Acerca de la parasomnia

Descripción general
La parasomnia es un problema del sueño. Hace que la persona tenga comportamientos inusuales mientras duerme, como moverse, hablar o hacer cosas fuera de lo común. Puede ocurrir en cualquier etapa del sueño, incluso al dormirse y al despertarse. Por lo general, la persona no recuerda estos episodios. Las parasomnias pueden dificultar tener un sueño reparador y también interrumpir el sueño de quienes están cerca. Algunas parasomnias pueden ser peligrosas porque la persona no se da cuenta de lo que pasa a su alrededor. También pueden tener efectos en la salud, como estrés emocional. Es importante saber que hay tratamientos disponibles para ayudar a controlar los síntomas.
Causas y factores de riesgo

La parasomnia es un problema del sueño. Es cuando ocurren conductas o experiencias anormales mientras usted duerme. Las causas de la parasomnia pueden deberse a varios factores, entre ellos:

  • Estrés, ansiedad y depresión
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT), después de un evento traumático
  • Consumo de sustancias
  • Algunos medicamentos
  • Horarios de sueño irregulares, como el trabajo por turnos
  • Otros problemas del sueño, como el insomnio
  • Falta de sueño
  • Afecciones del sistema nervioso (neurológicas), como la enfermedad de Parkinson

Los factores de riesgo de la parasomnia incluyen:

  • Edad: puede presentarse a cualquier edad, pero es más común en niños y suele disminuir con la edad.
  • Genética o antecedentes familiares
  • Malos hábitos de sueño, como horarios irregulares o dormir menos de lo que necesita
  • Altos niveles de estrés
  • Consumo de sustancias, como alcohol o drogas

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Consulte con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de la parasomnia (un trastorno del sueño con conductas involuntarias) incluyen conductas involuntarias mientras duerme, como moverse, hablar o caminar. Otros síntomas tempranos pueden incluir despertarse en un estado de confusión y no poder moverse ni hablar al despertar o al quedarse dormido.

A medida que la parasomnia avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos varían según el tipo de parasomnia y la situación de cada persona. Algunos síntomas que pueden presentarse en etapas posteriores, con la progresión o con mayor gravedad, incluyen:

  • Moretones, cortadas u otras heridas que no recuerda haberse hecho
  • Cansancio excesivo durante el día
  • Tocarse a sí mismo o hacer movimientos de carácter sexual
  • Buscar intimidad sexual con otras personas sin darse cuenta
  • Caminar o hablar mientras duerme
  • Mayor agresividad sexual

Es importante saber que estos síntomas varían de una persona a otra y dependen del tipo específico de parasomnia que tenga. Si sospecha que puede tener parasomnia o presenta síntomas que le preocupan, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y atención adecuada.

Diagnóstico

Exámenes, pruebas y procedimientos que se realizan con frecuencia para diagnosticar una parasomnia incluyen:

  • Revisión de la historia clínica y de los síntomas: Un psiquiatra, a menudo con especialidad en trastornos del sueño, puede revisar su historia clínica y hacerle preguntas sobre sus síntomas.
  • Videopolisomnografía (VPSG) o estudio del sueño: Este método diagnóstico consiste en colocar sensores para medir los latidos del corazón, la respiración y el movimiento, y grabar en video mientras usted duerme.
  • Evaluaciones neurológicas: Sirven para revisar cómo funciona el cerebro e identificar afecciones del sistema nervioso que puedan contribuir a las parasomnias.
  • Evaluaciones psicológicas: Ayudan a identificar factores psicológicos o emocionales que puedan estar relacionados con las parasomnias.

Las parasomnias están clasificadas en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) y en la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño, tercera edición (ICSD-3). Es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado y decidir cuáles exámenes, pruebas y procedimientos son más apropiados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la parasomnia (trastorno del sueño con comportamientos anormales durante el sueño) son controlar los síntomas, mejorar la calidad del sueño y proteger la seguridad de la persona mientras duerme. A continuación se explican las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

Medicamentos:

  • Medicamentos como anticonvulsivos (para prevenir convulsiones), antidepresivos, agonistas de dopamina, melatonina y benzodiacepinas pueden recetarse para manejar episodios de parasomnia frecuentes o repetidos.
  • Estos medicamentos pueden ayudar a regular la actividad del cerebro y a favorecer patrones de sueño más estables.

Terapias:

  • La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tratamiento común para la parasomnia. Se enfoca en identificar y cambiar conductas que contribuyen al problema.
  • La psicoterapia, la terapia de relajación y la hipnosis también pueden usarse junto con la TCC para atender problemas de salud mental como el estrés y la ansiedad.

Cambios en el estilo de vida y la conducta:

  • Despertares programados: despertar a la persona unos 15 a 30 minutos antes de la hora en que suele presentar los episodios de parasomnia. Esto puede reducir las conductas que siguen un patrón.
  • Entornos de sueño más seguros: hacer cambios en el lugar donde duerme para reducir posibles daños durante los episodios. Esto puede implicar dormir sin compañía o retirar objetos peligrosos del dormitorio.
  • La educación del paciente sobre medidas de seguridad y recomendaciones de higiene del sueño (hábitos saludables para dormir) es clave para manejar la parasomnia. Esto incluye evitar la falta de sueño y establecer una rutina de sueño constante.

Otros tratamientos:

  • Tratar trastornos del sueño que ocurren al mismo tiempo, como los trastornos respiratorios del sueño, puede mejorar los resultados en personas con parasomnia.

Es importante saber que el tratamiento puede variar según el tipo y qué tan grave sea la parasomnia. Se recomienda consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.