Síntomas del síndrome de piernas inquietas

Síntomas comunes

El síndrome de piernas inquietas (SPI) es una afección que causa sensaciones molestas en las piernas. Muchas personas las describen como hormigueo, pinchazos, como gusanos moviéndose, como algo que se arrastra, tirones, jaloneo, presión, o incluso dolor. Estas sensaciones también pueden darse en los brazos, pero son más comunes en la parte baja de las piernas. Además, las personas con SPI sienten un deseo irresistible de mover las piernas.

Los síntomas del SPI suelen empeorar a la hora de acostarse. Esto puede causar insomnio y mucha somnolencia durante el día. Puede afectar su trabajo, la escuela y su vida social. El SPI también puede causar movimientos bruscos y periódicos de las piernas durante el sueño. Estos movimientos pueden molestar tanto a la persona como a quien duerme a su lado.

Opciones para tratar o aliviar los síntomas del SPI:

  • Movimiento: Mover las piernas puede dar alivio temporal. Camine, estire o haga sentadillas. Mantener las piernas en movimiento puede disminuir o prevenir las molestias.
  • Masaje y baño tibio: Masajear las piernas o tomar un baño tibio puede aliviar los síntomas y ayudar a relajarse.
  • Medicamentos: Hay medicamentos que ayudan a controlar los síntomas. Actúan sobre ciertos mensajeros químicos del cerebro (neurotransmisores), como la dopamina. Consulte con un profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento.
  • Cambios en el estilo de vida: Evite la cafeína y el alcohol. Establezca una rutina regular de sueño. Practique técnicas de relajación antes de acostarse. Mantenga un ambiente de sueño saludable.
  • Suplementos de hierro: A veces, los niveles bajos de hierro contribuyen al SPI. Si los análisis de sangre muestran hierro bajo, su profesional de la salud puede recomendar suplementos de hierro para ayudar a controlar la afección.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.

Síntomas comunes en enfermedades más graves

Estos son algunos síntomas de un síndrome de piernas inquietas (SPI) más grave o avanzado:

  • Problemas para dormir: Las sensaciones incómodas y la necesidad de mover las piernas pueden dificultar conciliar el sueño o seguir dormido. Esto puede causar trastornos del sueño y cansancio.
  • Movimientos incontrolables de las piernas: Muchas personas con SPI tienen movimientos repetitivos e incontrolables de las piernas mientras duermen o cuando están en reposo o con sueño.

Para tratar o aliviar estos síntomas, hay varias opciones:

  • Medicamentos que aumentan la dopamina (agentes dopaminérgicos): Aumentan la dopamina en el cerebro y pueden reducir los síntomas del SPI cuando se toman por la noche. Ropinirol, pramipexol y rotigotina están aprobados por la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos para tratar el SPI de moderado a grave.
  • Tratamiento con hierro: La falta de hierro puede contribuir a los síntomas del SPI, así que el hierro puede ayudar aun si no hay deficiencia. Es importante vigilar los niveles de hierro en la sangre, porque demasiado hierro puede ser dañino.
  • Cambios en el estilo de vida: También pueden ayudar a controlar los síntomas del SPI. Algunas ideas:
  • Hacer ejercicio de forma regular
  • Estirar o masajear las piernas
  • Tomar un baño caliente
  • Seguir una dieta balanceada
  • Evitar la cafeína, el alcohol y el cigarrillo
  • Distracciones mentales: Actividades que ocupan la mente, como crucigramas o videojuegos, pueden ayudar a disminuir los síntomas al distraerlo del malestar.
  • Otros medicamentos: En algunos casos, pueden recetar otros fármacos, como opioides (analgésicos fuertes) o benzodiacepinas (medicamentos para la ansiedad o para dormir), si no hay buena respuesta a otros tratamientos.

Es importante hablar sobre las opciones de tratamiento con un profesional de la salud. Así podrá recibir consejos personalizados según su situación.

La dosis de un medicamento puede variar por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.

Señales de advertencia

Si presenta cualquiera de las siguientes señales de alerta del síndrome de piernas inquietas (SPI), comuníquese con su médico o busque atención médica:

  • Empeoramiento de los síntomas: si sus síntomas del SPI empeoran o duran más de 7 días, consulte a un médico. Podrá evaluar su situación y darle indicaciones adecuadas.
  • Embarazo: si está embarazada o amamantando, consulte a un profesional de la salud antes de usar cualquier medicamento o remedio casero para el SPI. Podrán aconsejarle opciones de tratamiento seguras que no le hagan daño a usted ni a su bebé.
  • Sobredosis: en caso de sobredosis accidental de cualquier medicamento para el SPI o remedio homeopático, busque ayuda médica de inmediato o comuníquese con un Centro de Control de Envenenamientos. Podrán indicarle cómo manejar la situación y prevenir daños.

Recuerde: estas señales de alerta son importantes y no deben ignorarse. Lo mejor es consultar a un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.