Acerca de la psoriasis pustulosa generalizada (PPG)
La psoriasis pustulosa generalizada (PPG) es un tipo raro y grave de psoriasis. Causa bultos llenos de pus (pústulas) y enrojecimiento en zonas grandes de la piel. Se caracteriza por episodios con brotes extensos de pústulas visibles. Estos pueden presentarse con o sin inflamación generalizada en el cuerpo, que afecta varios órganos y tejidos. En casos graves, puede afectar a más del 75% de la piel.
Los brotes de PPG suelen durar unas semanas. Luego hay periodos de remisión, cuando la piel sana en parte o por completo. Durante los brotes, usted puede tener síntomas generales como fiebre y escalofríos.
La PPG puede causar complicaciones que ponen en riesgo la vida, como insuficiencia del corazón, de los riñones o de los pulmones. Se desconoce la causa exacta. Se cree que resulta de una combinación de factores genéticos y factores del ambiente que la desencadenan.
El tratamiento suele enfocarse en aliviar los síntomas y controlar la inflamación.
Las causas de la psoriasis pustulosa generalizada (GPP, por sus siglas en inglés) incluyen una combinación de factores genéticos y desencadenantes del ambiente. La GPP se considera una enfermedad autoinflamatoria, en la que las células del sistema inmunitario (de defensa) atacan los tejidos del cuerpo y causan una inflamación intensa.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Incluyen:
- Edad: la GPP aparece con más frecuencia en personas de 40 a 59 años.
- Antecedentes familiares de psoriasis, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar GPP.
- Mutaciones genéticas: se han identificado cambios (mutaciones) en genes como IL36RN y CARD14 en personas con GPP; estos cambios afectan proteínas que regulan la inflamación.
Los factores de riesgo modificables incluyen ciertas afecciones de salud. Estas afecciones son más comunes en personas con GPP:
- Obesidad o exceso de peso
- Presión arterial alta
- Dislipidemia (niveles anormales de grasas en la sangre)
- Diabetes
- Embarazo
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo se asocian con la GPP, no significan que usted desarrollará la enfermedad. Si le preocupan sus factores de riesgo o sus síntomas, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.
Síntomas tempranos comunes de la psoriasis pustulosa generalizada (PPG):
- Piel seca, roja y sensible al tacto
- Bultos con pus, rojizos y con escamas, en una zona grande del cuerpo
- Picazón intensa
- Cansancio
- Dolor de cabeza
- Náuseas
A medida que la PPG avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Rigidez en las articulaciones
- Deshidratación
- Temblores
- Lengua fisurada (con grietas)
- Síntomas en los ojos, como conjuntivitis (ojo rojo)
- Inflamación y enrojecimiento de los labios
- Fiebre y escalofríos
- Latidos del corazón rápidos
Es importante saber que la PPG también puede causar complicaciones que ponen en riesgo la vida, como falla del corazón, los riñones o los pulmones. Si tiene alguno de estos síntomas o cree que puede tener PPG, consulte lo antes posible a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la psoriasis pustulosa generalizada, se pueden hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia y examen físico: Un profesional de la salud le preguntará sobre sus síntomas y sobre cosas que podrían estar causando su problema de salud. Revisará la erupción en la piel y buscará otros signos, como hinchazón en las articulaciones o llagas en la boca.
- Pruebas de laboratorio: Pueden incluir análisis de sangre para buscar señales relacionadas con la psoriasis pustulosa generalizada. También pueden analizar su orina o muestras de tejido del cuerpo para ayudar con el diagnóstico.
- Pruebas genéticas: Como esta enfermedad puede ser genética, pueden recomendarle pruebas para identificar cambios en los genes, los cromosomas o las proteínas relacionados con la afección.
Es importante que haga seguimiento con su profesional de la salud si sus síntomas empeoran o cambian después de estos exámenes, pruebas y procedimientos. Le darán más indicaciones según su situación.
Los objetivos del tratamiento de la psoriasis pustulosa generalizada (PPG) son aliviar la inflamación de la piel, reducir los síntomas en todo el cuerpo y prevenir complicaciones. Los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos incluyen:
Medicamentos:
- Retinoides (derivados de la vitamina A): Pueden disminuir la producción de moléculas que causan inflamación y normalizar cómo se dividen las células de la piel.
- Ciclosporina: Bloquea la producción de moléculas que causan inflamación.
- Metotrexato: Disminuye la respuesta del sistema inmunitario.
- Medicamentos biológicos: Bloquean la reacción del sistema inmunitario que causa la psoriasis. Se están estudiando diferentes biológicos para saber si funcionan bien y cuáles pueden ser sus efectos secundarios.
- Antibióticos: Se usan para tratar infecciones que pueden ocurrir a causa de la PPG.
- Tratamientos tópicos (cremas o ungüentos para la piel): Pueden calmar la piel y reducir la inflamación.
Terapias y procedimientos:
- Fototerapia: Consiste en exponer la piel a luz ultravioleta para hacer más lento el crecimiento de las células de la piel y reducir la inflamación.
- Líquidos y electrolitos por una vena (vía intravenosa): Son importantes para manejar complicaciones como la deshidratación.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud antes de comenzar cualquier medicamento o tratamiento. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.