
- Entrevista motivacional: Esta técnica ayuda a los adolescentes a explorar sus motivos para cambiar y a aumentar su disposición para participar en el tratamiento. Incluye escuchar con empatía, colaborar y guiar hacia cambios de conducta positivos.
- Manejo de contingencias: Esta intervención ofrece recompensas o incentivos por conductas positivas, como no consumir o acudir a las sesiones. Refuerza las conductas deseadas y aumenta la motivación para continuar la recuperación.
Cambios en la conducta de salud:
- Educación sobre el consumo de sustancias: Dar información sobre los riesgos y consecuencias del consumo ayuda a los adolescentes a entender la importancia de no consumir.
- Desarrollar estrategias saludables para afrontar: Enseñar otras formas de manejar el estrés, las emociones y la presión de grupo puede reducir la probabilidad de usar drogas como forma de afrontamiento.
- Fomentar hábitos de vida saludables: Promover la actividad física, una buena alimentación, dormir lo suficiente y participar en actividades recreativas positivas mejora el bienestar general y reduce el riesgo de recaída.
Otros tratamientos:
- Servicios de apoyo para la recuperación: Incluyen grupos de apoyo de pares (como programas de 12 pasos), consejería individual, gestión de casos (coordinación de servicios) y plan de seguimiento. Ofrecen apoyo continuo durante la recuperación y ayudan a los adolescentes a mantenerse sin consumir a largo plazo.
Es importante que el tratamiento se adapte a las necesidades de cada persona, tomando en cuenta su cultura, realidades socioeconómicas, dinámica familiar y cualquier condición que ocurra a la vez. La combinación de estos tratamientos puede mejorar mucho los resultados en adolescentes que enfrentan el consumo de drogas.
La adolescencia es un periodo clave en el que a menudo hay experimentación con el consumo de sustancias. Los estudios muestran que suele haber un patrón que avanza por etapas en el consumo problemático de drogas en adolescentes. Así suele progresar con el tiempo:
- Inicio temprano: Muchas personas empiezan a probar alcohol, tabaco y cannabis (marihuana) en la adolescencia temprana. Esta experimentación puede aumentar rápido de la adolescencia temprana a la tardía.
- Progresión a otras drogas: Hay evidencia de que el consumo problemático a menudo pasa de alcohol y tabaco a cannabis y otras drogas ilegales. Por ejemplo, quienes empiezan a beber antes de los 14 años tienen más probabilidad de desarrollar dependencia del alcohol y de tener dependencia más de una vez, comparados con quienes empiezan a beber después de los 21 años.
- Mayor riesgo de consecuencias negativas: Empezar a consumir sustancias a edad temprana se asocia con más riesgo de varias complicaciones en adolescentes. Estas incluyen problemas físicos y de salud mental, alteraciones en el cerebro, dejar la escuela y bajo rendimiento escolar.
- Impacto negativo en la adultez: Los estudios muestran que el consumo en la adolescencia, en especial de alcohol, tabaco y cannabis, puede afectar la salud en la adultez. Aumenta el riesgo de desarrollar problemas por consumo de sustancias (trastornos por consumo de sustancias) y otros trastornos del cerebro y de la salud mental, como ansiedad y depresión.
Complicaciones comunes del consumo problemático de drogas en la adolescencia:
- Problemas de salud física: El consumo puede causar daño en el hígado, problemas respiratorios, enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, y mayor riesgo de enfermedades infecciosas.
- Problemas de salud mental: El consumo en la adolescencia también se relaciona con más riesgo de desarrollar ansiedad, depresión y trastornos por consumo de sustancias más adelante.
- Desarrollo del cerebro afectado: El cerebro del adolescente aún está cambiando. El consumo puede interrumpir su desarrollo normal y causar dificultades para pensar, recordar y manejar las emociones a largo plazo.
El tratamiento del consumo problemático de drogas en la adolescencia es clave para atender el problema y reducir complicaciones. Algunos efectos del tratamiento:
- Curación o remisión: Con tratamiento adecuado, algunas personas pueden dejar el consumo por completo (remisión) durante la adolescencia o al inicio de la adultez.
- Frenar el avance: El tratamiento puede ayudar a frenar la progresión del consumo al brindar apoyo, educación y estrategias para afrontar el problema.
- Reducir complicaciones: La intervención temprana mediante el tratamiento puede disminuir el riesgo de complicaciones a largo plazo asociadas con el consumo en la adolescencia. También puede atender problemas de salud mental que ocurren al mismo tiempo y mejorar el bienestar general.
Es importante saber que el proceso de cada persona es único y los resultados del tratamiento pueden variar. Si usted o alguien que conoce tiene dificultades con el consumo de sustancias en la adolescencia, busque ayuda profesional con proveedores de salud o especialistas en adicciones. Ellos pueden ofrecer orientación y apoyo personalizados durante todo el proceso de recuperación.