Adicción a los opioides

Descripción general

La adicción a los opioides, también llamada trastorno por consumo de opioides (TCO), es una enfermedad crónica (de larga duración) que puede causar problemas importantes de salud, sociales y económicos. Se caracteriza por un deseo fuerte y difícil de controlar de usar opioides, aun cuando ya no son necesarios por motivos médicos.

Los opioides son un tipo de medicamento o droga que actúa en el sistema nervioso y produce sensaciones de placer y alivio del dolor. Algunos opioides los recetan los profesionales de la salud para controlar el dolor intenso y el dolor crónico; otros, como la heroína, son drogas ilegales.

Los opioides tienen un alto potencial de causar adicción en algunas personas, incluso cuando se toman según las indicaciones. La adicción puede llevar a una persona a dar más prioridad a conseguir y usar estas drogas que a otras actividades de su vida. Esto puede afectar de forma negativa sus relaciones personales y laborales. Aún no se sabe por qué algunas personas son más propensas a la adicción que otras.

Causas y factores de riesgo

El trastorno por consumo de opioides (adicción a los opioides) es un problema complejo con muchas causas y factores de riesgo. Hay factores genéticos (heredados) y no genéticos. Varios factores de salud, sociales, económicos y de estilo de vida interactúan con los factores genéticos y determinan el riesgo de cada persona de presentar adicción a los opioides.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar) del trastorno por consumo de opioides:

  • Antecedentes de consumo problemático de sustancias: Las personas con este antecedente tienen mayor riesgo de desarrollar adicción a los opioides.
  • Depresión u otros trastornos de salud mental: Las personas con depresión u otros trastornos de salud mental pueden ser más vulnerables a la adicción a los opioides.
  • Maltrato o negligencia en la infancia: Quienes vivieron maltrato o negligencia en la niñez pueden ser más propensos a desarrollar adicción a los opioides.
  • Ciertos rasgos de personalidad: Rasgos como la impulsividad y la búsqueda de emociones fuertes se han asociado con mayor riesgo de adicción a los opioides.

Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar) del trastorno por consumo de opioides:

  • Vivir en pobreza o en zonas rurales: Estas condiciones aumentan el riesgo, posiblemente por menor acceso a servicios de salud y más desempleo.
  • Relacionarse con personas que hacen uso indebido de opioides u otras sustancias: Estar en un entorno donde el uso indebido es común aumenta la probabilidad de desarrollar una adicción.
  • Acceso fácil a opioides recetados o ilegales: Tener acceso sencillo a opioides, ya sea por recetas o por medios ilegales, aumenta el riesgo de adicción.

El uso prolongado de opioides, sobre todo en dosis altas, es un factor clave de riesgo para desarrollar trastorno por consumo de opioides. Sin embargo, no todas las personas que usan opioides por mucho tiempo desarrollan una adicción.

Síntomas

Es importante reconocer las señales y los síntomas de la adicción a los opioides para pedir la ayuda y el tratamiento adecuados.

Síntomas de la adicción a los opioides:

  • Menor capacidad para funcionar en la escuela, el trabajo o en casa
  • Pérdida de autocontrol con el consumo de opioides, aunque haya consecuencias negativas

Al inicio de una adicción a los opioides, puede no haber señales claras, sobre todo si la persona intenta ocultar su consumo. Sin embargo, a medida que aumenta el consumo de opioides, es más difícil ocultarlo. Algunos signos y síntomas del consumo de opioides incluyen:

  • Agitación o mucho sueño
  • Habla poco clara o arrastrada
  • Pupilas contraídas (muy pequeñas)
  • Depresión
  • Problemas de memoria
  • Marcas de agujas (si se inyecta el opioide)
  • Nariz que gotea o llagas en la nariz (si se inhala por la nariz)
  • Estreñimiento
  • Sentir menos dolor
  • Cambios en la apariencia o descuido de la higiene personal
  • Cambios de conducta, como guardar secretos de repente o mostrar agresividad
  • Problemas de dinero, como dinero que falta o necesidad de más sin motivo claro
  • Problemas en la escuela o el trabajo
  • Conductas riesgosas o peligrosas

También es importante reconocer los signos y síntomas de una sobredosis de opioides que pone en riesgo la vida:

  • Pupilas pequeñas o contraídas
  • Respiración lenta o ausente
  • Cansancio extremo
  • Cambios en los latidos del corazón
  • No estar alerta

Si presenta cualquiera de estos síntomas, busque atención médica de inmediato: llame al 911 o a los servicios de emergencia locales.

También pueden aparecer síntomas cuando se deja de usar opioides de forma repentina; esto se llama abstinencia de opioides. Durante la fase de pico de la abstinencia, que ocurre cuando los opioides salen del cuerpo, los síntomas pueden ser intensos. La intensidad de los síntomas suele ser mayor alrededor de un día después de dejar la mayoría de los opioides. Sin embargo, los opioides de liberación prolongada y de acción larga pueden tener un pico más tarde, entre 30 y 72 horas después de suspenderlos. Síntomas comunes en esta fase pico:

  • Cambios de ánimo, ansiedad, depresión y sentimientos de desesperanza
  • Deseos intensos de consumir opioides
  • Diarrea, vómitos y estreñimiento
  • Latidos rápidos del corazón y aumento de la presión arterial
  • Dificultad para dormir
  • Sentir frío o calor
  • Sudoración
  • Síntomas parecidos a los de la gripe

Esta etapa de abstinencia es especialmente difícil y puede aumentar el riesgo de recaída. El tratamiento asistido con medicamentos, como metadona, puede ayudar a controlar estos síntomas de abstinencia.

Si sospecha que usted o alguien que conoce está lidiando con una adicción a los opioides, pida ayuda a profesionales de la salud que puedan darle orientación y apoyo. Recuerde que hay tratamiento y que la recuperación es posible con el apoyo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la adicción a los opioides (también llamada trastorno por consumo de opioides), los profesionales de la salud usan una combinación de evaluaciones, pruebas y procedimientos. Esto les ayuda a evaluar los síntomas de la persona y a determinar qué tan grave es su adicción. Métodos comunes:

  • Evaluación integral: Un psiquiatra, un psicólogo o un consejero autorizado en drogas y alcohol hará una revisión completa de los antecedentes médicos, los patrones de consumo y los síntomas relacionados.
  • Entrevista clínica: El profesional hablará con la persona para reunir información sobre su consumo de drogas, síntomas de abstinencia, ansias intensas de consumir y cualquier consecuencia negativa que haya tenido.
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden hacer pruebas de sangre o de orina para detectar opioides en el cuerpo. Estas pruebas dan evidencia objetiva de consumo reciente.

Otras evaluaciones, pruebas y procedimientos que ayudan a determinar la etapa o la gravedad de la adicción a los opioides incluyen:

  • Addiction Severity Index (Índice de Severidad de la Adicción, ASI): Es una herramienta de evaluación integral que mide la gravedad de la adicción en varios ámbitos, como salud, trabajo, asuntos legales y relaciones sociales. Ayuda a los profesionales a entender el impacto de la adicción en distintas áreas de la vida de la persona.
  • Diagnostic Interview Schedule (DIS): Esta entrevista estructurada evalúa trastornos psiquiátricos (salud mental) y trastornos por consumo de sustancias según los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). Ayuda a determinar si la persona cumple los criterios de trastorno por consumo de opioides.
  • Examen físico: Un profesional de la salud puede hacer un examen físico para evaluar la salud general e identificar signos o complicaciones físicas asociadas con la adicción a los opioides.
  • Pruebas psicológicas: Se pueden usar varias pruebas para evaluar la función cognitiva (habilidades mentales), problemas de salud mental (como depresión o ansiedad) y otros factores que pueden contribuir a, o presentarse junto con, la adicción a los opioides.

Es importante saber que estas evaluaciones, pruebas y procedimientos los realizan profesionales de la salud especializados en medicina de las adicciones o en salud mental. Si sospecha que usted o alguien que conoce tiene adicción a los opioides, busque ayuda de un profesional calificado que pueda darle un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para el trastorno por consumo de opioides (adicción a los opioides) son ayudar a las personas a llevar una vida sana, sin drogas, y atender cualquier problema de salud de base. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Terapia: La realiza un psiquiatra, psicólogo o consejero. Puede hacerse de forma individual, con familiares o en grupo. Hay diferentes tipos de terapia. Un tipo común es la terapia de conducta. Esta terapia ayuda a identificar y cambiar actitudes y conductas negativas que contribuyen al consumo de drogas. También enseña a manejar las ganas intensas de consumir, evitar las drogas y prevenir recaídas.
  • Medicación: La medicación es una de las opciones más eficaces para tratar el trastorno por consumo de opioides. Los medicamentos usados incluyen:
  • Buprenorfina: Es un agonista parcial de opioides. Esto significa que activa los mismos receptores en el cerebro que los opioides, pero con menos intensidad. Ayuda a reducir los síntomas de abstinencia y las ganas de consumir, sin producir la misma euforia que los opioides.
  • Metadona: Es un opioide de acción prolongada que también ayuda a reducir los síntomas de abstinencia y las ganas de consumir. Por lo general, se administra bajo supervisión médica en clínicas especializadas.
  • Naltrexona: Bloquea los efectos de los opioides en el cerebro. Puede ayudar a prevenir recaídas al reducir los efectos gratificantes de los opioides.
  • Procedimientos terapéuticos: Un tipo son las terapias basadas en incentivos. Estas terapias usan incentivos, como premios en efectivo o vales, a cambio de muestras de orina sin drogas. El valor del incentivo puede aumentar con el tiempo mientras la persona se mantiene sin consumir.
  • Cambios en los hábitos de salud: Hacer cambios positivos en los hábitos de salud también apoya el tratamiento. Adoptar un estilo de vida saludable con ejercicio regular, buena alimentación y sueño suficiente mejora el bienestar general y apoya la recuperación. Además, crear redes de apoyo con amistades, familia o grupos de apoyo puede brindar ánimo durante el proceso de recuperación.

Es importante saber que el tratamiento para el trastorno por consumo de opioides a menudo combina varios de estos enfoques. El plan específico variará según las necesidades y preferencias de cada persona.

Evolución o complicaciones

La adicción a los opioides puede avanzar de forma natural con el tiempo y causar varias complicaciones. A continuación, se explica cómo suele avanzar y qué complicaciones puede haber, así como el impacto del tratamiento.

La progresión natural de la adicción a los opioides incluye:

  • Tolerancia a los opioides: con el uso por mucho tiempo, el cuerpo se acostumbra. Se necesitan dosis más altas para sentir el mismo efecto.
  • Dependencia: usar opioides por mucho tiempo produce dependencia física y mental. Si la persona deja de usarlos, puede tener síntomas al dejar la droga (abstinencia), como calambres musculares, diarrea y ansiedad.
  • Adicción: aunque la dependencia es común con el uso prolongado, no siempre hay adicción. La adicción es una necesidad compulsiva de usar la droga, aun cuando causa daño.

Las complicaciones de la adicción a los opioides pueden incluir:

  • Sobredosis: tomar dosis altas de opioides puede hacer que la respiración se vuelva lenta o se detenga. Esto puede causar pérdida del conocimiento y hasta la muerte si no se trata de inmediato. La sobredosis puede ocurrir tanto con opioides recetados como con opioides ilegales.
  • Problemas de salud: la adicción a los opioides puede causar varios problemas. Aspirar opioides por la nariz puede causar infecciones nasales crónicas y daño en los tejidos de la nariz. Inyectar opioides puede aumentar el riesgo de infecciones transmitidas por la sangre, abscesos (acumulaciones de pus) e infecciones del corazón.

El impacto del tratamiento de la adicción a los opioides puede incluir:

  • Curación: el tratamiento puede ayudar a lograr una recuperación a largo plazo y a superar la adicción.
  • Avance más lento: buscar tratamiento puede frenar la progresión de la adicción. Ofrece apoyo, educación y estrategias para manejar los deseos intensos de consumir y los síntomas al dejar la droga.
  • Menos complicaciones: el tratamiento puede reducir el riesgo de sobredosis al dar acceso a medicamentos como la naloxona, que puede revertir una sobredosis de opioides. También atiende otros problemas de salud relacionados con la adicción.

Es importante saber que el camino de cada persona con la adicción a los opioides es único y los resultados del tratamiento pueden variar. Si usted o alguien que conoce está enfrentando una adicción a los opioides, busque ayuda profesional con personal de salud o especialistas en adicciones. Ellos pueden darle orientación y apoyo personalizados según sus necesidades.

Recuerde: esta información es un resumen y no reemplaza el consejo médico. Siempre consulte a un profesional de la salud para recibir orientación personalizada sobre su situación específica.