Acerca de los sudores nocturnos
Los sudores nocturnos son sudoración excesiva mientras duerme. Al despertarse, su ropa o las sábanas pueden estar húmedas. Hay dos tipos:
- Sudores que empapan: Sudoración muy intensa por la noche que le obliga a cambiarse de ropa.
- Sofocos nocturnos (bochornos): Momentos más leves de sudoración nocturna que le hacen sentir calor y con sofoco.
Los sudores nocturnos son bastante comunes, pero pueden deberse a varias causas, como:
- Cambios en las hormonas, como los de la menopausia o niveles bajos de testosterona
- Cambios normales del cuerpo durante el embarazo
- Problemas de la tiroides, infecciones y algunos tipos de cáncer
- Efectos secundarios de medicamentos o tratamientos
Si tiene sudores nocturnos con frecuencia, o se acompañan de otros síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.
Los sudores nocturnos pueden tener varias causas de enfermedad, entre ellas:
- Trastornos neurológicos: Afecciones como los accidentes cerebrovasculares (derrames cerebrales) y la neuropatía autonómica (daño en los nervios que controlan funciones automáticas del cuerpo) pueden causar sudores nocturnos.
- Cáncer: Los sudores nocturnos pueden ser una señal temprana de ciertos tipos de cáncer, como linfoma o leucemia.
- Tratamientos hormonales: Las personas transgénero que reciben terapia hormonal pueden presentar sudores nocturnos como efecto secundario.
- Menopausia: Los sudores nocturnos se consideran un síntoma vasomotor (cambios en los vasos sanguíneos que afectan cómo el cuerpo regula el calor) durante la menopausia.
- Obesidad: La investigación sugiere que la obesidad puede empeorar los sudores nocturnos durante la menopausia.
- Medicamentos: Algunos medicamentos, incluidos antidepresivos, terapias hormonales y medicamentos para la diabetes, pueden causar sudores nocturnos como efecto secundario.
Los factores de riesgo no modificables de los sudores nocturnos son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:
- Edad: Los sudores nocturnos relacionados con la menopausia son más comunes en mujeres mayores de 40 años.
- Sexo: Las mujeres tienen más probabilidades de presentar sudores nocturnos por cambios hormonales durante la menopausia.
Los factores de riesgo modificables de los sudores nocturnos son factores que sí se pueden cambiar o influir. Estos incluyen:
- Factores de estilo de vida: Hacer ejercicio intenso, tomar bebidas calientes, comer comidas picantes, consumir alcohol (sobre todo cerca de la hora de dormir) y dormir en una habitación demasiado calurosa pueden contribuir a los sudores nocturnos.
- Uso de medicamentos: Algunos medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos, medicamentos para la diabetes, terapias hormonales, corticosteroides y analgésicos, pueden causar sudores nocturnos como efecto secundario.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los sudores nocturnos pueden tener varias causas. Los síntomas cambian según la causa. Estos son los síntomas tempranos más comunes de los sudores nocturnos:
- Sudor excesivo mientras duerme, aun con la habitación fresca
- Sentir calor o sofoco por la noche
- Despertarse con las sábanas o la ropa húmedas o empapadas
Si los sudores nocturnos progresan o se vuelven más intensos, pueden aparecer otros síntomas:
- Fiebre o escalofríos
- Cansancio o debilidad
- Pérdida de peso
- Falta de apetito
- Dolor general en el cuerpo o dolores musculares
Es importante saber que estos síntomas también pueden estar relacionados con otras afecciones médicas. Si tiene sudores nocturnos junto con alguno de estos síntomas, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.
Para diagnosticar la causa de los sudores nocturnos, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Conversación sobre síntomas, antecedentes y medicamentos: su médico le preguntará sobre sus síntomas, su historia clínica y los medicamentos que toma.
- Antecedentes familiares: su médico puede preguntar sobre los antecedentes médicos de su familia para identificar posibles factores hereditarios.
- Examen físico: un examen físico ayuda al médico a evaluar su salud general y a buscar señales de problemas de salud.
- Pruebas de laboratorio: los análisis de sangre pueden ayudar a detectar anomalías o problemas que puedan causar sudores nocturnos. Estas pruebas pueden incluir un hemograma completo (un análisis que mide las células de la sangre), niveles de hormonas y marcadores de infección (señales en la sangre de una infección).
- Estudios de imagen: en algunos casos, su médico puede pedir estudios de imagen, como radiografías o tomografías, para investigar más cualquier problema sospechado.
Para determinar la gravedad o intensidad de los sudores nocturnos, las pruebas adicionales pueden incluir:
- Más pruebas de laboratorio: según los primeros resultados, su médico puede pedir análisis de sangre adicionales para evaluar marcadores específicos o niveles de hormonas.
- Remisión a un especialista: si se sospecha un problema de salud de fondo, su médico puede remitirle a un especialista para una evaluación y tratamiento más profundos.
Recuerde: es esencial consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre los exámenes y pruebas para los sudores nocturnos.
Los objetivos del tratamiento para los sudores nocturnos varían según la causa. Estas son algunas opciones y cómo funcionan:
Medicamentos
- Medicamentos antidepresivos (para tratar la depresión): Algunos ayudan a regular la temperatura del cuerpo y a reducir la sudoración.
- Medicamentos hormonales: La terapia de reemplazo hormonal puede ayudar a corregir desequilibrios hormonales que contribuyen a los sudores nocturnos.
- Medicamentos para la presión arterial: Algunos ayudan a estabilizar cómo el cuerpo regula la temperatura y así disminuyen los sudores nocturnos.
Terapias
- Técnicas de relajación: La meditación y los ejercicios de respiración pueden bajar el estrés y la ansiedad, y así disminuir los sudores nocturnos.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Es una terapia que ayuda a cambiar pensamientos y conductas. Puede servir para manejar los sudores nocturnos al tratar factores psicológicos que contribuyen a estos episodios.
- Hipnoterapia con atención plena: Combina atención plena y técnicas de hipnosis para promover la relajación y reducir los sudores nocturnos.
Cambios en el estilo de vida
- Evitar desencadenantes: Identifique y evite comidas picantes, cafeína o alcohol antes de dormir. Esto puede ayudar a controlar los sudores nocturnos.
- Mantenerse fresco: Use ventiladores, abra las ventanas y use ropa suelta de algodón. Esto ayuda a regular la temperatura y reduce la sudoración.
Es importante consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o hacer cambios grandes en su estilo de vida. Así recibirá recomendaciones personalizadas según la causa de sus sudores nocturnos.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Por eso, hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Es esencial consultar con su profesional de la salud o leer la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.