Deuda de sueño
La “deuda de sueño” es el efecto acumulado de no dormir lo suficiente con el tiempo. Cuando una persona duerme menos de lo que necesita de manera constante, su deuda de sueño aumenta.
La deuda de sueño se calcula al comparar la cantidad de sueño recomendada con la cantidad real que la persona duerme. En adultos, se recomienda dormir 7 horas o más cada noche. Si alguien duerme menos que esto de manera constante, su deuda de sueño seguirá acumulándose.
Una gran deuda de sueño puede afectar su salud física y mental. Algunos problemas asociados son:
- Rendimiento mental afectado: Dormir poco puede causar problemas de atención, concentración, memoria y para resolver problemas.
- Somnolencia diurna: La deuda de sueño puede causar mucha somnolencia durante el día y dificultar mantenerse despierto y alerta.
- Cambios de ánimo: Dormir poco puede causar irritabilidad, cambios de humor y aumentar el riesgo de depresión y ansiedad.
- Alteraciones del metabolismo: La deuda de sueño se ha relacionado con cambios en el funcionamiento normal del metabolismo, lo que puede aumentar el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares (del corazón y los vasos sanguíneos).
- Defensas bajas: No dormir lo suficiente puede debilitar el sistema inmunitario, lo que hace a la persona más propensa a infecciones y enfermedades.
- Mayor riesgo de accidentes: La deuda de sueño puede afectar el tiempo de reacción, la coordinación y el juicio, y aumentar el riesgo de accidentes al conducir o usar maquinaria.
Es importante saber que, aunque estos vínculos se han visto en estudios, cada persona puede vivirlos de forma diferente. Si le preocupan sus hábitos de sueño o su salud por la deuda de sueño, hable con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.