Medicamento para el síndrome de piernas inquietas

Descripción general

Hay varios tipos de medicamentos para tratar el síndrome de piernas inquietas (SPI). Cada uno actúa de forma distinta para ayudar a controlar los síntomas. Es importante usarlos con la guía de un profesional de la salud. Hable con su médico antes de empezar cualquier tratamiento nuevo. Estos son los tipos de medicamentos para el SPI y sus efectos:

  • Agonistas de la dopamina: Medicamentos como ropinirol, pramipexol y rotigotina. Imitan los efectos de la dopamina, una sustancia química del cerebro que ayuda a controlar los movimientos voluntarios. Al aumentar la acción de la dopamina, pueden ayudar a reducir los síntomas del SPI. Sin embargo, el uso a largo plazo puede hacer que los síntomas sean más intensos, duren más y aparezcan en otras partes del cuerpo además de las piernas.
  • Anticonvulsivos: Gabapentina, gabapentina enacarbil y pregabalina son anticonvulsivos que pueden disminuir las molestias sensitivas asociadas con el SPI. Funcionan al reducir la actividad eléctrica anormal en el cerebro. Pueden causar mareo y fatiga.
  • Opioides: En algunos casos, se pueden recetar opioides como codeína, oxicodona e hidrocodona para personas con síntomas más graves que no responden bien a otros medicamentos. Los opioides pueden disminuir el dolor y las sensaciones extrañas y ayudar a la relajación. Sin embargo, son medicamentos potentes que pueden causar dependencia y deben usarse solo con estrecha supervisión médica. Pueden causar mareo y náuseas.
  • Benzodiacepinas: Medicamentos como clonazepam y lorazepam se recetan para tratar la ansiedad, los espasmos musculares y el insomnio asociados con el SPI. Pueden ayudarle a dormir mejor al promover la relajación. Sin embargo, pueden causar somnolencia durante el día.

Recuerde que estos medicamentos pueden tener efectos secundarios y precauciones. Algunos efectos comunes son sentirse aturdido, náuseas, mareo, fatiga, somnolencia diurna y trastornos del control de impulsos (dificultad para controlar ciertos impulsos). Además, el uso a largo plazo de medicamentos que actúan sobre la dopamina puede empeorar los síntomas y causar otras complicaciones.

Antes de empezar cualquier medicamento para el SPI, o si tiene efectos secundarios que le preocupan, consulte de inmediato con su profesional de la salud. Podrá evaluar su situación y recomendarle la opción más adecuada.

Aunque los medicamentos pueden ayudar a controlar el SPI, también es importante hacer cambios en su estilo de vida, como ejercicio regular, técnicas para manejar el estrés y buenos hábitos de sueño.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.