Sobre la adicción a las drogas (trastorno por consumo de sustancias)
La adicción a las drogas, también llamada trastorno por consumo de sustancias, es un trastorno crónico que puede volver a aparecer (con recaídas). Se caracteriza por buscar y usar drogas de forma compulsiva, aun cuando causa consecuencias negativas.
Se considera un trastorno del cerebro porque cambia los circuitos que regulan la recompensa, el estrés y el autocontrol. Por estos cambios, las personas con adicción pueden tener pensamientos y conductas alterados. La gravedad puede ser leve, moderada o grave.
Las señales de alerta pueden incluir: usar sustancias de forma indebida; necesitar cada vez más para sentir el mismo efecto (tolerancia); descuidar responsabilidades; deseos intensos de consumir; intentos fallidos de dejarla; y síntomas de abstinencia (malestar físico y emocional al dejar de usar la sustancia).
La adicción es parecida a otras enfermedades, como la del corazón, porque altera el funcionamiento normal de los órganos y puede causar daños graves. Sin embargo, con buena prevención y tratamiento, se puede controlar.
Las causas del trastorno por uso de sustancias (TUS) incluyen procesos biológicos complejos que afectan los circuitos de recompensa del cerebro. Estos circuitos producen placer y liberan sustancias químicas que refuerzan el consumo de sustancias. Además, las áreas del cerebro que manejan el estrés y el autocontrol cambian a largo plazo durante el TUS, lo que hace difícil dejar la sustancia.
Factores de riesgo no modificables (factores que usted no puede cambiar) para el TUS incluyen:
- Antecedentes familiares de consumo problemático de sustancias
- Algunas condiciones de salud mental, como depresión o ansiedad
- Actitudes familiares que ven con buenos ojos el uso de sustancias
- Rechazo por parte de la familia, en especial por su identidad de género u orientación sexual
- Antecedentes de maltrato, en especial abuso sexual
Factores de riesgo modificables (factores que se pueden cambiar) para el TUS incluyen:
- Consumo temprano de sustancias, lo que aumenta el riesgo de TUS a lo largo de la vida
- Falta de supervisión de padres o cuidadores
- Problemas escolares, como sentirse poco conectado con la escuela
- Factores del entorno, como estrés crónico, trauma y experiencias adversas en la niñez
Es importante recordar que estos factores aumentan la probabilidad de desarrollar el TUS, pero no lo garantizan. Si le preocupa la adicción o el TUS, consulte con un profesional de la salud.
Los síntomas tempranos del trastorno por consumo de sustancias pueden incluir:
- Agitación o mucho sueño
- Habla lenta o arrastrada
- Pupilas contraídas (más pequeñas)
- Depresión
- Problemas de memoria
- Marcas de inyecciones (si se inyecta la sustancia)
- Goteo nasal o llagas en la nariz (si inhala la sustancia por la nariz)
- Estreñimiento
- Siente menos dolor
Otros síntomas que pueden aparecer en etapas más avanzadas, con la progresión o con mayor gravedad del trastorno por consumo de sustancias incluyen:
- Cambios en el aspecto o descuido de la higiene personal
- Cambios de conducta, como guardar secretos de repente o agresividad
- Problemas con el dinero, como dinero que falta o necesitar cada vez más dinero sin una razón lógica
- Problemas en la escuela o en el trabajo
- Conductas riesgosas o peligrosas
Es importante saber que la adicción es una afección compleja y los síntomas pueden variar según la persona, la sustancia que se usa y sus circunstancias personales. Si sospecha que usted o alguien que conoce podría estar lidiando con un trastorno por consumo de sustancias, busque ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el trastorno por uso de sustancias (TUS), los profesionales de la salud suelen realizar lo siguiente:
- Evaluación completa: Se revisan síntomas del pensamiento, la conducta y el cuerpo relacionados con el consumo de sustancias.
- Entrevista clínica: Un profesional le hace preguntas sobre su vida, su conducta adictiva y sus patrones de consumo problemático.
- Evaluaciones de detección: Cuestionarios validados como Drug Abuse Screening Test (DAST) o CAGE Adapted to Include Drugs (CAGE-AID) para detectar problemas con drogas.
- Pruebas de detección de drogas en orina: Son una herramienta común para evaluar el consumo y seguir el progreso del tratamiento.
- Informes del programa de monitoreo de medicamentos recetados (Prescription Drug Monitoring Program, PDMP): Ayudan a identificar recetas adicionales de sustancias controladas.
- Entrevistas diagnósticas estructuradas: Se pueden usar entrevistas confiables como Structured Clinical Interview for DSM-IV Axis I Disorders (SCID-CV) para diagnosticar trastornos por uso de sustancias.
Para determinar la etapa o la gravedad del TUS, además se puede:
- Evaluar la cantidad y la frecuencia de cada sustancia que usa.
- Hacer preguntas de detección y de entrevista según las sustancias que le causan más problemas, o evaluar la cantidad y la frecuencia de cada una.
- Evaluar los antecedentes familiares al obtener información sobre adicciones en familiares de primer a tercer grado.
- Evaluar el consumo actual mediante pruebas de orina en el laboratorio para detectar varias sustancias.
Recuerde: el diagnóstico y determinar la gravedad son procesos complejos que requieren evaluación profesional. Consulte a un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.
Los tratamientos para el trastorno por consumo de sustancias (TCS) incluyen:
- Desintoxicación: La primera meta es controlar de forma segura los síntomas de abstinencia y ayudar a la persona a dejar de usar la sustancia. Esto puede incluir reducir poco a poco la dosis de la sustancia o sustituirla temporalmente por un medicamento que cause síntomas de abstinencia más leves.
- Evaluación integral: Se hace una evaluación completa para identificar los factores que contribuyen al TCS, incluidos aspectos médicos, psicológicos y sociales. Esta evaluación ayuda a ajustar el plan de tratamiento a las necesidades específicas de la persona.
- Consejería y terapias conductuales: Estas intervenciones buscan cambiar conductas, abordar problemas psicológicos de fondo y desarrollar estrategias para evitar recaídas. La consejería puede ser individual o en grupo. Terapias como la terapia cognitivo-conductual (TCC) ayudan a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas.
- Medicamentos: Algunos medicamentos pueden recetarse para apoyar la recuperación del TCS. Pueden ayudar a disminuir los deseos intensos de consumir, controlar los síntomas de abstinencia o bloquear los efectos de las sustancias si se usan otra vez. Es importante consultar con un profesional de la salud para saber si un medicamento es adecuado para su situación.
- Cambios en hábitos de salud: El tratamiento del TCS suele promover la salud y el bienestar general. Esto puede incluir fomentar cambios de estilo de vida saludables, como hacer ejercicio con regularidad, llevar una alimentación adecuada y usar técnicas para manejar el estrés.
Es importante saber que el tratamiento del TCS debe adaptarse a las necesidades específicas de cada persona. La combinación de medicamentos, terapias, cambios de conducta y otros tratamientos variará según factores como el tipo de sustancia, la gravedad del trastorno y las circunstancias de la persona.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación.
Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.