Acerca de la infección por hongos en las uñas
Las infecciones por hongos en las uñas ocurren por organismos microscópicos llamados hongos, como dermatofitos (un tipo de hongo que infecta la piel), levaduras y mohos. Estos hongos pueden entrar por cortaduras muy pequeñas o por separaciones entre la uña y el lecho ungueal (la piel debajo de la uña). Crecen bien en ambientes cálidos y húmedos.
Factores de riesgo no modificables de la infección por hongos en las uñas:
- Sexo: son más comunes en hombres que en mujeres.
- Edad: las personas mayores tienen más riesgo porque la circulación es menor y las uñas crecen más lentamente.
- Antecedentes familiares: tener familiares con infecciones por hongos aumenta el riesgo.
Factores de riesgo modificables de la infección por hongos en las uñas:
- Disminución de la circulación sanguínea: afecciones como la diabetes y otros problemas de circulación aumentan el riesgo.
- Sudoración excesiva: el sudor crea un ambiente húmedo que favorece el crecimiento de hongos.
- Ambiente de trabajo húmedo o mojado: trabajar en lugares con mucha humedad o agua aumenta el riesgo.
- Uso de uñas postizas: pueden atrapar humedad y crear un ambiente donde los hongos crecen.
- Falta de ventilación: usar calcetines y zapatos que no permiten que el pie “respire” favorece estas infecciones.
- Caminar descalzo en lugares públicos húmedos: por ejemplo, piscinas, gimnasios y duchas.
Tenga en cuenta que estos factores de riesgo pueden variar entre personas. Siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
El síntoma temprano más común de una infección por hongos en las uñas es el cambio de color de las uñas. Las uñas pueden volverse amarillentas o tener manchas blancas o de color amarillo a marrón.
Si la infección avanza o se hace más fuerte, pueden aparecer otros síntomas:
- Piel engrosada alrededor de la uña: La piel que rodea la uña infectada puede engrosarse.
- Uña levantada: La uña puede levantarse y separarse de la piel que está debajo.
- Hoyitos o hendiduras en las uñas: Pueden aparecer pequeños hoyitos o hendiduras en la superficie de la uña.
- Uñas deformadas: La forma de la uña puede deformarse.
- Olor: La uña infectada puede tener un olor desagradable.
Si presenta alguno de estos síntomas, consulte a un médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar una infección por hongos en la uña, su médico puede hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Preguntas sobre su salud y examen físico: El médico mirará la uña afectada y le preguntará sobre sus síntomas.
- Raspado de la uña: Se toma y analiza el material que se raspa de debajo de la uña. Esta muestra se puede revisar con una prueba con hidróxido de potasio (KOH). Es una prueba rápida.
- Cultivo de hongos: Se usan los raspados de la uña para hacer un cultivo de hongos. Los resultados pueden tardar varias semanas.
Según lo que se encuentre al inicio o su situación individual, pueden indicarse otros exámenes, pruebas o procedimientos, como:
- Biopsia de la matriz de la uña (zona donde crece la uña): Se toma una pequeña muestra para buscar células anormales o cáncer. Por lo general se hace con anestesia local (para adormecer la zona).
Es importante consultar con su médico para obtener un diagnóstico preciso y determinar los exámenes, pruebas y procedimientos adecuados para su situación.
Los objetivos del tratamiento de la infección por hongos en las uñas son eliminar el hongo y devolver la uña a su estado normal. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograrlo:
- Medicamentos contra los hongos tomados por boca: Estos medicamentos, como terbinafina, itraconazol y fluconazol, actúan desde adentro para ayudar a matar el hongo.
- Cremas contra los hongos de uso tópico: Se aplican directamente sobre la uña afectada. Aunque no son tan eficaces como los medicamentos por boca, pueden ayudar en casos leves o como parte de un tratamiento combinado. Actúan al atacar el hongo en la superficie de la uña.
- Terapia con láser y terapia fotodinámica: Son tratamientos nuevos que usan ciertos tipos de luz para destruir el hongo sin dañar el tejido alrededor. Pueden ser eficaces en algunos casos y son alternativas no invasivas a los medicamentos.
- Extracción quirúrgica de la uña: En casos graves o cuando otros tratamientos fallan, puede ser necesario retirar quirúrgicamente la uña afectada. Esto permite que los tratamientos tópicos lleguen mejor al hongo.
También es importante mantener buena higiene de las uñas, por ejemplo, llevarlas cortas y limpias, como medida para prevenir estas infecciones. Sin embargo, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y recomendaciones personalizadas. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación particular. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.