Terapia con luz para la psoriasis
La psoriasis es una enfermedad autoinmunitaria crónica (cuando las defensas del cuerpo atacan por error) que afecta la piel. Causa placas rojas y escamosas.
La terapia de luz, también llamada fotobiomodulación o fototerapia, es un tratamiento que expone la piel a distintos tipos de luz para estimular la curación. Se usa para varios problemas, como depresión, enfermedades de la piel, heridas, dolor y lesiones del sistema músculo‑esquelético.
Cómo ayuda la terapia de luz
- Desacelera el crecimiento excesivo de las células de la piel y reduce la formación de placas de psoriasis.
- También baja la respuesta del sistema inmunitario, disminuye la inflamación y favorece la curación de la piel.
- En algunos casos, puede eliminar por completo las placas.
Antes del procedimiento: preparación
- Evite el sol: Se recomienda evitar el sol directo y las camas de bronceado por al menos 48 horas antes de cada sesión. La piel puede quedar más sensible a la luz después de estar al sol.
- Quite el maquillaje y las cremas: Limpie bien su piel antes del procedimiento. Retire cualquier maquillaje o crema que pueda bloquear la luz.
Cómo se realiza la terapia de luz (paso a paso)
- Evaluación y preparación: Un profesional de salud revisa su piel y decide si la terapia de luz (fototerapia) es adecuada para su psoriasis. También define el tipo de fototerapia, como luz ultravioleta tipo B (UVB) o PUVA (psoraleno más luz ultravioleta tipo A, UVA).
- Medidas de seguridad: Se protegen áreas sensibles como los ojos (con gafas protectoras) y las partes del cuerpo no afectadas para evitar exposición innecesaria.
- Exposición del área a tratar: Las áreas con psoriasis se exponen a un tipo específico de luz ultravioleta (UV). Esto suele hacerse con una cabina de luz especial, un dispositivo de mano o un equipo de luz dirigida, según el tamaño y la ubicación de las placas.
- Duración y cantidad de luz: Cada sesión se cronometra con cuidado para controlar cuánta luz UV recibe la piel. Las sesiones suelen empezar muy cortas y aumentan poco a poco para evitar quemaduras o irritación.
- Frecuencia de las sesiones: La fototerapia normalmente se hace varias veces por semana durante un tiempo fijo, a menudo 2 a 3 meses, según la gravedad de la psoriasis y el plan de tratamiento.
- Monitoreo y ajustes: Un médico observa cómo responde su piel. La cantidad y la frecuencia pueden ajustarse según su respuesta y si aparecen efectos secundarios.
- Cuidado después del tratamiento: Después de cada sesión, se aconseja hidratar la piel con crema y evitar el sol en exceso para prevenir irritación adicional o quemaduras.
Terapia de luz en casa
La terapia de luz en casa es una opción para personas con psoriasis que no pueden ir a la clínica con frecuencia o prefieren tratarse en su hogar. Los dispositivos de fototerapia para uso en casa usan luz UVB, similar a los tratamientos en clínica, y vienen en varias formas, como unidades de mano o paneles. Son más pequeños y menos potentes que los equipos de la clínica, pero funcionan bien si se usan de forma correcta.
Si presenta efectos secundarios graves por la terapia de luz, comuníquese con su médico de inmediato.
Posibles complicaciones y precauciones
- Protección de los ojos: Es importante mantener los ojos abiertos durante la sesión, pero no mire la luz directamente. Si usa lentes de contacto o tiene algún problema en los ojos, consulte con su médico antes de empezar la terapia de luz.
- Sensibilidad de la piel: Algunas personas pueden tener más sensibilidad o enrojecimiento después del tratamiento. Si le ocurre, avise a su médico.
- Siga las indicaciones médicas: Consulte siempre con su médico antes de empezar remedios caseros o medicamentos de venta libre para tratar la psoriasis.
Si tiene dudas o preguntas durante o después del procedimiento, no dude en contactar a su médico para recibir orientación y apoyo.