Acerca del pioderma gangrenoso
El pioderma gangrenoso (PG) es una afección poco común que causa llagas dolorosas en la piel, además de fiebre y dolor en las articulaciones. No es una enfermedad infecciosa y no se contagia de una persona a otra.
Las llagas del pioderma gangrenoso pueden aparecer en varias partes del cuerpo, pero a menudo hay al menos una llaga en la parte delantera de la pierna, por debajo de la rodilla.
Esta afección se considera una dermatosis neutrofílica, lo que significa que hay inflamación y daño en la piel causados por un tipo de glóbulo blanco llamado neutrófilo.
El pioderma gangrenoso puede aparecer solo o junto con otras enfermedades, como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, poliartritis, gammapatía (un problema de proteínas en la sangre), vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos), leucemia y otras.
No se conoce del todo la causa del pioderma gangrenoso (PG), pero hay varias teorías sobre posibles causas:
- Trastorno autoinmunitario: Se cree que el PG es una enfermedad autoinmunitaria, en la que el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) ataca por error tejido sano. Esto causa inflamación y llagas en la piel.
- Problemas con los neutrófilos: Anomalías en los neutrófilos (un tipo de glóbulo blanco) podrían participar en el desarrollo del PG.
- Cambios genéticos: Mutaciones (cambios en los genes) en MEFV y PSTPIP1 se han asociado con más riesgo de presentar PG.
- Desajuste del sistema inmunitario innato (la primera defensa del cuerpo): Desequilibrios en esta respuesta podrían influir en el desarrollo del PG.
Factores de riesgo para el PG:
- Enfermedades de base en todo el cuerpo (sistémicas): Alrededor de 50 de cada 100 personas con PG tienen otro trastorno relacionado, como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o artritis reumatoide.
- Predisposición genética: Algunos cambios genéticos, como se mencionó antes, pueden aumentar el riesgo de desarrollar PG.
Síntomas comunes del pioderma gangrenoso (una enfermedad de la piel que causa llagas dolorosas):
- Bultos pequeños rojos o morados en la piel.
- Ampollas hinchadas y dolorosas que pueden abrirse y convertirse en llagas.
- Llagas con un borde azul oscuro o violeta.
A medida que el pioderma gangrenoso avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer estos síntomas:
- Úlceras profundas en la piel, sobre todo en las piernas.
- Lesiones en la piel en otras zonas como la cabeza, el cuello, el pene, el abdomen y la espalda.
- Bultos llenos de pus, a menudo en los brazos y las piernas.
- Bultos rojos y dolorosos debajo de la piel (eritema nudoso).
- Llagas o úlceras con base amarillenta (pioderma gangrenoso).
- Bultitos rojos dolorosos que cubren la cabeza, el tronco y los brazos (síndrome de Sweet).
Es importante saber que no todas las personas tendrán todos estos síntomas. La gravedad y la evolución del pioderma gangrenoso varían de una persona a otra. Si nota cualquiera de estos síntomas, busque atención médica de inmediato.
Para diagnosticar el pioderma gangrenoso, se pueden hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Preguntas sobre su salud y examen físico: El profesional de la salud le hará preguntas detalladas sobre sus síntomas y otros factores que pueden influir en su condición. Revisará su piel con cuidado y buscará otras señales físicas de enfermedad.
- Pruebas de laboratorio: Se pueden pedir pruebas para revisar la sangre, la orina o tejidos del cuerpo. Estas pruebas ayudan a diagnosticar la enfermedad e incluyen revisar si tiene fiebre y si hay niveles altos de anticuerpos (proteínas de defensa) en la sangre. Las pruebas pueden incluir:
- Cultivos de muestras tomadas con un hisopo de las llagas (úlceras) para buscar infección
- Pruebas genéticas: En ciertos casos en que se sospecha un síndrome genético específico llamado artritis piógena, pioderma gangrenoso y acné, se pueden hacer pruebas genéticas con muestras de sangre, saliva u otros tejidos para identificar cambios en los genes, los cromosomas o las proteínas.
Es importante dar seguimiento con su profesional de la salud si algún síntoma empeora o cambia después de estos exámenes y pruebas.
Los objetivos del tratamiento del pioderma gangrenoso (PG) son manejar las lesiones, bajar la inflamación, prevenir infecciones, aliviar el dolor y ayudar a que la piel sane. Estos son los tratamientos recomendados y cómo actúan:
Medicamentos:
- Corticoides tópicos o ungüento de tacrolimus: ayudan a bajar la inflamación en las lesiones de la piel.
- Corticoides por boca (orales): se usan en lesiones más graves. Disminuyen la inflamación en todo el cuerpo.
- Antibióticos: se indican para tratar infecciones o prevenirlas en el PG.
- Terapia biológica: medicamentos como secukinumab, brodalumab o guselkumab pueden usarse si otros tratamientos no funcionan. Actúan sobre moléculas específicas que causan inflamación.
- Manejo del dolor: puede usar analgésicos de venta libre como paracetamol. Si no ayudan, se pueden considerar medicamentos con receta, como gabapentina o pregabalina.
Terapias y procedimientos:
- Cuidado de las heridas: se usan apósitos húmedos para mantener las lesiones limpias y favorecer la cicatrización.
- Oxigenoterapia hiperbárica: este tratamiento se realiza en una cámara presurizada y puede ayudar a la cicatrización. Es importante saber que no hay suficiente investigación para recomendar su uso de rutina.
Como el PG puede estar asociado con otras enfermedades, como la colitis ulcerosa, también es importante tratar esas afecciones.
Los planes de tratamiento pueden variar según cada persona. Consulte con su profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas. La dosis de los medicamentos puede cambiar por muchos factores; confirme la dosis adecuada para usted con su profesional. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocerlos.