Acerca de las quemaduras de sol
La quemadura solar es el enrojecimiento e inflamación de la piel que ocurre por demasiada exposición a la radiación ultravioleta (UV) del sol u otras fuentes. Cuando la piel recibe demasiados rayos UV, se dañan las células de la capa externa de la piel (epidermis). El cuerpo reacciona y aumenta el flujo de sangre al área afectada. Esto causa enrojecimiento y calor.
La quemadura solar puede ser leve o grave. Puede ir desde un ligero enrojecimiento hasta ampollas dolorosas y que la piel se pele. Los síntomas pueden incluir piel enrojecida o sensible, dolor, calor que sale del área afectada, picazón y que la piel se pele.
El riesgo de quemadura solar depende de su tipo de piel, del tiempo y de la intensidad de la exposición al sol, y de si usa medidas de protección como el protector solar. Es importante proteger su piel de la exposición excesiva al sol para prevenir la quemadura solar y reducir el riesgo de daño a largo plazo, como envejecimiento prematuro y cáncer de piel.
Las causas de la quemadura por el sol se deben sobre todo a los efectos dañinos de la radiación ultravioleta (UV) en la piel. Cuando la piel recibe demasiada radiación UV, puede ocurrir daño en el ADN (material genético), inflamación y estrés oxidativo (daño por oxidación en las células). Esto causa los signos típicos: enrojecimiento, dolor e hinchazón.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Piel clara: las personas con piel clara tienen menos melanina (el pigmento que protege la piel) frente a la radiación UV.
- Ojos claros: tienen menos pigmento y son más sensibles al daño por radiación UV.
- Cabello claro: al igual que la piel y los ojos claros, indica menos protección natural frente a la radiación UV.
- Factores genéticos: ciertas condiciones como el albinismo aumentan el riesgo de quemadura por el sol.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Exposición al sol: pasar demasiado tiempo al sol sin protección aumenta el riesgo de quemadura por el sol.
- Uso de protector solar: no usarlo o aplicarlo de forma insuficiente deja la piel vulnerable al daño por radiación UV.
- Buscar sombra: no buscar sombra durante las horas de mayor radiación solar aumenta el riesgo.
- Uso de camas de bronceado: expone la piel a niveles altos de radiación UV y aumenta el riesgo de quemadura por el sol.
Estos factores de riesgo pueden variar entre personas. Para recibir consejos personalizados sobre cómo prevenir la quemadura por el sol, consulte con un profesional de la salud.
Los síntomas tempranos más comunes de la quemadura de sol incluyen:
- Enrojecimiento: La piel afectada se ve roja y puede sentirse caliente al tacto.
- Dolor o sensibilidad: El área con quemadura puede sentirse sensible o dolorida.
- Hinchazón: La piel puede hincharse en el área con quemadura.
Si la quemadura de sol es más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Ampollas: En casos más graves, pueden salir ampollas en la piel con quemadura de sol.
- Náuseas: Algunas personas pueden tener náuseas o malestar estomacal.
- Mareo: Puede presentarse mareo o sensación de desmayo.
- Deshidratación: La quemadura de sol puede causar deshidratación, con síntomas como sed intensa y mareo.
- Fiebre: En casos poco comunes, puede presentarse fiebre con una quemadura de sol grave.
Recuerde: estos síntomas pueden variar según la gravedad de la quemadura de sol y factores personales. Si usted presenta alguno de estos síntomas o tiene preocupaciones por su quemadura de sol, es importante buscar atención médica.
Los profesionales de la salud suelen diagnosticar la quemadura solar con un examen físico. Un médico a menudo puede confirmarla al revisar el área afectada. Buscará enrojecimiento, ampollas y piel que se pela.
Según los hallazgos iniciales o sus factores individuales, se pueden recomendar más exámenes, pruebas o procedimientos. Estos pueden incluir:
- Dermatoscopia: es un procedimiento no invasivo en el que un dermatólogo usa un dispositivo de aumento especial llamado dermatoscopio para observar la piel de cerca. Ayuda a identificar cambios anormales en la piel.
- Evaluación del fototipo: el médico puede evaluar su fototipo, que es qué tan sensible es su piel al sol y su capacidad para broncearse o quemarse. Esta evaluación ayuda a determinar su riesgo de tener una quemadura solar grave.
- Biopsia: en casos poco frecuentes, se puede hacer para descartar cáncer de piel en una zona de piel quemada por el sol que no está sanando como se esperaba. Se extrae un pequeño trozo de piel y se examina en un laboratorio.
Es importante saber que estos exámenes y evaluaciones adicionales no siempre son necesarios para diagnosticar y determinar la gravedad de una quemadura solar. Su médico decidirá qué pruebas o procedimientos son apropiados según su situación individual.
Los objetivos del tratamiento de la quemadura de sol son aliviar el dolor, bajar la inflamación, ayudar a sanar y prevenir complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo funcionan:
Medicamentos:
- Analgésicos de venta libre, como ibuprofeno o aspirina, pueden reducir la inflamación, el enrojecimiento y el dolor por la quemadura de sol.
- La crema de hidrocortisona se puede usar para bajar la inflamación y la comezón.
- Su profesional de la salud puede recetarle esteroides por boca, como prednisona, para bajar la inflamación y ayudar a sanar en casos más graves.
- Puede necesitar antibióticos si la quemadura de sol causa una infección de la piel (raro).
Cuidados en casa y cambios de hábitos:
- Enfríe la piel con un paño o toalla húmeda, o tome un baño con agua fresca; esto calma la quemadura.
- Aplique un humectante o gel/crema de aloe vera para después del sol; esto alivia y ayuda a sanar.
- Evite exponerse al sol hasta que la quemadura de sol sane.
- Tome más agua para evitar la deshidratación causada por la quemadura de sol.
- Use ropa suelta mientras la piel sana para evitar más irritación.
- Use protector solar con óxido de zinc y dióxido de titanio para proteger la piel de más daño.
Recuerde: es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.