Opciones de tratamiento para el impétigo

Objetivos del tratamiento

El impétigo es una infección bacteriana de la piel. Es contagiosa. Afecta la capa superficial (la más externa) de la piel.

El objetivo del tratamiento del impétigo es lograr varias metas:

  • Resolución más rápida de los síntomas: se usan antibióticos para aliviar los síntomas del impétigo, como enrojecimiento, picazón y la formación de ampollas o llagas.
  • Eliminar y/o limitar la propagación: tratar el impétigo con antibióticos ayuda a eliminar las bacterias que causan la infección y reduce el riesgo de contagio entre personas.
  • Efecto curativo: el tratamiento busca curar la infección al eliminar por completo las bacterias responsables del impétigo. Para esto, a menudo se usan antibióticos.
  • Control de los síntomas: el tratamiento con antibióticos puede ayudar a controlar los síntomas del impétigo, como disminuir el enrojecimiento, la hinchazón y las molestias.
Opciones de tratamiento

Hay diferentes formas de tratar el impétigo según la gravedad y el tipo de infección:

  • Formas leves y moderadas: Por lo general se tratan con antibióticos tópicos (en crema o ungüento). Se aplican directamente sobre la piel afectada.
  • Peróxido de hidrógeno (H2O2, también llamado agua oxigenada) de uso tópico: Es un antiséptico que se aplica directamente en la zona afectada. Funciona al dañar las bacterias y su material genético, y así las elimina.
  • Aceite de árbol de té y aceite de manuka: Son remedios naturales usados por sus propiedades antibacterianas. Pueden actuar contra las bacterias que causan el impétigo. Sin embargo, se necesita más investigación para saber qué tan bien funcionan para tratar el impétigo.
  • Infecciones graves o recurrentes: En casos más graves o que vuelven, se pueden recetar antibióticos por vía oral. Ejemplos: dicloxacilina, flucloxacilina, cefalexina y trimetoprim/sulfametoxazol (cotrimoxazol).

Además del tratamiento con antibióticos, hay otras medidas para manejar el impétigo:

  • Limpiar el área afectada: Lave la piel alrededor de las ampollas con agua y jabón. Esto ayuda a mantenerla limpia y a evitar que la infección se siga extendiendo.
  • Limpiar suavemente las costras: Si hay costras húmedas y amarillas, puede limpiarlas con cuidado usando una solución diluida de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada).
  • Cubrir la zona: Cubra el área afectada con gasa y cinta o con un vendaje plástico flojo. Así reduce el riesgo de que la infección se pase a otras partes del cuerpo.

Tratar el impétigo de forma rápida y eficaz es clave. No solo alivia los síntomas, también previene complicaciones y reduce el contagio a otras personas. Siga las indicaciones de su profesional de salud sobre las opciones de tratamiento para su caso específico de impétigo.