Rutinas para la hora de dormir de los niños pequeños
Las rutinas para la hora de dormir en niños pequeños son un conjunto de actividades que se hacen antes de acostarse para mejorar el sueño. Pueden incluir bañarse, ponerse el pijama, cepillarse los dientes, leer un cuento y hacer actividades tranquilas. Al seguir una rutina constante, los niños pequeños pueden sentirse seguros y saber qué esperar. Esto les ayuda a relajarse y prepararse para dormir.
Los padres o cuidadores usan estas rutinas para crear hábitos de sueño saludables y mejorar la calidad del sueño. Por lo general, se empiezan unos 30 a 60 minutos antes de dormir.
Las rutinas a la hora de dormir pueden beneficiar a todos los niños que tienen dificultad para calmarse por la noche o que tienen problemas con el sueño. Son especialmente útiles para quienes tardan en dormirse o se despiertan y les cuesta volver a dormir durante la noche.
Al poner en práctica estas rutinas, tenga en cuenta:
- Constancia: Establezca una rutina que se pueda seguir todas las noches. Esto crea un sentido de orden y le indica al niño que es momento de calmarse y prepararse para dormir.
- Evite la sobreestimulación: Las actividades deben ser tranquilas y relajantes. Evite actividades estimulantes o el uso de dispositivos electrónicos, porque pueden dificultar que el niño se relaje y se duerma.
- Cree un ambiente tranquilo: El lugar para dormir debe ser cómodo, silencioso y propicio para el descanso. Cierre las cortinas, mantenga la habitación a una temperatura agradable y, si ayuda, use ruido blanco (un sonido constante, como el de grillos o de lluvia) para crear un ambiente sereno.
- Sea realista: Elija actividades que usted y otros cuidadores puedan hacer cada noche. Así se mantiene la rutina aunque diferentes personas acuesten al niño.
Aunque estas rutinas ayudan a muchos niños, puede que no funcionen para todos. Algunos niños pueden tener afecciones médicas o problemas del sueño que requieren atención adicional de profesionales de la salud. Si le preocupa el sueño de su hijo o si sigue teniendo dificultades para dormir a pesar de la rutina, consulte a su pediatra o proveedor de atención médica.