Información sobre la onicólisis (separación de la uña)
La onicólisis, también llamada desprendimiento de la uña, es cuando la uña de la mano o del pie se separa de la piel de abajo, llamada lecho ungueal. Esta separación ocurre poco a poco y, por lo general, no duele.
La onicólisis puede tener muchas causas. Entre ellas están los golpes en la uña, dar golpecitos repetidos con uñas largas, usar herramientas de manicura que empujan por debajo de la uña, la humedad excesiva, ciertas enfermedades que cambian la forma o el contorno del lecho ungueal, infecciones por hongos en las uñas, reacciones alérgicas, psoriasis y el uso de ciertos medicamentos.
La uña separada puede verse levantada o despegada del lecho ungueal. La onicólisis suele mejorar sola a medida que crece una uña nueva. Esto puede tardar varios meses en las uñas de las manos y hasta ocho meses en las uñas de los pies.
La onicólisis (separación de la uña) se relaciona con factores que aumentan la probabilidad de que la uña se separe.
Factores de riesgo de onicólisis:
- Problemas médicos: Algunos problemas de salud, como tiroides hiperactiva (hipertiroidismo) y falta de hierro en la sangre (deficiencia de hierro), se asocian con la onicólisis. Enfermedades de la piel como psoriasis y liquen plano (erupción inflamatoria) aumentan el riesgo.
- Infecciones: Las infecciones por hongos en las uñas y las infecciones graves por levaduras pueden hacer que el tejido debajo de la uña se engrose, lo que lleva a la separación de la uña.
- Medicamentos: Algunos medicamentos, como ciertos antibióticos, pueden causar onicólisis como reacción a la exposición al sol.
- Traumatismos: Los golpes repetidos, como teclear o golpear las uñas en un mostrador, pueden causar onicólisis. Lesiones como atrapar un dedo con la puerta del auto o golpearse un dedo del pie también pueden separar la uña. Tomar precauciones para evitar golpes repetidos o lesiones en las uñas puede reducir el riesgo.
- Exposición a sustancias químicas: Las reacciones alérgicas a químicos en el esmalte de uñas, el removedor de esmalte o los productos de limpieza del hogar pueden contribuir a la onicólisis. Reducir la exposición a químicos que puedan causarle alergias puede ayudar a prevenirla.
Estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Si usted presenta separación de la uña, consulte con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
El síntoma principal de la onicólisis es que la uña se despega del lecho ungueal (la piel rosada debajo de la uña). Por lo general, la uña se separa poco a poco de su base rosada.
Otros síntomas que pueden presentarse:
- Cambio de color de la uña: puede verse verde, amarilla u opaca por el despegamiento.
- Engrosamiento de la uña
- Pequeños hoyuelos o depresiones en la superficie de la uña
- Uñas que se desmoronan o son quebradizas
- Puede formarse tejido de piel adicional debajo de la parte despegada de la uña
- Uñas curvadas
- Dolor
Si presenta cualquier síntoma de onicólisis o le preocupa el estado de sus uñas, consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la onicólisis (cuando la uña se despega de la piel de abajo), se pueden realizar estos exámenes y procedimientos:
- Evaluación clínica: Un profesional de la salud examina las uñas afectadas. Observa cuánto se han despegado y si hay otros síntomas.
- Onicoscopia: Método no invasivo que permite ver la uña con más detalle. Puede mostrar onicólisis, vasos sanguíneos irregulares, zonas con sangrado y una superficie rugosa, como de verruga. Estos hallazgos no son específicos de la onicólisis, así que puede necesitar más estudios para descartar otras causas.
- Biopsia: Si la lesión de la uña no mejora con el tratamiento, se puede hacer una biopsia para confirmar el diagnóstico. Consiste en tomar una pequeña muestra de la uña afectada para examinarla al microscopio. En casos poco frecuentes, si no se encuentra otra causa, se debe descartar cáncer de piel.
Es importante que estos exámenes los realicen profesionales de la salud capacitados. Ayudan a diagnosticar la onicólisis con precisión y a determinar qué tan avanzada o grave es.
Las metas del tratamiento de la onicólisis (cuando la uña se separa de la piel de abajo) son tratar la causa y ayudar a que la uña vuelva a crecer. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:
- Recorte la uña: Recorte la uña hasta cerca del punto donde se separa de la piel de abajo (lecho de la uña). Esto evita que se enganche y se dañe más.
- Tratar problemas de base: Identificar y tratar la causa de la onicólisis es clave. Por ejemplo, el hipertiroidismo, la falta de hierro o la psoriasis pueden necesitar tratamientos específicos para mejorar la salud de las uñas.
- Medicamentos tópicos: Se pueden usar antimicóticos tópicos como amorolfina y ciclopirox para tratar infecciones por hongos en las uñas. Se aplican directo en las uñas y evitan que los hongos crezcan.
- Medicamentos por vía oral con receta: En casos graves de infecciones por hongos en las uñas, pueden necesitarse medicamentos por boca. Estos medicamentos pueden causar efectos secundarios y deben ser indicados por un profesional de la salud. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.
Tenga en cuenta que los tratamientos pueden variar según su situación. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.