Cómo ayudar a prevenir la sarna
La sarna es una enfermedad de la piel contagiosa causada por ácaros (bichos muy pequeños) llamados Sarcoptes scabiei. Estos ácaros se meten debajo de la piel y causan síntomas como ampollitas o granitos que forman líneas delgadas e irregulares y comezón intensa, sobre todo por la noche. Puede afectar varias zonas del cuerpo. La sarna se transmite por contacto con una persona que la tiene, incluso por contacto sexual.
Para reducir el riesgo de contraer sarna, usted puede:
- Evitar el contacto cercano piel con piel con alguien que tiene sarna: La sarna se propaga sobre todo por contacto piel con piel por mucho tiempo con una persona con sarna. Al evitar el contacto directo, usted baja su riesgo de contagio de los ácaros.
- No compartir objetos personales: Los ácaros pueden vivir poco tiempo en la ropa, la ropa de cama y otros objetos personales. Para reducir el riesgo, no comparta estos artículos con alguien que tiene sarna.
- Practicar buena higiene: Lávese las manos con agua y jabón con frecuencia. Hágalo sobre todo después de estar en contacto con alguien que tiene sarna o después de tocar objetos compartidos.
- Tener cuidado en lugares con mucha gente o de contacto cercano: La sarna puede propagarse más fácil en lugares con mucha gente o cuando hay contacto piel con piel por mucho tiempo. Si está en estos lugares, mantenga su espacio personal y practique buena higiene.
- Buscar atención médica y tratamiento si es necesario: Si sospecha que estuvo expuesto a la sarna o tiene síntomas, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Es posible que le receten medicamentos para matar los ácaros y le indiquen cómo aliviar los síntomas.
Aunque algunos remedios caseros y los antihistamínicos sin receta pueden ayudar a aliviar las molestias durante una infección por sarna, es importante consultar a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y recomendaciones de tratamiento. Podrán evaluar su situación y darle consejos personalizados.
Recuerde: estas acciones ayudan a reducir el riesgo de contraer sarna, pero lo mejor es consultar a un profesional de la salud para recibir orientación según sus necesidades.