Acerca de la cicatriz queloide
Un queloide es una cicatriz elevada y brillante que crece más allá del borde de la lesión original. Tiene una textura lisa y su aspecto puede cambiar según la zona del cuerpo. Los queloides son comunes en el cuello, las orejas, el pecho, la espalda y los hombros. Estas cicatrices suelen ser rosadas, moradas o marrones, y pueden sentirse firmes o gomosas.
Los queloides se forman por una lesión, inflamación o infección. A menudo crecen más que la herida inicial y pueden tardar varios meses en formarse. La formación de los queloides es compleja e incluye factores genéticos, como cambios pequeños (polimorfismos) en el gen TP53.
El éxito del tratamiento puede variar. Por eso, es importante que usted consulte con un profesional de la salud para un plan de tratamiento personalizado.
Una cicatriz queloide es una cicatriz que crece más allá de la herida original e invade el tejido cercano. Esto ocurre por producción excesiva de colágeno y de otros componentes de la matriz extracelular (el andamiaje que sostiene los tejidos). La causa exacta no se conoce por completo, pero hay varios factores que pueden influir:
- Aumento anormal de fibroblastos (células que fabrican colágeno): En los queloides aumentan estos fibroblastos y se produce demasiado colágeno.
- Cambios en los factores de crecimiento: Alteraciones en factores de crecimiento, como el factor de crecimiento transformante beta (TGF-β, una proteína que regula la cicatrización), activan los fibroblastos y promueven la producción de colágeno.
- Desgaste deficiente del colágeno: En los queloides el cuerpo descompone peor el colágeno. Esto hace que se acumule demasiado colágeno en la cicatriz.
- Factores genéticos: Ciertos cambios genéticos, incluso en genes relacionados con la formación de colágeno y la inflamación, se han asociado con mayor riesgo de queloide.
Factores de riesgo no modificables de la cicatriz queloide:
- Etnicidad: Las personas con piel más oscura, en especial quienes tienen ascendencia africana, asiática o hispana, tienen más probabilidad de presentar queloides.
- Antecedentes familiares: Tener familiares con queloides aumenta la probabilidad de tenerlos.
Factores de riesgo modificables de la cicatriz queloide:
- Tensión en la herida: Una herida con mucha tensión durante la cicatrización aumenta el riesgo. Cerrar la herida de forma adecuada y reducir la tensión ayuda a disminuir este riesgo.
- Infección: Las infecciones en el sitio de la herida pueden contribuir a formar queloides. Es importante prevenirlas y tratarlas de inmediato.
- Traumatismo o lesión: Los queloides suelen aparecer después de lesiones o cirugías. Tomar precauciones para minimizar el traumatismo de la piel durante los procedimientos puede ayudar a bajar el riesgo.
Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que se forme un queloide. Cada persona responde de forma distinta. Si le preocupa la formación de queloides, consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Síntomas comunes de una cicatriz queloide (cicatriz que crece más de lo normal):
- Cicatriz elevada de color rosa, rojo o morado.
- Forma redonda u ovalada.
- Dolor y picazón.
- Textura blanda, como masa; o firme y gomosa.
A medida que la cicatriz queloide avanza, otros síntomas pueden incluir:
- Se extiende más allá del área original de la lesión.
- Cambio de color a rosa, morado o marrón.
- Puede dificultar el movimiento de la articulación si está sobre una.
- Aspecto poco estético.
Es importante saber que las cicatrices queloides pueden variar en su aspecto y en los síntomas, según el lugar y la persona. Si sospecha que tiene una cicatriz queloide o presenta síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y una atención adecuada.
Para diagnosticar una cicatriz queloide, se pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica y revisión visual: El médico observa cómo se ve la cicatriz y pregunta sobre lesiones pasadas en la piel, como cirugías, acné o perforaciones en el cuerpo.
- Palpación: El médico también puede tocar la cicatriz para evaluar su textura y grosor.
- Biopsia: En algunos casos, se puede quitar un pequeño pedazo de piel para examinarlo con un microscopio. Esto se llama biopsia y ayuda a confirmar el diagnóstico.
También se pueden realizar otros exámenes y pruebas, como:
- Elastografía por ultrasonido: Esta prueba de imagen no invasiva mide la dureza y las propiedades físicas de la cicatriz. Puede ayudar a diferenciar los queloides de los tejidos cercanos y a evaluar la eficacia del tratamiento con el tiempo.
- Valoración por el médico: Los médicos pueden usar herramientas estandarizadas de evaluación, como la Vancouver Scar Scale (VSS) o la Patient and Observer Scar Assessment Scale (POSAS), para valorar el aspecto y la gravedad de la cicatriz.
Recuerde que estos exámenes, pruebas y procedimientos deben ser realizados por profesionales de la salud. Es importante consultar con su médico para recibir consejos personalizados sobre cómo diagnosticar y evaluar la gravedad de una cicatriz queloide.
Los objetivos del tratamiento de la cicatriz queloide son bajar la inflamación, mejorar el aspecto de la cicatriz y prevenir que vuelva a crecer. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:
Medicamentos:
- Inyecciones de esteroides (corticoides): Bajan la inflamación y disminuyen las células que forman la cicatriz (fibroblastos) y la producción de colágeno (la proteína que forma la cicatriz).
- Cremas o cintas/ parches de esteroides (corticoides): Son de uso en la piel y también ayudan a reducir la inflamación en la cicatriz.
- Medicamentos hormonales de la corteza suprarrenal (corticoides): Se usan en cintas/parches o por inyección para mejorar la altura y la dureza de los queloides y de las cicatrices hipertróficas (cicatrices gruesas y elevadas).
Terapias:
- Crioterapia: Congelar la cicatriz queloide puede dañar los vasos sanguíneos y causar muerte del tejido cicatricial, lo que reduce su tamaño.
- Terapia con láser y luz: A menudo se combina con inyecciones de esteroides. Puede ayudar a mejorar el aspecto de los queloides.
- Apoyo psicológico y social: La ayuda de especialistas puede apoyarle a aceptar los cambios en su apariencia y a manejar el impacto emocional del evento que causó la cicatriz.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía para revisar o quitar la cicatriz: Busca reducir la tensión de la piel al retirar el tejido cicatricial. Sin embargo, el riesgo de que vuelva, sobre todo en los queloides, puede ser alto.
- Terapia combinada: Aplicar esteroides después de la cirugía puede mejorar los resultados.
Cada opción tiene beneficios y límites. Consulte a un dermatólogo para decidir el plan más adecuado para su caso. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores, así que confirme con su profesional de salud su dosis personal. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocerlos.