Acerca del trastorno de sonambulismo

Descripción general
El sonambulismo (hacer actividades mientras duerme) es un trastorno del sueño. Ocurre en la parte más profunda del sueño sin movimientos oculares rápidos (NREM), por lo general entre 1 y 2 horas después de quedarse dormida. Durante un episodio, la persona puede incorporarse, caminar y hacer actividades cotidianas, todo mientras sigue dormida. Sus ojos están abiertos, pero permanece en un sueño profundo. No se considera un trastorno a menos que ocurra con tanta frecuencia que cause malestar y afecte su vida diaria. Es más común en la infancia y suele disminuir al llegar a la edad adulta. Es importante tomar medidas de seguridad y buscar tratamiento para prevenir caídas y lesiones relacionadas con los episodios de sonambulismo.
Causas y factores de riesgo

Las causas del sonambulismo incluyen:

  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): es cuando el ácido del estómago sube al esófago. Puede causar malestar e interrumpir el sueño, lo que puede llevar a episodios de sonambulismo.
  • Enfermedad de Parkinson: esta afección afecta el movimiento y puede interferir con el control del sueño por parte del cerebro, lo que podría causar sonambulismo.
  • Síndrome de piernas inquietas (SPI): hay debate entre investigadores sobre su relación con el sonambulismo, pero se considera un posible factor de riesgo.

Los factores de riesgo no modificables del sonambulismo son cosas que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Antecedentes familiares: el sonambulismo puede presentarse en varias personas de una misma familia, lo que sugiere que puede ser hereditario.
  • Problemas de salud de base: problemas como migrañas, fiebre y trastornos de la respiración como apnea del sueño o asma pueden aumentar la probabilidad de sonambulismo.

Los factores de riesgo modificables del sonambulismo son cosas que sí se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Cansancio o falta de sueño: la privación de sueño o los hábitos de sueño irregulares pueden contribuir al sonambulismo.
  • Estrés o ansiedad: el estrés emocional o la ansiedad pueden alterar el sueño y provocar episodios de sonambulismo.
  • Medicamentos: ciertos medicamentos, como sedantes, estimulantes y antihistamínicos, pueden aumentar el riesgo de sonambulismo.
  • Factores del entorno: estar en un lugar de sueño diferente o tener cambios en la rutina también puede provocar sonambulismo.

Es importante recordar que estos factores pueden contribuir al sonambulismo, pero pueden no ser la única causa. Si usted tiene episodios de sonambulismo con frecuencia, se recomienda consultar a un profesional de la salud para una evaluación y orientación.

Síntomas

Los síntomas iniciales de un trastorno de sonambulismo incluyen:

  • Caminar mientras duerme
  • Sentarse en la cama y repetir movimientos
  • Levantarse y caminar por la casa
  • Hablar o murmurar mientras duerme
  • No responder cuando le hablan
  • Hacer movimientos torpes

Si el trastorno de sonambulismo avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer síntomas adicionales. Estos varían según la persona, pero pueden incluir:

  • Hacer conductas rutinarias o repetitivas, como abrir y cerrar puertas
  • Orinar en lugares inadecuados
  • Tener una mirada perdida o de ojos vidriosos
  • Hacer actividades cotidianas, como encender o apagar luces
  • Hablar o moverse de forma que no tiene sentido

Es importante saber que las personas con sonambulismo por lo general no recuerdan sus episodios. En raras ocasiones, pueden hacer actividades peligrosas, como conducir un automóvil. También es posible que el sonambulismo se asocie con otros trastornos, como apnea obstructiva del sueño (AOS), síndrome de piernas inquietas (SPI) y problemas de salud mental. Si sospecha que tiene un trastorno de sonambulismo o le preocupan sus síntomas, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y el manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar un trastorno de sonambulismo, los profesionales de la salud suelen realizar las siguientes evaluaciones, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica detallada: reunir una historia médica completa es clave para diagnosticar el sonambulismo.
  • Diario de sueño y vigilia: se puede pedir a la persona con sonambulismo que lleve un diario donde anote cada episodio, con la hora, cuánto duró, qué movimientos o acciones hizo y posibles factores que lo desencadenaron.
  • Polisomnografía (estudio del sueño): esta prueba ayuda a evaluar trastornos del sueño y puede recomendarse para descartar otros, como la apnea obstructiva del sueño (AOS).
  • Electroencefalograma (EEG): puede mostrar si los episodios de sonambulismo se relacionan con actividad cerebral anormal o con algún tipo de convulsión.

Para determinar la etapa o la gravedad de un trastorno de sonambulismo, pueden incluirse otras evaluaciones, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y psicológico (de salud mental): el médico puede hacer estos exámenes para descartar otras afecciones que puedan causar sonambulismo.
  • Estudio del sueño: si se sospecha otro trastorno del sueño, como la AOS, se puede pedir un estudio del sueño para medir la gravedad y el impacto del trastorno.
  • Técnica de despertar programado: si el sonambulismo causa problemas, esta técnica consiste en vigilar los patrones de sueño de la persona y despertarla antes del episodio esperado para ayudar a reajustar su ciclo de sueño.

Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre las evaluaciones, pruebas y procedimientos para diagnosticar y determinar la gravedad del trastorno de sonambulismo.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del sonambulismo son:

  • Mejorar la higiene del sueño: Mantener un horario regular, dormir lo suficiente y crear un ambiente adecuado para dormir ayuda a mejorar el sueño. Use ropa de cama cómoda, mantenga la temperatura fresca y ponga cortinas que oscurezcan la habitación.
  • Identificar y manejar los factores que lo provocan: Reconocer y manejar posibles desencadenantes, como el estrés o algún medicamento que pueda causar el sonambulismo, puede ayudar a reducir la frecuencia de los episodios.
  • Tratar problemas médicos de base: Atender problemas como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), la depresión o la ansiedad puede ayudar a disminuir los episodios de sonambulismo.
  • Implementar medidas de seguridad: Cerrar con llave puertas y ventanas puede reducir el riesgo de salir o ir a un lugar peligroso mientras camina dormido. Poner medidas de seguridad es importante para prevenir accidentes y evitar hacerse daño.
  • Tratamiento con medicamentos: En algunos casos, se pueden recetar medicamentos como benzodiacepinas (un tipo de sedante) o antidepresivos (medicamentos para la depresión) para ayudar a reducir los episodios de sonambulismo. Estos medicamentos pueden ser útiles para disminuir la frecuencia de los episodios.
  • Terapia de hipnosis: La hipnosis es una terapia alternativa que ha sido útil para algunas personas con sonambulismo. Consiste en llevar a la persona a un estado de relajación y hacer sugerencias saludables adaptadas a su problema específico.

Es importante saber que el tratamiento puede variar según la situación de cada persona. Se recomienda consultar a un profesional de la salud para determinar el plan de tratamiento más adecuado para usted. La dosis del medicamento puede variar por muchas razones. Consulte con su profesional de salud para saber qué dosis es adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.