Información sobre la uña del pie encarnada
Una uña encarnada ocurre cuando el borde de una uña del pie crece hacia la piel y el tejido blando de alrededor. Esto puede causar enrojecimiento, hinchazón y dolor, y puede provocar una infección. Es más común en el dedo gordo del pie.
Varios factores pueden contribuir a que se forme una uña encarnada, como cortar mal las uñas, usar zapatos que no ajustan bien y lastimar la uña o la piel debajo de la uña. Además, la forma de sus uñas o de sus pies y la herencia pueden influir.
Los síntomas pueden empeorar cuando hay presión sobre la uña, por ejemplo, al usar zapatos. Busque atención médica si hay señales de infección o si usted tiene otros problemas de salud que pueden aumentar el riesgo de complicaciones.
Uñas encarnadas (también llamadas onicocriptosis) ocurren cuando el borde de la uña del pie crece hacia la piel y el tejido blando de alrededor. Hay varios factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que esto pase.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Edad: Los adolescentes y los adultos jóvenes son más propensos por la sudoración aumentada y porque la piel a los lados de la uña es más blanda.
- Genética: Algunas personas heredan la tendencia a desarrollar uñas encarnadas.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Cuidado inadecuado de las uñas: Cortar las uñas demasiado cortas o no en línea recta aumenta el riesgo de que se encarnen.
- Usar calzado que no ajusta bien: Los zapatos apretados o con puntera estrecha pueden contribuir a las uñas encarnadas.
- Golpes en el dedo del pie: Por ejemplo, darse un golpe o dejar caer algo pesado puede hacer que la uña crezca en forma anormal.
Es importante saber que estos factores varían de una persona a otra, y hay que considerar cada situación. Si usted tiene problemas con uñas encarnadas, consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y conocer las opciones de tratamiento.
Síntomas tempranos comunes de una uña encarnada:
- Piel sensible, hinchada o dura junto a la uña
- Dolor al presionar el dedo del pie
- Acumulación de líquido alrededor del dedo del pie
A medida que la uña encarnada avanza o empeora, pueden aparecer síntomas adicionales, como:
- Sangrado
- Salida de pus
- Crecimiento excesivo de piel alrededor del dedo del pie
En algunos casos, la uña encarnada puede infectarse y causar más síntomas, como:
- Dolor que late
- Calor en la zona alrededor de la uña
- Acumulación o salida de líquido
- Mal olor
- Absceso lleno de pus en el lugar donde la uña perforó la piel
Es importante atender una uña encarnada lo antes posible para evitar que los síntomas empeoren. Si presenta cualquiera de estos síntomas, busque atención médica para una evaluación y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar una uña encarnada, se pueden realizar los siguientes exámenes y procedimientos:
- Examen físico: Su médico le revisará el dedo del pie para evaluar la uña y la piel alrededor.
- Historia clínica: Su médico puede preguntarle sobre sus síntomas, tratamientos previos y si ha tenido lesiones en el pie o en las uñas.
Las uñas encarnadas se pueden clasificar con varios sistemas, como el sistema de clasificación de Heifetz, que las divide en etapas según la presencia de tejido de granulación (tejido nuevo que crece en la herida para ayudar a que sane) y la presencia de infección.
Recuerde consultar con su profesional de salud para recibir consejos personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos para su situación.
Los objetivos del tratamiento para la uña del pie encarnada son aliviar el dolor, reducir la inflamación, prevenir infecciones y ayudar a la cicatrización. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Medicamentos:
- Analgésicos de venta libre: incluyen medicamentos como acetaminofén (paracetamol) o ibuprofeno, que ayudan a controlar el dolor. Actúan al reducir la inflamación y aliviar las molestias.
- Ungüento de hidrocortisona de venta libre o ungüento antibiótico: puede ayudar a prevenir infecciones y a la cicatrización.
Procedimientos terapéuticos:
- Extracción parcial de la uña: consiste en quitar la parte de la uña que se clava en la piel. Este procedimiento ayuda a aliviar el dolor, prevenir futuras uñas encarnadas y favorecer el crecimiento correcto de la uña.
- Extracción total de la uña: puede ser necesaria si la uña encarnada se debe a engrosamiento. Este procedimiento quita toda la uña y ayuda a evitar que vuelva a aparecer.
Cuidados en casa y cambios de hábitos:
- Remojar el pie en agua tibia con sal de Epsom ayuda a reducir la inflamación y a aliviar el dolor.
- Masajear el pie y la uña mejora la circulación en la zona. Esto puede ayudar con el dolor y acelerar la cicatrización.
- Usar zapatos abiertos o holgados permite una buena cicatrización y reduce la presión sobre el área afectada.
- Evitar cortar una muesca en la uña o recortar repetidamente los bordes ayuda a prevenir más uñas encarnadas.
Tenga en cuenta que estos tratamientos son recomendaciones generales. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Por eso, es recomendable consultar a su profesional de la salud o leer la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.