Tipos de impétigo
Descripción general
El impétigo es una infección de la piel muy contagiosa. Puede afectar a personas de todas las edades, pero es más común en niños. Hay dos tipos principales: impétigo no ampolloso y impétigo ampolloso. A continuación se describen cada tipo y sus características comunes y únicas.
Impétigo no ampolloso (sin ampollas):
- Es el tipo más común.
- Comienza con grupos de heridas rojas o de color cambiado que pican, por lo general alrededor de la boca y la nariz.
- Estas heridas pueden reventarse y formar costras gruesas color miel.
- La infección puede extenderse a otras partes del cuerpo.
- En algunos casos, los ganglios cercanos pueden hincharse.
- Sin tratamiento, por lo general mejora en unas semanas y no deja cicatrices.
Impétigo ampolloso (con ampollas):
- Es menos común que el impétigo no ampolloso.
- Empieza con ampollas llenas de líquido que suelen aparecer en el tronco (entre el cuello y la cintura).
- Estas ampollas crecen rápido, se revientan y se cubren con una costra color miel.
- A diferencia del impétigo no ampolloso, por lo general no hay enrojecimiento ni hinchazón.
- Las ampollas en el impétigo ampolloso tardan más en reventarse que en el tipo no ampolloso.
Características comunes en ambos tipos:
- El impétigo es muy contagioso y puede propagarse por contacto cercano con una persona infectada o con sus objetos personales.
- La infección suele ser causada por bacterias como Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes.
- Los síntomas pueden incluir ampollas o heridas que se revientan y supuran antes de secarse y formar costras.
- El impétigo puede causar picazón y molestia.
- El tratamiento suele incluir aplicar una pomada o crema con antibiótico en el área afectada.
Es importante buscar atención médica si sospecha que tiene impétigo. Su profesional de la salud puede darle un diagnóstico preciso y recomendarle el tratamiento adecuado según su situación.