Acerca del trastorno de conducta del sueño en la fase de movimientos oculares rápidos (REM)
El trastorno de conducta del sueño MOR (RBD, por sus siglas en inglés) es un problema del sueño con comportamientos o acciones fuera de lo normal durante el sueño de movimientos oculares rápidos (MOR; en inglés, REM). Es un tipo de parasomnia, es decir, un problema del sueño con eventos que interrumpen o alteran el descanso.
Con este trastorno, la persona puede actuar sus sueños. Puede hablar, gritar, dar puñetazos, patear o hacer movimientos bruscos. De forma normal, durante el sueño MOR, los músculos del cuerpo se relajan y no se pueden mover. Esto evita que uno se mueva. En este trastorno, esa parálisis muscular está ausente o es menor. Por eso la persona puede moverse y representar sus sueños.
Puede presentarse a cualquier edad, pero es más común en hombres mayores de 50 años. A menudo se asocia con enfermedades del cerebro y los nervios que empeoran con el tiempo, como la enfermedad de Parkinson.
El diagnóstico se hace con una polisomnografía (estudio del sueño). Este estudio permite observar comportamientos anormales durante el sueño MOR y la falta de esa parálisis muscular.
El tratamiento puede incluir medicamentos y cambios en el estilo de vida para mejorar el sueño y reducir el riesgo de lesiones durante los episodios.
Las causas del trastorno de conducta del sueño REM (TCSR; REM significa movimientos oculares rápidos) se dividen en dos grupos: causas primarias y causas secundarias. Las causas primarias son casos en los que no se conoce la causa. Las causas secundarias se deben a otras afecciones o factores.
Algunas causas comunes del TCSR secundario incluyen:
- Trastornos neurodegenerativos u otros trastornos neurológicos, como la enfermedad de Parkinson, la demencia con cuerpos de Lewy y la atrofia de sistemas múltiples
- Trastornos del sueño como la narcolepsia
- Medicamentos, incluidos algunos antidepresivos, y efectos al dejar de tomar ciertos medicamentos o sustancias
- Consumo de alcohol
- Tumores cerebrales
- Accidente cerebrovascular (derrame cerebral)
Los factores de riesgo no modificables del TCSR son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:
- Edad: el TCSR es más común en personas mayores.
- Sexo: los hombres tienen más probabilidad de presentar TCSR que las mujeres.
Los factores de riesgo modificables del TCSR son factores que sí se pueden cambiar o controlar. Estos incluyen:
- Uso de medicamentos: hable con su médico sobre los medicamentos que toma que pueden aumentar el riesgo de TCSR.
- Consumo de alcohol: reducir o evitar el alcohol puede ayudar a disminuir el riesgo de TCSR.
Tenga en cuenta que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Síntomas tempranos del trastorno de conducta del sueño de movimientos oculares rápidos (REM), llamado trastorno de conducta del sueño REM (TCSR), incluyen:
- Actuar lo que sueña, como patear, golpear o hablar mientras duerme
- Actividad electromiográfica (actividad eléctrica de los músculos) excesiva durante el sueño REM
Otros síntomas que pueden aparecer en etapas posteriores, con la progresión o con mayor gravedad, incluyen:
- Síntomas motores más marcados asociados con la enfermedad de Parkinson (EP)
- Síntomas no motores, como problemas del olfato, estreñimiento, alucinaciones visuales, problemas de memoria y pensamiento (deterioro cognitivo), depresión y trastornos del control de los impulsos (dificultad para controlar impulsos)
- Mayor riesgo de lesiones por moverse físicamente mientras duerme
- Asociación con trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Parkinson y la demencia con cuerpos de Lewy
Es importante saber que el TCSR puede variar en cómo se presenta y en su gravedad según la persona. Si cree que podría tener TCSR o presenta cualquier problema de sueño, consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y un plan de atención adecuado.
Para diagnosticar el trastorno de conducta del sueño REM (TCSR), se suelen hacer varias evaluaciones, pruebas y procedimientos:
- Entrevista clínica: Un especialista en medicina del sueño le hará una entrevista para conocer sus síntomas y su historia médica.
- Cuestionarios de detección: Estos cuestionarios, como el REM Sleep Behavior Disorder Screening Questionnaire o el Rapid Eye Movement Sleep Behavior Disorder Screening Questionnaire, ayudan a detectar el TCSR.
- Video-polisomnografía (PSG): Esta prueba registra la actividad del cerebro, los movimientos de los ojos, el tono muscular y otros signos del cuerpo mientras usted duerme, para evaluar el TCSR. REM significa movimientos oculares rápidos.
- Mayo Sleep Questionnaire: Se usa para detectar TCSR en pacientes con deterioro cognitivo, como problemas de memoria o de pensamiento.
- Observaciones de cuidadores: Los cuidadores pueden informar si usted “actúa lo que sueña” o se mueve mucho mientras duerme. Esto ayuda al diagnóstico del TCSR.
Para saber en qué etapa está o qué tan grave es el TCSR, se pueden hacer pruebas adicionales:
- Medir cuánto actúa sus sueños: El REM Sleep Behavior Disorder Questionnaire Hong Kong puede evaluar con qué frecuencia y qué tan intensamente actúa sus sueños.
- Perfil de biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer en líquido cefalorraquídeo (LCR): En algunos casos se realiza una punción lumbar (punción en la espalda) para analizar biomarcadores (señales químicas) en el LCR relacionados con el TCSR.
- Video-polisomnografía nocturna (PSG): Este estudio completo del sueño da información detallada sobre la gravedad de los síntomas del TCSR.
Es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico y una evaluación correctos del TCSR.
Los objetivos del tratamiento del trastorno de conducta del sueño REM son prevenir lesiones para usted y para la persona que comparte la cama con usted, reducir las pesadillas que interrumpen, mejorar la calidad del sueño y aumentar su calidad de vida. Para lograr esto, se pueden considerar varias opciones:
Medicamentos:
- Clonazepam: se usa con frecuencia y ayuda a reducir los síntomas del trastorno.
- Melatonina: esta hormona se usa cada vez más como tratamiento de primera elección porque suele causar menos efectos secundarios, sobre todo en adultos mayores con deterioro cognitivo (problemas de memoria y pensamiento).
Terapias:
- Terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I): ayuda a manejar las alteraciones del sueño y a mejorar los hábitos de sueño.
- Asesoramiento: las personas con trastorno de conducta del sueño REM idiopático (sin causa conocida) deben recibir información adecuada sobre el riesgo de presentar en el futuro alfa-sinucleinopatías, que son enfermedades neurológicas relacionadas con una proteína llamada alfa-sinucleína.
Autocuidado y cambios de hábitos:
- Asegure un entorno de sueño seguro. Retire objetos potencialmente peligrosos que podría usar sin querer cuando su cuerpo actúa lo que sueña.
- Use sacos de dormir o barandas para la cama para prevenir caídas.
- Alarma de cama con sensor de presión y un mensaje grabado tranquilizador: puede avisarle suavemente para que vuelva a dormir.
Es importante saber que las dosis de los medicamentos y las opciones de tratamiento pueden variar según cada persona. Consulte siempre con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier medicamento o tratamiento.
La dosificación de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.