Acerca de la tiña del pie (pie de atleta)
La tiña del pie, conocida como pie de atleta, es una infección por hongos que afecta la piel de los pies y los dedos del pie. Es la infección por hongos más común. Es más frecuente en lugares cálidos y húmedos, sobre todo en ciudades. La causan hongos llamados dermatofitos (hongos que crecen en la piel). Estos hongos viven y se multiplican mejor en lugares cálidos y húmedos, como piscinas, duchas y vestuarios. Cuando entran en contacto con la piel del pie, pueden crecer y causar infección.
El pie de atleta puede causar enrojecimiento, picazón y piel que se pela entre los dedos del pie. Puede durar mucho tiempo o volver una y otra vez.
El tratamiento puede ser con cremas que se aplican en la zona afectada o con medicinas por boca. Practicar buena higiene, como mantener los pies limpios y secos, ayuda a prevenir y controlar el pie de atleta.
La causa de la tiña del pie (pie de atleta) es una infección por hongos. La tiña del pie se debe a varios tipos de hongos, incluidos los dermatofitos (un tipo de hongo que vive en la piel). Estos hongos crecen bien en lugares cálidos y húmedos, como pies sudorosos o zapatos húmedos.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. En la tiña del pie incluyen:
- Sexo: es más común en hombres que en mujeres.
- Edad: ocurre con más frecuencia en adultos jóvenes y en personas mayores.
- Predisposición genética: tener familiares con tiña del pie u otras infecciones por hongos puede aumentar el riesgo.
Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden influir o cambiar. En la tiña del pie incluyen:
- Mala higiene de los pies: no mantener los pies limpios y secos favorece el crecimiento de hongos.
- Usar zapatos cerrados o botas: este calzado atrapa humedad y calor, y favorece el crecimiento de hongos.
- Sudoración excesiva: las personas que sudan en exceso tienen más probabilidad de presentar tiña del pie.
- Caminar descalzo en áreas públicas: los hongos pueden estar en superficies como los pisos de los vestuarios o las áreas de piscinas, lo que aumenta el riesgo de infección.
- Zapatos apretados o sin ventilación: el calzado que no deja pasar el aire crea un ambiente cálido y húmedo que favorece el crecimiento de hongos.
Recuerde: hable con un profesional de la salud sobre cómo prevenir y tratar la tiña del pie.
Los síntomas tempranos más comunes de la tiña del pie (también llamada pie de atleta) incluyen:
- Picazón intensa en los pies
- Enrojecimiento y descamación en las plantas de los pies
A medida que la tiña del pie avanza, pueden aparecer otros síntomas:
- Zonas de piel agrietada, con ampollas o que se pela, sobre todo entre los dedos
- Mal olor
- Engrosamiento de la piel
- Cambio de color de la piel (se ve blanca, amarilla o verde)
- Ampollas pequeñas o medianas en la parte interna del pie
- Supuración entre los dedos o formación de llagas (úlceras)
Es importante saber que la tiña del pie también puede extenderse a las uñas de los pies. Esto puede causar engrosamiento y cambio de color de la uña. Tratarla pronto es esencial para evitar complicaciones y que la infección se siga extendiendo. Si sospecha que tiene tiña del pie o presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico exacto y un tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la tiña del pie (pie de atleta), los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Conversación y examen físico: El profesional de la salud hablará con usted sobre sus síntomas y factores que pueden contribuir a su problema. Examinará el pie afectado y buscará señales típicas de tiña del pie, como piel escamosa o que se pela, enrojecimiento y comezón.
- Análisis de una muestra de piel: El profesional puede tomar raspados de piel del área afectada y enviarlos al laboratorio. Allí revisarán la muestra para ver si hay esporas de hongos y confirmar el diagnóstico.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:
- Revisión de otras áreas: El profesional también puede revisar la ingle, las manos y las uñas para ver si hay señales de hongos en esas zonas.
- Cultivo de hongos: Si es necesario, el profesional puede enviar una muestra para un cultivo de hongos y confirmar mejor el diagnóstico.
Es importante consultar con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto y un plan de tratamiento adecuado. Evaluará su situación y decidirá cuáles exámenes y pruebas son los más apropiados para usted.
Los objetivos del tratamiento de la tiña del pie (también llamada pie de atleta) son lograr que desaparezcan por completo los síntomas y prevenir recaídas. A continuación se indican los tratamientos recomendados y cómo actúan para lograr estos objetivos:
- Medicamentos:
- Medicinas contra los hongos de uso tópico (cremas): Las cremas de butenafina o terbinafina se usan con frecuencia. Actúan al atacar y eliminar directamente el hongo en la piel.
- Tratamientos por vía oral contra los hongos: Puede que le receten terbinafina, itraconazol, fluconazol o griseofulvina si la infección es extensa, grave, no responde a las cremas o si usted tiene el sistema inmunitario debilitado. Estos medicamentos circulan por la sangre para llegar al hongo y eliminarlo desde dentro del cuerpo.
- Cuidados personales y cambios en los hábitos de salud:
- Medidas de apoyo: Desinfecte zapatos y calcetines, evite andar descalzo en lugares públicos, mantenga los pies frescos y secos, y reconozca señales tempranas de que regresa o de una reinfección. Estas medidas ayudan a mejorar la eficacia del tratamiento y a prevenir reinfecciones.
- Buena higiene de los pies: Mantenga una buena higiene de los pies. Lávese los pies con regularidad y séquelos muy bien. Esto ayuda a evitar el crecimiento de hongos.
- Polvos absorbentes (desecantes): Usarlos ayuda a absorber la humedad y reduce el crecimiento de hongos.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de salud sobre la dosis que corresponde a su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.