Niveles de cortisol y estrés
Los niveles altos de cortisol (una hormona relacionada con el estrés) pueden causar estrés o aumentar el riesgo de sentirlo. El cerebro suele liberar más cortisol en situaciones estresantes o muy emocionantes.
La exposición prolongada a niveles altos de cortisol puede afectar al cuerpo. Puede debilitar el sistema inmunitario, lo que facilita que haya infecciones. También puede aumentar la probabilidad de desarrollar presión arterial alta y diabetes tipo 2. Además, el exceso de cortisol puede afectar el funcionamiento del cerebro y la memoria, y algunos estudios incluso sugieren que puede reducir el tamaño del cerebro.
Los síntomas del estrés varían entre personas. Suelen incluir cambios físicos, emocionales y de conducta. Síntomas comunes:
- Dolores de cabeza
- Tensión o dolor muscular
- Cansancio
- Problemas para dormir
- Náuseas o diarrea
- Cambios en el apetito
- Irritabilidad
- Ansiedad
- Depresión
- Sensación de agobio o de no poder con la situación
- Cambios en los hábitos de alimentación o de sueño
- Aislamiento social o retraimiento
- Mayor consumo de alcohol o drogas
Para reducir el riesgo de estrés por niveles altos de cortisol, pueden ayudar estas estrategias:
- Practique técnicas para manejar el estrés: ejercicios de relajación como respiración profunda o meditación; haga pasatiempos o actividades que le den placer y relajación; busque apoyo en amigos y familia.
- Mantenga un estilo de vida saludable: hacer ejercicio de forma regular ayuda a bajar el estrés. Comer una dieta equilibrada con muchas frutas y verduras también apoya su bienestar. Tener buenos hábitos de sueño (rutinas para dormir bien) es importante.
Tenga en cuenta que cada persona es diferente. Si el estrés se vuelve abrumador o empieza a interferir con su vida diaria, busque ayuda de un profesional de la salud. Le puede dar orientación y apoyo para desarrollar estrategias de afrontamiento y manejar el estrés.