Acerca de la alergia al sol

Descripción general

La alergia al sol, también llamada erupción polimorfa lumínica (EPL), es un problema de la piel en el que la luz del sol u otras fuentes de luz ultravioleta (UV) causan una reacción alérgica. Suele presentarse como un sarpullido irritado que aparece entre horas y días después de estar al sol directo. La EPL es el problema de piel más común causado por el sol y afecta a alrededor de 10 a 20 de cada 100 personas.

Los síntomas incluyen enrojecimiento, comezón, bultitos o parches levantados, descamación, ampollas y ronchas (urticaria).

La causa exacta se desconoce. Se cree que es una reacción alérgica tardía a algo que la piel produce después de la exposición al sol.

Los factores de riesgo incluyen ser mujer, tener la piel más clara, vivir a gran altitud y tener antecedentes familiares de esta afección.

Las opciones de tratamiento incluyen cuidados en casa, como aplicar compresas frías y usar cremas contra la comezón sin receta. También hay tratamientos médicos, como cremas con corticoides (medicinas antiinflamatorias) y fototerapia (tratamiento con luz controlada).

Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y recomendaciones de tratamiento personalizados.

Causas y factores de riesgo

Las causas exactas de la alergia al sol dentro del organismo no se conocen por completo. Se cree que es una reacción del sistema de defensas (sistema inmunitario) desencadenada por la exposición a la luz del sol o a fuentes artificiales de radiación ultravioleta (UV).

Factores de riesgo no modificables de la alergia al sol:

  • Edad: La alergia al sol suele aparecer en mujeres entre 20 y 40 años.
  • Altitud: Las personas que viven a gran altitud sobre el nivel del mar tienen más riesgo de desarrollarla.
  • Piel más clara: Las personas con piel más clara tienen más tendencia a la alergia al sol que quienes tienen piel más oscura.
  • Sexo: Las mujeres tienen entre 2 y 3 veces más probabilidad de desarrollar alergia al sol que los hombres.
  • Antecedentes familiares: Tener un familiar cercano de sangre con alergia al sol aumenta el riesgo.

Factores de riesgo modificables de la alergia al sol:

  • Exposición al sol: La exposición prolongada o intensa, sobre todo en las horas de mayor radiación, puede aumentar el riesgo.
  • Uso de protector solar: El uso insuficiente o incorrecto del protector solar puede aumentar el riesgo.
  • Ropa: Usar ropa que no brinda suficiente protección contra la radiación UV puede aumentar el riesgo.

Es importante saber que, aunque estos factores aumentan la probabilidad de tener alergia al sol, no la garantizan. Tomar medidas preventivas y protegerse del sol puede ayudar a reducir el riesgo de alergia al sol.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la alergia al sol incluyen:

  • Sarpullido que pica en áreas recién expuestas al sol, como el pecho, los antebrazos, las manos, la parte baja de las piernas y los pies.
  • Enrojecimiento e inflamación de la piel afectada.
  • Dolor o molestia en la zona del sarpullido.

Si la alergia al sol empeora, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Fiebre.
  • Dolores de cabeza.
  • Malestar general (sentirse mal).
  • Ampollas.
  • Ronchas (urticaria).

Estos síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todos los presentarán. Si sospecha que tiene alergia al sol o presenta estos síntomas después de exponerse al sol, consulte a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

La alergia al sol suele diagnosticarse por los síntomas y por cómo se ve la erupción. Para confirmar el diagnóstico, se pueden hacer estos exámenes y procedimientos:

  • Examen físico: un profesional de la salud revisa con cuidado las áreas afectadas para ver qué tan extensa y grave es la erupción.
  • Historia clínica y evaluación de síntomas: se revisan los síntomas que usted tiene, como picazón, enrojecimiento, ampollas o ronchas, para entender qué tan intensa es la alergia al sol.
  • Biopsia de piel: en algunos casos se extrae un pequeño pedazo de piel y se examina en el laboratorio para confirmar la alergia al sol.
  • Análisis de sangre: pueden hacerse para descartar otras afecciones que causan síntomas parecidos.
  • Fotopruebas (pruebas con luz ultravioleta): este procedimiento expone una pequeña área de su piel a cantidades medidas de luz ultravioleta. Si los síntomas aparecen después, confirma que la erupción es por el sol.

Es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y para recibir la atención y el tratamiento adecuados para la alergia al sol. Le guiará en los exámenes, pruebas y procedimientos necesarios según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para la alergia al sol son disminuir las molestias y proteger la piel de más daño. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:

Protección solar:

  • Usar protector solar FPS 50: Aplicar un protector con un factor de protección solar (FPS) alto ayuda a bloquear los rayos ultravioleta (UV) dañinos.
  • Usar ropa protectora: Las camisas de manga larga, los pantalones, los sombreros de ala ancha y las gafas de sol que cubren alrededor de los ojos protegen la piel del sol directo.
  • Evitar el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde: Quedarse en la sombra en las horas de más sol reduce el riesgo de tener una erupción por el sol.

Acostumbrar la piel de forma gradual:

  • Este tratamiento consiste en exponer la piel al sol con cuidado o usar fototerapia (tratamiento con luz) bajo la guía de un dermatólogo.
  • Ayuda a aumentar la tolerancia a la luz UV y, con el tiempo, hace que los brotes por el sol sean menos fuertes.

Medicamentos:

  • Corticosteroides por vía oral: En casos graves, se pueden recetar por poco tiempo. Son medicinas que bajan la inflamación.
  • Hidroxicloroquina: Este medicamento puede ayudar a reducir la inflamación y a bajar la respuesta del sistema inmunitario.

Suplementos:

  • Extracto de Polypodium leucotomos: Un suplemento oral que puede brindar cierta protección frente a la luz.
  • Licopeno, nicotinamida, betacaroteno, astaxantina, cantaxantina: Se ha sugerido que podrían ayudar a reducir los síntomas de la alergia al sol, pero su eficacia no está bien comprobada.

Recuerde que la dosis de los medicamentos puede variar según su situación. Siempre consulte con su profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento nuevo.