Metadona para tratar la dependencia de opioides

Descripción general

La metadona es un medicamento que se usa para tratar la adicción a los opioides. Los opioides, como la heroína y algunos medicamentos para el dolor con receta, pueden causar mucha adicción y provocar síntomas de abstinencia intensos cuando una persona intenta dejar de usarlos. La metadona también es un opioide, pero funciona de otra manera. Ayuda a reducir las ansias (deseo intenso) y los síntomas de abstinencia que aparecen al dejar los opioides.

Puntos clave sobre la metadona y su uso para tratar la adicción a los opioides:

  • La metadona es un opioide de acción prolongada, similar a la morfina. Se ha usado por muchos años para tratar la dependencia y la adicción a los opioides porque es eficaz y relativamente económica.
  • Además de tratar la adicción, la metadona también puede aliviar dolor intenso, igual que otros opioides como la morfina u oxicodona.
  • La metadona permanece en el cuerpo por más tiempo que otros opioides. Esto permite tomarla una vez al día y facilita seguir el plan de tratamiento.
  • La intoxicación aguda por metadona puede ser peligrosa e incluso mortal si se toma en dosis altas o se combina con otras sustancias. Es importante tomarla bajo la supervisión de un profesional de la salud.
  • Los opioides, incluida la metadona, estuvieron involucrados en un número importante de muertes por sobredosis en Estados Unidos. Sin embargo, cuando se usa tal como se prescribe y con supervisión médica, la metadona puede ser un tratamiento seguro y eficaz para la adicción a los opioides.

En resumen, la metadona se usa para tratar la adicción a los opioides porque ayuda a disminuir las ansias y los síntomas de abstinencia. Esto hace más fácil dejar los opioides. Es una herramienta importante del tratamiento que puede ayudar a las personas a recuperar el control de su vida y avanzar hacia la recuperación.

Cómo funcionan los medicamentos

La metadona es un medicamento para tratar la adicción a los opioides (también llamada trastorno por consumo de opioides). Actúa sobre el sistema nervioso central y los músculos lisos (los que funcionan sin que usted los controle). Así es como funciona:

  • La metadona es un agonista mu: actúa sobre los receptores opioides mu en el cerebro. Estos receptores participan en el alivio del dolor y la sensación de placer.
  • Al unirse a esos receptores, la metadona ayuda a reducir los deseos intensos de consumir y los síntomas de abstinencia que aparecen al dejar los opioides.
  • La metadona es un analgésico opioide sintético. Es decir, es una sustancia hecha en laboratorio con efectos parecidos a los opioides naturales, como la morfina.
  • Importante: la metadona no es una cura. Es una opción de tratamiento que ayuda a manejar la adicción y a bajar el riesgo de recaída.

Además de su efecto sobre los receptores mu, hay evidencia de que la metadona también actúa como antagonista (bloqueador) del receptor N-metil-D-aspartato (NMDA). Sin embargo, no se sabe con certeza cómo este efecto ayuda a tratar la adicción a los opioides.

Cuando se toma por boca (vía oral), la metadona se absorbe en la sangre. La cantidad disponible en su cuerpo (biodisponibilidad) puede variar entre 36% y 100%. Esto significa que no siempre se absorbe toda la dosis desde el sistema digestivo. La concentración más alta en la sangre (pico) suele alcanzarse entre 1 y 7 horas y media después de tomarla.

Es importante saber que no se entiende por completo cómo su cuerpo procesa y elimina la metadona. En resumen, la metadona actúa sobre receptores específicos en el cerebro y el cuerpo para ayudar a manejar la adicción a los opioides. Es una herramienta importante en los programas de tratamiento y puede mejorar la calidad de vida de las personas con dependencia a opioides.

Cómo usar los medicamentos

Para usar o tomar metadona, es importante seguir las indicaciones de su médico. Estas son algunas pautas generales:

  • Puede tomar metadona con o sin comida. Tomarla con comida puede ayudar a disminuir el malestar estomacal.
  • No triture, disuelva, inhale por la nariz ni inyecte las tabletas orales de metadona. Hacerlo puede causar una sobredosis, que puede ser mortal.
  • Guarde las tabletas de metadona a temperatura ambiente, entre 20°C y 25°C (68°F a 77°F). Manténgalas alejadas de la luz y no las guarde en lugares húmedos o con vapor, como el baño.
  • Si necesita resurtir su receta de metadona, usted o su farmacia deben contactar a su médico para obtener una nueva receta. Este medicamento no se puede resurtir de forma automática.
  • Al viajar con metadona, llévela siempre en su equipaje de mano cuando vuele. No la ponga en el equipaje documentado. Las máquinas de rayos X del aeropuerto no dañan su medicamento, pero puede que tenga que mostrar la etiqueta de la farmacia al personal del aeropuerto.

Ahora hablemos de las precauciones y posibles efectos secundarios de la metadona:

Precauciones con la metadona:

  • Es importante informar a su médico sobre todos los medicamentos, vitaminas o suplementos herbales que toma antes de empezar la metadona. Algunos medicamentos pueden causar efectos graves si se toman junto con metadona.
  • No cambie su dosis de metadona sin consultar a su profesional de la salud.
  • Use siempre un dispositivo de medición calibrado (un dosificador con marcas) para medir bien su dosis de la solución oral de metadona. Las cucharitas de casa no miden con exactitud.

Posibles efectos secundarios de la metadona:

Los efectos secundarios más comunes incluyen:

  • Sentirse mareado
  • Vértigo
  • Somnolencia (sentirse muy adormecido)
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Sudoración

Los efectos secundarios de la metadona son más comunes en personas que pueden caminar y en personas que no tienen dolor intenso. Es importante saber que la depresión respiratoria (respiración lenta) y la hipotensión sistémica (presión arterial baja) son riesgos importantes del uso de metadona. En casos raros, han ocurrido paro respiratorio, choque y paro cardíaco, e incluso la muerte.

Recuerde que cada persona responde de manera diferente a los medicamentos. Su médico decidirá la mejor dosis para usted según varios factores, como el tipo y la gravedad de su afección, su edad y otras enfermedades que tenga.

Si tiene dudas o preguntas sobre el uso de la metadona, lo mejor es consultar con su médico. Él o ella puede darle consejos y orientación personalizados según su situación.