Acerca del trastorno por pesadillas

Descripción general

El trastorno de pesadillas, también llamado trastorno de ansiedad por los sueños, es un trastorno del sueño. Se caracteriza por sueños largos, muy claros y angustiantes que se repiten. Estas pesadillas suelen mostrar situaciones que amenazan la seguridad o el bienestar de la persona.

El trastorno de pesadillas ocurre, por lo general, durante el sueño de movimientos oculares rápidos (MOR), cuando los sueños son más intensos y detallados. Al despertar de estas pesadillas, la persona está de inmediato despierta y sabe dónde está. Sin embargo, tenerlas con frecuencia puede causar mucha angustia y afectar sus actividades durante el día.

El trastorno de pesadillas se clasifica según la frecuencia (agudo: por poco tiempo; subagudo: tiempo intermedio; persistente: por mucho tiempo) y la gravedad (leve, moderado, grave). Es importante buscar un diagnóstico y tratamiento adecuados si las pesadillas se vuelven un problema que se repite.

Causas y factores de riesgo

El trastorno de pesadillas, caracterizado por pesadillas repetidas y angustiantes, puede tener varias causas y factores de riesgo.

Causas del trastorno de pesadillas:

  • Alerta excesiva (hiperactivación): es un estado de estar demasiado en alerta o tenso durante el día. Esto puede contribuir al trastorno de pesadillas.
  • Recuerdos basados en el miedo: recuerdos de miedo latentes de cuando está despierto pueden activarse al dormir y causar pesadillas.
  • Modelo cognitivo de sueños recurrentes: propone que las pesadillas persistentes ocurren por repetir patrones o “bucles”, incluso cuando la situación estresante original ya pasó.

Factores de riesgo del trastorno de pesadillas:

  • Experiencias negativas o dañinas antes de los 3 años y medio se asocian con mayor riesgo.
  • Ser muy sensible a estímulos negativos.
  • Dificultad para suprimir o apartar pensamientos y sentimientos no deseados.
  • Apnea del sueño (pausas en la respiración mientras duerme) u otras interrupciones del sueño.
  • Suspender medicamentos que suprimen el sueño de movimientos oculares rápidos (sueño MOR).
  • Medicamentos que influyen en sustancias químicas del cerebro (neurotransmisores) como la noradrenalina, la serotonina y la dopamina.

Si tiene pesadillas frecuentes o le preocupa el trastorno de pesadillas, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.

Síntomas

Los síntomas más comunes al inicio del trastorno de pesadillas incluyen:

  • Sueños inquietantes: la persona tiene sueños repetidos y muy reales que suelen ser angustiantes o dar miedo. Estos sueños pueden tratar temas de peligro, amenaza o daño.

A medida que el trastorno de pesadillas avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Cansancio durante el día y menos energía
  • Malestar emocional y físico, con tristeza, ansiedad y menos disfrute de las actividades diarias
  • Dificultad para concentrarse
  • Problemas para funcionar en el trabajo, la escuela o en situaciones sociales
  • Más ansiedad y miedo
  • Miedo a dormir por la noche

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar el trastorno de pesadillas, se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Consulta clínica: Un especialista en sueño revisará sus síntomas y sus antecedentes médicos para ver si cumple con los criterios del trastorno de pesadillas según el manual diagnóstico ICSD-3 (Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño).
  • Evaluación neuropsiquiátrica (revisión de su salud mental y del sistema nervioso): Ayuda a identificar otras afecciones que pueden presentarse al mismo tiempo, como depresión, trastorno de ansiedad o psicosis (pérdida de contacto con la realidad), que podrían contribuir a sus pesadillas. Puede incluir cuestionarios o pruebas como el Inventario de Depresión de Beck (BDI-II) para medir síntomas depresivos.

Para determinar el grado o la gravedad del trastorno de pesadillas, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Cuestionario sobre la Experiencia de Pesadillas (NEQ): Evalúa la frecuencia, la intensidad y el malestar que causan las pesadillas. Ayuda a medir el impacto de las pesadillas en su vida diaria.
  • Inventario de Depresión de Plutchik-van Praag (PVP): Mide síntomas depresivos relacionados específicamente con las experiencias de pesadillas.

Es importante consultar a un especialista en sueño o a un psiquiatra para una evaluación y un diagnóstico completos. Ellos le orientarán sobre los exámenes y pruebas apropiados según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del trastorno de pesadillas son reducir la frecuencia y la intensidad de las pesadillas, mejorar la calidad del sueño y aliviar la angustia que causan. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Terapia de ensayo con imágenes (Imagery Rehearsal Therapy, IRT): Es un tipo de terapia cognitivo-conductual (ayuda a cambiar pensamientos y conductas). Consiste en escribir con detalle sus pesadillas y crear finales nuevos que no den miedo. Al practicar estos nuevos finales, la mente aprende a seguir el nuevo guion. Así, los sueños pueden volverse menos angustiantes.
  • Terapias psicosociales: Pueden incluir desensibilización sistemática (acostumbrarse poco a poco a lo que da miedo, en un lugar seguro) y entrenamiento de relajación muscular profunda y progresiva.
  • Tratamientos con medicamentos: Se pueden usar medicamentos como los alfabloqueantes y las benzodiacepinas. Estos actúan sobre sustancias químicas del cerebro.

Es importante saber que la elección del tratamiento depende de cada persona y de si el trastorno de pesadillas es aislado o aparece junto con otros problemas de salud mental. Los cambios en sus hábitos, como mantener un horario de sueño constante, practicar buena higiene del sueño (hábitos saludables para dormir) y manejar el estrés, también pueden ayudar a mejorar el sueño y reducir las pesadillas. Recuerde consultar con un profesional de la salud antes de considerar cualquier medicamento o terapia.