Opciones de tratamiento para la sarna
La sarna es una afección de la piel muy contagiosa causada por bichos muy pequeños llamados ácaros. Estos ácaros se meten debajo de la piel y ponen huevos. Esto produce picazón intensa, sobre todo de noche. El objetivo del tratamiento es curar la infestación, no solo retrasar su avance ni controlar los síntomas. La meta principal es eliminar los ácaros que causan la sarna y evitar que la infestación se siga propagando.
Puntos clave sobre el tratamiento de la sarna:
- Aislamiento y tratamiento rápidos: Es importante identificar y tratar a la persona con diagnóstico de sarna lo antes posible. Esto ayuda a evitar que la infestación se siga propagando.
- Tratar a los contactos cercanos al mismo tiempo: Es crucial tratar, al mismo tiempo, a todas las personas que viven o tienen contacto cercano con quien tiene sarna. Aunque no tengan síntomas, pueden estar contagiadas y contagiar a otros. Tratarles a la vez ayuda a evitar que la infestación regrese.
- Desinfección del entorno: Además del tratamiento médico, es importante tomar medidas para desinfectar el entorno. Esto ayuda a eliminar ácaros que puedan estar en el ambiente y a prevenir que la infestación regrese.
En resumen, el objetivo del tratamiento de la sarna es curar la infestación eliminando los ácaros tanto de la persona afectada como de sus contactos cercanos. El tratamiento también debe incluir la desinfección del entorno para evitar que vuelva la infestación.
Para lograr eliminar la infestación, el tratamiento puede incluir:
Cuidados personales y cambios de hábitos:
- Buena higiene: Mantener buena higiene ayuda a evitar que la sarna se propague. Lávese las manos con agua tibia y jabón con frecuencia.
- Limpieza del entorno: Lave sábanas, toallas y ropa en agua caliente para matar los ácaros de la sarna que puedan estar en estos objetos.
- Aislamiento y evitar el contacto cercano: Manténgase separado de otras personas hasta recibir tratamiento para la sarna. Las personas que viven con usted y otros contactos cercanos también deben tratarse al mismo tiempo para evitar la reinfestación.
Medicamentos: La mayoría de los casos de sarna se tratan con medicamentos contra la sarna (escabicidas).
- Tratamientos para la piel (tópicos): La permetrina, el benzoato de bencilo y los compuestos con azufre son tratamientos comunes para la sarna. Vienen en lociones o cremas que se aplican directamente en la piel afectada. En algunos casos, es importante aplicarlos desde el cuello hasta las plantas de los pies, incluyendo debajo de las uñas de las manos y de los pies. La permetrina se considera el tratamiento para la piel más eficaz porque mata los ácaros de la sarna en varias etapas de su ciclo de vida.
- Medicamento por vía oral: La ivermectina es un medicamento oral que a veces se receta para tratar la sarna. Actúa paralizando a los parásitos. La ivermectina no es ovicida (no mata los huevos de la sarna), por lo que puede ser necesario repetir el tratamiento cuando los huevos se abran.
Recuerde: detectar la sarna a tiempo y tratarla pronto es clave para controlarla y evitar que se contagie a otras personas. Consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado según factores individuales, como el lugar y la gravedad de la infestación por ácaros (infección). Esta persona evaluará su situación y le dará orientación sobre las opciones de tratamiento más adecuadas para usted.