Acerca de las úlceras de la piel

Descripción general

Las úlceras en la piel (llagas) son heridas que dañan la piel y también pueden afectar los tejidos blandos que están debajo. Las úlceras agudas (de corta duración) suelen sanar bien con el tiempo y la piel y los tejidos se recuperan. En cambio, las úlceras crónicas (de larga duración) tardan más en sanar y pueden no mejorar en un tiempo considerado normal. No hay un plazo fijo para decir cuándo una úlcera es crónica; esto varía según cada estudio.

Las úlceras en la piel pueden clasificarse por su causa. Por ejemplo: heridas de cirugía que no han sanado, quemaduras, lesiones por presión (por estar mucho tiempo en la misma posición) o lesiones por un golpe o accidente.

Causas y factores de riesgo

Las úlceras (llagas) en la piel pueden tener varias causas. Algunas causas comunes incluyen:

  • Infección: Las bacterias, los virus u hongos pueden dañar la piel y formar llagas.
  • Mala circulación: Afecciones como la enfermedad arterial periférica (EAP) o la diabetes pueden reducir el flujo de sangre. Esto quita oxígeno y nutrientes a la piel y puede causar llagas.
  • Presión: Estar mucho tiempo con presión en una misma zona, común en personas que pasan mucho tiempo en cama o que usan silla de ruedas, puede causar llagas.
  • Lesiones: Cortes, quemaduras u otros daños en la piel pueden debilitar su capa protectora y aumentar el riesgo de llagas.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:

  • Edad: Con los años, la piel se vuelve más delgada y frágil. Es más fácil que se dañe y forme llagas.
  • Tendencias genéticas: Algunas personas heredan la tendencia a ciertos problemas de la piel o cicatrizan más lento. Esto puede aumentar el riesgo de llagas.

Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden cambiar con ayuda o con cambios en su estilo de vida. Estos incluyen:

  • Fumar: Fumar daña los vasos sanguíneos y empeora la circulación. Aumenta el riesgo de llagas.
  • Mala nutrición: Una alimentación con pocos nutrientes debilita la piel y retrasa la cicatrización. Aumenta la probabilidad de llagas.
  • Mala higiene: Si la piel está mucho tiempo en contacto con heces y orina, se puede quebrar y aumentar el riesgo de llagas.
  • Exceso de peso o poca movilidad: Tener exceso de peso o no cambiar de posición pone más presión sobre la piel y puede empeorar la circulación. Las heridas tardan más en sanar.
  • Enfermedades crónicas: Afecciones como la diabetes o las enfermedades autoinmunes (cuando el sistema de defensas ataca al propio cuerpo) pueden aumentar el riesgo de llagas por su efecto en la circulación y en las defensas.

Es importante saber que, aunque algunos factores no se pueden cambiar, como la edad y las tendencias genéticas, trabajar en los factores que sí se pueden modificar con cambios en el estilo de vida puede ayudar a reducir el riesgo de tener úlceras en la piel.

Síntomas

Las úlceras en la piel pueden dar diferentes síntomas según la etapa y la gravedad. En las primeras etapas, los síntomas comunes incluyen:

  • Cambios de color en la piel: el área afectada puede verse roja, brillante o azulada, especialmente en personas con tonos de piel más oscuros.
  • Calor: la piel alrededor de la úlcera puede sentirse caliente al tacto.
  • Hinchazón: puede haber hinchazón cerca de la úlcera.
  • Picazón: la picazón es común en etapas tempranas de las úlceras en la piel.
  • Dolor o sensibilidad: algunas personas pueden sentir dolor o sensibilidad cerca del área afectada.
  • Piel seca o escamosa: la piel alrededor de la úlcera puede ponerse seca o escamosa.

A medida que las úlceras en la piel avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas:

  • Secreción transparente, con sangre o con pus: al empeorar, la úlcera puede empezar a producir líquido.
  • Mal olor: a veces las úlceras en la piel desprenden mal olor.
  • Pérdida de vello cerca de la úlcera: en algunos casos puede caerse el vello alrededor del área ulcerada.

En etapas tardías de las úlceras en la piel, cuando se vuelven heridas profundas que atraviesan el músculo y dejan expuestos los huesos y las articulaciones, los síntomas pueden incluir:

  • Mal olor: los tumores que se ulceran (se abren y forman una llaga) pueden producir un olor fuerte y desagradable, además de otros síntomas del cáncer.
  • Goteo o salida de líquido: los tumores que se ulceran pueden gotear o salirles líquido.
  • Picazón: la picazón también es común en los tumores que se ulceran.
  • Dolor: puede haber dolor en etapas avanzadas de las úlceras en la piel.
  • Piel caliente (cuando hay infección): las infecciones pueden causar calor en la piel de alrededor.

También es importante saber que las úlceras del pie pueden incluir salida de líquido del pie, hinchazón inusual, irritación, enrojecimiento y malos olores. La presencia de tejido negro (escara) alrededor de la úlcera y signos de gangrena (muerte del tejido por infección) pueden indicar una úlcera del pie más grave.

Diagnóstico

Para diagnosticar úlceras en la piel (llagas), los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos: su médico le preguntará sobre su salud pasada y actual para entender mejor sus síntomas.
  • Examen físico: su médico revisará el tamaño y la profundidad de la llaga. También buscará señales de sangre, líquido o pus.
  • Análisis de sangre: si su úlcera está infectada, un análisis de sangre puede mostrar cómo su cuerpo combate la infección. También puede mostrar problemas de fondo que contribuyen a la llaga.
  • Cultivo de tejido o de líquido: consiste en tomar una muestra de tejido o de líquido de la úlcera para saber qué tipo de bacteria causa la infección. Conocer la bacteria ayuda a su médico a recetar el antibiótico adecuado.

Además de estos métodos comunes, hay otros exámenes, pruebas y procedimientos para determinar la etapa o la gravedad de las úlceras en la piel:

  • Pruebas de imagen: su médico puede solicitar una radiografía, una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para ver mejor el tejido y el hueso debajo de la llaga. Estas pruebas ayudan a evaluar el daño y a identificar problemas ocultos.

Al realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos, los médicos pueden diagnosticar con precisión las úlceras en la piel y determinar su etapa o gravedad. Esta información es clave para crear un plan de tratamiento adecuado a las necesidades de cada persona.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de las úlceras en la piel son curar la herida, disminuir el dolor y tratar cualquier infección. Estas son algunas opciones de tratamiento que pueden recomendarle:

  • Apósitos: Se usan para proteger la herida y mantenerla limpia. Hay distintos tipos, como apósitos húmedos, hidrogeles (gel con agua), hidrocoloides (apósitos que se vuelven gel al tocar la herida), apósitos de colágeno y apósitos antimicrobianos (con medicamento que combate microbios o gérmenes). El tipo específico de apósito depende de su úlcera y de lo que recomiende su médico. Los apósitos favorecen la cicatrización y ayudan a prevenir infecciones.
  • Antibióticos: Si la úlcera está infectada, se puede aplicar una pomada con antibiótico sobre la herida. Si la infección llegó a tejidos más profundos o al hueso, pueden recetarle antibióticos por vía oral. Aunque la úlcera no esté infectada, es posible que le receten antibióticos para reducir el riesgo de infección.
  • Medicamento para el dolor: Cambiar el apósito de una úlcera en la piel puede doler, sobre todo al principio. El médico puede recetarle medicamento para el dolor para controlarlo. A medida que la úlcera mejora, duele menos. Si una persona no puede sentir dolor o presión, quizá no necesite medicamento para el dolor.
  • Cirugía: En la mayoría de los casos, las úlceras en la piel que no están infectadas no necesitan cirugía. Sin embargo, si otros tratamientos no funcionan o si la llaga es grande, puede ser necesario retirar el tejido muerto y realizar un injerto de piel. Un injerto de piel consiste en tomar piel sana de otra parte del cuerpo y usarla para cerrar la herida. Esto favorece una buena cicatrización.

Es importante seguir las indicaciones de su médico sobre las opciones de tratamiento para las úlceras en la piel. Le darán guía sobre cómo limpiar la úlcera y cómo cambiar los apósitos de forma correcta. Si usted sigue sus recomendaciones y es constante con el tratamiento, aumentará sus posibilidades de sanar y recuperarse de las úlceras en la piel.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.

Evolución o complicaciones

Las úlceras en la piel pueden empeorar con el tiempo si no se tratan. Sin tratamiento adecuado, pueden convertirse en heridas crónicas (que tardan mucho en sanar) o en infecciones peligrosas. Algunas complicaciones comunes de las úlceras en la piel sin tratar incluyen:

  • Celulitis: infección bacteriana que afecta las capas profundas de la piel y los tejidos blandos.
  • Sepsis: infección grave en la sangre. Ocurre cuando una infección bacteriana entra en la sangre.
  • Infecciones en los huesos o en las articulaciones: las úlceras en la piel pueden causar infecciones en los huesos o en las articulaciones cercanas.
  • Gangrena: muerte del tejido por mala circulación de sangre.

Es importante que el tratamiento de las úlceras en la piel siempre lo guíe un profesional de la salud. El profesional de la salud puede evaluar su situación y recomendar el tratamiento adecuado. Si usted o alguien que conoce tiene úlceras en la piel, es esencial buscar atención médica para un diagnóstico adecuado y opciones de tratamiento personalizadas.