Agotamiento

Descripción general
El agotamiento profesional (burnout) es un tipo de estrés que una persona vive en su trabajo o en otro rol. Hace que se sienta sin energía, abrumado o sin control. Hace que pierda interés en su rol, se sienta menos capaz de hacerlo y pierda el sentido de propósito. El agotamiento puede afectar de forma negativa el rendimiento en el trabajo y la salud física y mental. Se caracteriza por síntomas como sentir que rinde menos o que logra menos, cansancio emocional y volverse distante o desconectarse de los demás (despersonalización), o tener sentimientos de desconfianza o escepticismo sobre el trabajo (cinismo). El agotamiento puede ser causado por factores como cargas de trabajo cada vez mayores, disminución del rendimiento en el trabajo, sistemas de informes complicados o que abruman, poco apoyo de la organización y un mal ambiente de equipo. También puede estar relacionado con enfermedad crónica y con el estrés de la pandemia de COVID-19. El agotamiento no es solo un problema personal; también puede tener efectos negativos en otras personas, como bajo rendimiento en el trabajo y mayor probabilidad de errores. En el campo de la salud, el agotamiento en el personal de enfermería se ha relacionado con errores con las medicinas, mala seguridad y experiencia de los pacientes, baja calidad de la atención, infecciones y caídas de pacientes. Si no se atiende, el agotamiento puede llevar a enfermedades físicas y mentales graves, como depresión, enfermedades del corazón y diabetes.
Causas y factores de riesgo

El agotamiento (burnout) es un síndrome que puede tener varias causas. A continuación, se indican algunas causas y factores de riesgo del agotamiento.

Causas del agotamiento:

  • Estrés situacional, personal y profesional, impulsado sobre todo por el estrés en el trabajo.
  • Cansancio emocional, sentirse desconectado de las personas (despersonalización) y sentir que logra menos de lo que debería.

Los factores de riesgo no modificables del agotamiento no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Género: Algunos estudios sugieren que las mujeres pueden ser más susceptibles al agotamiento que los hombres.
  • Estado civil: Estar soltero(a) o divorciado(a) puede aumentar el riesgo de agotamiento.

Los factores de riesgo modificables del agotamiento se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Supervisión inadecuada: Una supervisión pobre o injusta, como falta de orientación clara, retroalimentación o apoyo de los supervisores o jefes, puede aumentar el riesgo de agotamiento.
  • Percepción de injusticia: Sentirse tratado(a) de forma injusta o notar favoritismo, oportunidades desiguales o decisiones sesgadas puede llevar al agotamiento.
  • Entorno de trabajo: Incluye cargas de trabajo altas, poca autonomía o control en el puesto, pocos premios o reconocimiento y mala comunicación. Si no se abordan, estos factores en conjunto aumentan el riesgo de agotamiento.
  • Poco apoyo social: La falta de apoyo de compañeros o supervisores, así como los conflictos en los equipos, puede aumentar el riesgo de agotamiento. Un apoyo social positivo puede proteger al reducir el estrés y fomentar la colaboración.
  • Conflictos interpersonales y laborales: Dificultades en las relaciones de trabajo, como conflictos sin resolver o problemas en los equipos, pueden causar malestar emocional y agotamiento. Las injusticias percibidas en la dinámica laboral pueden empeorar más estos problemas.
  • Horarios laborales difíciles: Condiciones que dificultan equilibrar la vida familiar y el trabajo, como turnos, jornadas largas, turnos nocturnos o exceso de horas extra, pueden desencadenar agotamiento.
  • Malestar emocional: Tener niveles altos de malestar emocional o problemas de salud mental puede aumentar la vulnerabilidad al agotamiento.

Es importante saber que factores individuales como los rasgos de personalidad (por ejemplo, extraversión o neuroticismo, que es tendencia a sentir ansiedad) y las estrategias de afrontamiento (cómo maneja el estrés) también influyen en el desarrollo del agotamiento. Sin embargo, estos factores individuales no son fáciles de modificar.

En resumen, entender las causas y los factores de riesgo del agotamiento puede ayudar a las personas y a las organizaciones a tomar medidas para prevenirlo o atenderlo.

Síntomas

El agotamiento (burnout) puede afectar de distintas maneras. Aun así, hay síntomas comunes que pueden aparecer en diferentes etapas o con distinta intensidad. Estos son los síntomas tempranos más comunes:

  • Agotamiento o falta de energía: Sentir cansancio todo el tiempo es un signo común. Puede hacer que tareas simples se sientan abrumadoras y afectar su capacidad de concentrarse y de rendir.
  • Sentimientos de impotencia, desesperanza o dudas sobre sus capacidades: El agotamiento puede hacerle sentir sobrepasado y fuera de control. Puede dudar de lo que puede hacer o sentir que no hay salida.
  • Dolores de cabeza, dolor de cuello y dolores musculares: Estos síntomas físicos pueden aparecer con el agotamiento. Suelen relacionarse con el estrés y la tensión en el cuerpo.
  • Pérdida de motivación: El agotamiento puede quitarle las ganas y el interés por cosas que antes le daban alegría. Puede costarle encontrar sentido o propósito en su trabajo u otras actividades.
  • Cambios en el apetito o en el sueño: El agotamiento puede alterar sus hábitos. Puede comer más o menos de lo usual, tener dificultad para conciliar el sueño o para mantenerse dormido, o dormir de forma inquieta.

A medida que el agotamiento avanza o se hace más intenso, pueden aparecer otros síntomas:

  • Desapego o sensación de estar solo en el mundo: Puede sentir desconexión de otras personas y aislamiento. Puede sentirse lejos de amigos, familia o colegas.
  • Irritabilidad: Estar más irritable o con “poca mecha” puede ser un signo. Cosas pequeñas que antes no le molestaban ahora pueden causar reacciones fuertes.
  • Conductas de aislamiento: Algunas personas se retiran de actividades sociales y evitan el contacto con otros. Pueden preferir estar solas.
  • Uso indebido o problemático de drogas o alcohol: Algunas personas con agotamiento recurren a drogas o alcohol para sobrellevar cómo se sienten. A menudo es un intento de calmarse o adormecer las emociones.

Es importante saber que los síntomas del agotamiento varían de una persona a otra. No todas las personas tendrán todos estos síntomas. Si sospecha que puede estar pasando por agotamiento, es esencial tomar medidas y buscar apoyo si lo necesita.

Diagnóstico

El diagnóstico de agotamiento laboral (burnout) se basa en una combinación de cuestionarios que usted responde y una evaluación clínica. No existe un examen, prueba o procedimiento específico que lo diagnostique con certeza. Sin embargo, hay varias herramientas comunes que el personal de salud usa para evaluarlo. Estas incluyen:

  • Inventario de Burnout de Maslach (MBI): es una de las medidas más usadas. Evalúa tres áreas: cansancio emocional, despersonalización (sentirse distante o desconectado de las personas) y menor logro personal (sentir que logra menos).
  • Copenhagen Burnout Inventory: mide tres áreas: agotamiento personal, agotamiento relacionado con el trabajo y agotamiento relacionado con las personas a las que atiende.
  • Oldenburg Burnout Inventory: evalúa cuatro áreas: agotamiento, desvinculación del trabajo (perder interés o compromiso), cinismo hacia el trabajo (actitud muy negativa) y eficacia profesional (qué tan eficaz se siente en su trabajo).
  • Pregunta única del Physician Work-Life Study: es una sola pregunta incluida en el cuestionario Mini-Z que evalúa el agotamiento.

Es importante saber que no hay un consenso universal sobre qué herramienta usar para medir el agotamiento. Se pueden usar distintas herramientas en diferentes estudios o entornos clínicos, lo que puede cambiar con qué frecuencia se reporta el agotamiento entre profesionales de la salud.

Además de estas herramientas, no hay otras pruebas específicas para determinar la etapa o la gravedad del agotamiento. Se evalúa principalmente con cuestionarios que usted responde y con una valoración clínica. La gravedad se determina al revisar los resultados de estas medidas y cómo el agotamiento afecta varias áreas de su vida, como su desempeño en el trabajo y su bienestar general.

Recuerde que diagnosticar y evaluar el agotamiento requiere una valoración completa por un profesional de la salud. Si usted cree que puede estar pasando por agotamiento, busque apoyo con un profesional de la salud que pueda darle orientación y apoyo adecuados, según sus necesidades.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del agotamiento (burnout) son ayudar a las personas a recuperarse, bajar el nivel de estrés, reconectar el cuerpo y la mente, darles herramientas para usar nuevas formas de afrontarlo y fortalecer su capacidad para mantener una vida laboral sostenible y con sentido. Hay varios tipos de tratamientos que pueden ayudar a lograr estos objetivos:

  • Recursos generales para afrontar: Son apoyos que ayudan a enfrentar la crisis del agotamiento y a aceptar la necesidad de cambio. Incluyen aceptar el problema, descansar, reducir los factores que causan estrés en el trabajo y en la vida personal, apoyo económico de sistemas de seguridad social (en algunos países) y apoyo psicológico.
  • Ejercicios de relajación: Actividades como la respiración profunda, la relajación muscular progresiva o la visualización guiada ayudan a relajar el cuerpo y la mente y a bajar el estrés.
  • Ejercicios de atención plena (mindfulness): Practicar la atención plena es enfocar la atención en el momento presente, sin juzgar. Estos ejercicios ayudan a notar mejor los pensamientos y emociones, bajan el estrés y mejoran el bienestar.
  • Estructura diaria: Establecer una rutina diaria da estabilidad y control, reduce la sensación de estar abrumado y aumenta la sensación de logro.
  • Actividad física: Hacer actividad física con regularidad, como caminar, correr o hacer yoga, ayuda a reducir el estrés y mejora el bienestar general.
  • Contacto con la naturaleza: Pasar tiempo en la naturaleza tiene un efecto positivo en la salud mental. Estar en ambientes naturales favorece la relajación y reduce el estrés.
  • Nuevas formas de manejar el estrés (estrategias de afrontamiento): Aprender maneras nuevas de manejar el estrés puede darle más control. Esto puede incluir identificar los estresores y los recursos, reflexionar sobre ellos y crear estrategias eficaces para abordarlos.
  • Apoyo social: Contar con una red de apoyo sólida es clave para manejar el agotamiento. Conectarse con personas que entienden los retos brinda validación, ánimo y ayuda práctica.
  • Vinculación con el entorno de trabajo: Sentirse conectado con su ambiente laboral puede aumentar la motivación y la satisfacción. Encontrar sentido en el trabajo contribuye al bienestar.
  • Confianza en el futuro: Fortalecer la confianza en su capacidad para superar retos es importante para la recuperación. Reconocer posibles obstáculos y crear estrategias para manejarlos aumenta la resiliencia.
  • Sentido en el trabajo y en la vida personal: Encontrar sentido tanto en el trabajo como en la vida personal es esencial para el bienestar. Identificar valores, fijar metas alineadas con esos valores y encontrar un propósito ayuda a sentir plenitud.
  • Tratamiento de problemas de salud mental o física de base: Si hay problemas de salud mental o física que contribuyen al agotamiento, puede ser necesario tratarlos de manera adecuada.
  • Prácticas basadas en la atención plena (mindfulness): Las intervenciones basadas en mindfulness han mostrado ser útiles para manejar el estrés y mejorar el bienestar. Incluyen cultivar la atención al momento presente mediante meditación u otras técnicas.

Tenga en cuenta que el tratamiento puede variar según las necesidades y preferencias de cada persona. Se recomienda buscar ayuda profesional de personal de salud con experiencia en tratar el agotamiento para definir el plan más adecuado para su situación.