Causas y factores de riesgo del impétigo

Descripción general
El impétigo es causado por una infección bacteriana que ocurre cuando las bacterias entran en la piel por una cortada o herida. Las dos bacterias principales que causan impétigo son Staphylococcus aureus (S. aureus) y Streptococcus pyogenes (S. pyogenes). S. aureus suele estar en la piel sin causar daño, y S. pyogenes está presente en la boca. Sin embargo, cuando hay una cortada o herida, estas bacterias pueden causar una infección. El impétigo también puede aparecer por picaduras de insectos, lesiones causadas por otros problemas de la piel como eccema o sarna, o por heridas al rascarse.
Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo no modificables del impétigo son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Estos factores incluyen:

  • Edad: El impétigo es más común en la infancia, sobre todo entre los 2 y 6 años. En ese grupo, el sistema inmunitario aún se está desarrollando, lo que aumenta el riesgo de infecciones como el impétigo.
  • Sexo asignado al nacer: Aunque el impétigo puede afectar a personas de cualquier género, algunos estudios sugieren que los varones pueden tener un riesgo un poco mayor que las mujeres. Sin embargo, cualquier persona puede tener impétigo, sin importar su sexo.
  • Genética: Ciertos factores genéticos pueden aumentar el riesgo de tener impétigo. Si hay antecedentes familiares de esta afección, la persona puede ser más propensa a presentarla.
  • Raza o grupo étnico: Aunque el impétigo puede afectar a personas de todas las razas y de todos los grupos étnicos, algunos estudios han mostrado que ciertas poblaciones, como algunas comunidades indígenas, pueden tener una mayor frecuencia de impétigo.
  • Sistema inmunitario debilitado: Tener un sistema inmunitario debilitado por ciertas enfermedades o por algunos medicamentos puede hacer que una persona sea más propensa a infecciones como el impétigo. Es importante controlar cualquier problema de salud de base y seguir las indicaciones médicas para apoyar un sistema inmunitario sano.

Recuerde que los factores de riesgo no modificables no significan que una persona tendrá impétigo con seguridad. Solo indican una mayor probabilidad en comparación con quienes no tienen estos factores. Además, puede haber otros factores de riesgo no modificables que no se mencionan aquí, porque la investigación en este tema sigue en curso.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Factores de riesgo del impétigo que se pueden cambiar:

  • Higiene deficiente: No seguir buenos hábitos de higiene, como lavarse las manos y mantener la piel limpia, aumenta el riesgo de impétigo. Lávese las manos con frecuencia, sobre todo después de tocar áreas u objetos infectados.
  • Lesiones en la piel: Cualquier corte o abertura en la piel (como picaduras de insectos, rasguños o quemaduras) puede permitir la entrada de bacterias y aumentar el riesgo de impétigo. Mantenga la piel protegida. Limpie y trate de inmediato cualquier lesión en la piel.
  • Lugares con mucha gente: Vivir en ambientes con mucha gente, como residencias estudiantiles o cuarteles militares, donde hay contacto cercano, aumenta el riesgo de contagio de impétigo. Tome precauciones para cuidar su espacio personal y la limpieza.
  • Compartir objetos personales: Compartir toallas, ropa o afeitadoras con alguien que tiene impétigo puede propagar la infección. Evite compartir artículos personales para prevenir el contagio del impétigo.
Reducir riesgos

Para prevenir o bajar el riesgo de tener impétigo, usted puede hacer lo siguiente:

  • Mantenga buena higiene: Es la mejor forma de reducir el riesgo. Lave de inmediato cualquier corte, raspón, rasguño o picadura de insecto y manténgalos limpios.
  • Lave las zonas afectadas: Si alguien ya tiene impétigo, lave las áreas afectadas con jabón neutro y agua corriente. Esto ayuda a evitar que la infección se propague. Si puede, cúbralas ligeramente con gasa.
  • Evite tocar las ampollas: No toque las ampollas del impétigo. Al tocarlas, aumenta el riesgo de que la infección se extienda a otras partes del cuerpo o a otras personas.
  • Separe y limpie los artículos personales: Mantenga separados los artículos personales y lávelos a diario a 60 °C o más. Incluye toallas, ropa, ropa de cama y juguetes.
  • Use guantes al aplicar la pomada: Si el médico receta una pomada para el impétigo, use guantes para aplicarla. Esto ayuda a evitar el contagio y protege sus manos.
  • Lávese las manos con frecuencia: Lávese las manos con agua tibia y jabón. Frote todas las áreas de las manos por al menos 20 segundos.
  • Mantenga las uñas cortas: Ayuda a evitar que se rasque y se siga propagando la infección. Las uñas cortas reducen el riesgo de que las bacterias queden debajo de las uñas y se pasen a otras partes del cuerpo.
  • Quédese en casa hasta que las lesiones se hayan secado: No vaya a la escuela ni al trabajo hasta que las lesiones estén secas o hasta que su médico diga que es seguro regresar. Así evita contagiar a otras personas.

Recuerde: estos consejos son generales y pueden no ser adecuados para todas las personas. Consulte con un profesional de la salud para recibir indicaciones personalizadas para prevenir o tratar el impétigo.