Acerca del trastorno por desfase horario (jet lag)

Descripción general

El jet lag, también llamado trastorno por desfase horario, es un problema temporal del sueño. Ocurre cuando una persona viaja a través de dos o más zonas horarias en poco tiempo. Sucede porque nuestro reloj interno, llamado ritmo circadiano, se desajusta con la nueva zona horaria.

Este desajuste puede causar varios síntomas: cansancio, somnolencia, irritabilidad, dificultad para dormir y sensación de desorientación. La intensidad de los síntomas puede variar según la cantidad de zonas horarias que se crucen y la dirección del viaje. Suelen ser más fuertes al viajar hacia el este.

No todas las personas tienen jet lag. Se estima que afecta a cerca de 1 de cada 3 personas.

Controlar el sueño y la exposición a la luz, ajustar los horarios de comida y ejercicio, y considerar algunas vitaminas podría ayudar a aliviar los síntomas. Siempre es mejor consultar con su médico para recibir consejos personalizados.

Causas y factores de riesgo

Las causas del trastorno por desfase horario (jet lag) se relacionan con la alteración de los ritmos circadianos. Son ciclos de 24 horas que regulan procesos químicos, funciones del cuerpo y conductas. Al viajar por varios husos horarios, el reloj biológico del cuerpo se desajusta del nuevo horario. Esto causa los síntomas del desfase horario. Esta alteración afecta sobre todo a dos grupos de neuronas en el núcleo supraquiasmático del cerebro (SCN). Estos grupos controlan los ciclos de sueño-vigilia y el sueño de movimientos oculares rápidos (sueño MOR).

Los factores de riesgo no modificables del trastorno por desfase horario son aspectos que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Viajar por varios husos horarios: es la causa principal del desfase horario y no se puede cambiar.
  • Edad: las personas mayores pueden presentar síntomas más intensos por cambios en los ritmos circadianos propios de la edad.

Los factores de riesgo modificables son aspectos que sí se pueden cambiar. Incluyen:

  • Patrones de sueño: los malos hábitos de sueño y dormir poco antes y durante el viaje pueden empeorar los síntomas.
  • Exposición a la luz: recibir mucha luz o poca luz en momentos específicos puede afectar los ritmos circadianos y contribuir al desfase horario.
  • Horarios de comida: comer a horas irregulares durante el viaje puede desajustar el reloj interno del cuerpo.

Para manejar el desfase horario, se recomienda ajustar los patrones de sueño, la exposición a la luz y los horarios de comida antes y durante el viaje. No existen medicamentos diseñados específicamente para prevenir o curar el desfase horario. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo manejar sus síntomas.

Síntomas

Los síntomas más comunes al principio del desfase horario (jet lag) incluyen cansancio y fatiga, mucho sueño, estar irritable, sentirse un poco desorientado y confundido, falta de energía y problemas leves del estómago, como malestar y diarrea. Estos síntomas suelen aparecer dentro de las primeras 12 horas después de llegar a su destino y pueden durar varios días.

Más adelante, o cuando el desfase horario es más intenso, pueden presentarse otros síntomas frecuentes:

  • Sueño excesivo
  • Insomnio (dificultad para dormir)
  • Problemas digestivos
  • Náuseas
  • Mareo
  • Cambios en el apetito
  • Ansiedad leve (nerviosismo)
  • Dificultad para concentrarse y recordar cosas
  • Menor rendimiento mental y físico

Es importante saber que, si tiene síntomas más fuertes, como sudor frío, vómitos y fiebre que duren más de 24 horas, podría tratarse de otra afección, como un virus, un resfriado o mal de altura. En ese caso, busque atención médica.

Diagnóstico

Para diagnosticar el trastorno por desfase horario (jet lag), se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Evaluaciones subjetivas: Incluyen la Escala de Impresión Global del Paciente de la Gravedad (PGI-S) y la Escala de Somnolencia de Karolinska (KSS). Ayudan a calificar la gravedad de los síntomas y a medir la fatiga que usted siente.
  • Cuestionario posterior al sueño (PSQ, por sus siglas en inglés): Es un formulario que usted completa. Reúne información sobre la hora de acostarse, la latencia del sueño (lo que tarda en dormirse), el número de despertares nocturnos, el tiempo despierto después de conciliar el sueño (WASO, por sus siglas en inglés), el tiempo total de sueño (TST), la calidad del sueño (SQ), el número de siestas durante el día y la hora y la duración de cada siesta. Ayuda a entender los patrones de sueño durante el jet lag.
  • Diarios electrónicos diarios y relojes de actigrafía de muñeca (dispositivos que registran movimientos para estimar el sueño): Se usan para asegurarse de que se cumplen los criterios de elegibilidad y para confirmar su hora habitual de acostarse durante el período de evaluación.

Para determinar la etapa o la gravedad del trastorno por desfase horario, pueden incluirse además:

  • Estudios de neuroimagen: Se pueden hacer estudios de resonancia magnética (RM) para detectar cambios funcionales en todo el cerebro después del jet lag. Estos estudios evalúan las conexiones y las propiedades de las redes cerebrales durante el jet lag en comparación con la recuperación.
  • Estudios conductuales y neuroendocrinos: Se pueden realizar junto con la neuroimagen para investigar los mecanismos de los cambios del cerebro y de la conducta durante el jet lag. Pueden incluir la medición de niveles de hormonas como el cortisol y la melatonina.

Es importante consultar con un profesional de la salud para una evaluación completa y para recibir las pruebas diagnósticas adecuadas.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del trastorno por desfase horario (jet lag) son disminuir los síntomas y ayudar al cuerpo a adaptarse al nuevo horario local. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo funcionan:

  • Cambios en los hábitos de salud: Mantener un estilo de vida saludable, con una alimentación equilibrada, ejercicio regular y un horario de sueño constante, puede ayudar a disminuir el impacto del desfase horario.
  • Exposición programada a la luz solar: Exponerse al sol en horarios planeados puede acelerar la recuperación del desfase horario al indicarle al cuerpo que es momento de estar despierto.
  • Terapia de luz: Usar cajas de luz, lámparas o viseras que imitan la luz del sol puede ayudar a reajustar los ritmos circadianos (el reloj interno del cuerpo) y reducir los síntomas del desfase horario.
  • Suplementos de melatonina: La melatonina es una hormona que regula los ciclos de sueño y vigilia. Tomar suplementos de melatonina de venta sin receta puede ayudar a iniciar el sueño cuando se necesita y a tener un patrón de sueño más normal.
  • Medicamentos: En algunos casos, los médicos pueden recetar pastillas para dormir u otros medicamentos para controlar el insomnio o la somnolencia excesiva durante el día asociada con el desfase horario.

Estos tratamientos buscan regular el reloj interno del cuerpo y ayudar a tener un sueño más regular, lo que permite adaptarse más rápido al nuevo horario local. Sin embargo, es importante consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.