Acerca de las infecciones por hongos en la piel

Descripción general

Las infecciones por hongos en la piel, también llamadas micosis, son infecciones de la piel causadas por hongos. Los hongos son organismos que se encuentran en el ambiente, en las plantas, en superficies del hogar e incluso en nuestra piel.

Cuando estos hongos crecen en ciertas partes del cuerpo, como entre los dedos de los pies, en la zona vaginal o debajo de los senos, pueden causar irritación. Los síntomas incluyen enrojecimiento, picazón, hinchazón o ampollas.

Los tipos de hongos que con más frecuencia causan estas infecciones son los dermatofitos (como Epidermophyton, Microsporum y Trichophyton) y las levaduras (como Candida o Malassezia furfur). Es importante saber que estos hongos solo afectan la capa más externa de la piel y no penetran capas más profundas.

Causas y factores de riesgo

Las infecciones por hongos en la piel son causadas por distintos tipos de hongos, incluidos los dermatofitos y las levaduras. Los dermatofitos atacan las capas externas de la piel, el cabello y las uñas. Las levaduras pueden causar infecciones que producen engrosamiento de la piel, engrosamiento de la capa externa (hiperqueratosis) y enrojecimiento.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Edad: las infecciones por hongos son más comunes en niños y en personas mayores.
  • Predisposición genética: algunas personas tienen una tendencia heredada a tener infecciones por hongos.
  • Ciertas condiciones médicas: las personas con dermatitis atópica, psoriasis o con un sistema de defensas débil (inmunosupresión) tienen mayor riesgo de infecciones por hongos en la piel.

Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o controlar para bajar el riesgo):

  • Higiene deficiente: no lavarse con regularidad o no mantener la piel seca aumenta el riesgo de infecciones por hongos.
  • Medicinas que bajan las defensas: los tratamientos que suprimen el sistema inmunitario (terapia inmunosupresora) hacen a las personas más propensas a las infecciones por hongos.
  • Diabetes: la diabetes mal controlada crea en la piel un entorno más favorable para que crezcan los hongos.
  • Exceso de peso (obesidad): el peso extra puede causar más sudor y fricción en la piel y favorecer el crecimiento de hongos.
  • Factores ambientales: vivir en climas cálidos y húmedos o tener la piel expuesta a la humedad por mucho tiempo aumenta el riesgo de infecciones por hongos.

Es importante saber que estos factores aumentan la probabilidad de tener una infección por hongos, pero no significan que usted vaya a tenerla. Practicar buena higiene y controlar sus condiciones de salud de base puede ayudar a reducir el riesgo de infecciones por hongos en la piel.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de las infecciones por hongos en la piel incluyen cambios en el aspecto de la piel y comezón. Estos síntomas pueden variar según el tipo de infección. Por ejemplo, las infecciones por levaduras, que suelen ocurrir en zonas húmedas del cuerpo, pueden verse como un sarpullido rosado o color canela, con escamas y un borde elevado y escamoso. Otros síntomas tempranos pueden incluir comezón, sensación de ardor o escozor, y la presencia de granitos o pústulas (granitos con pus) alrededor del sarpullido.

A medida que las infecciones por hongos en la piel avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer más síntomas. Con mayor gravedad o en etapas más tardías, los síntomas menos comunes podrían incluir:

  • Hinchazón de los párpados y las mejillas
  • Piel pálida
  • Fiebre
  • Entumecimiento de la cara (sensación de adormecimiento)
  • Dolor de cabeza

Es importante saber que, aunque las infecciones por hongos en la piel pueden causar molestia y síntomas desagradables, por lo general no ponen en riesgo la vida. Si presenta síntomas que le preocupan o sospecha una infección por hongos, busque atención médica para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar infecciones por hongos en la piel, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica y examen físico: El médico le preguntará sobre sus síntomas y su historia médica. También examinará su piel, cabello o uñas en busca de señales de infección.
  • Examen directo con microscopio: Podrían examinar muestras de su piel, cabello o uñas con un microscopio usando una solución llamada hidróxido de potasio (KOH). Esto ayuda a identificar la presencia de hongos.

Estos son los métodos principales para identificar infecciones por hongos en la piel. Sin embargo, en algunos casos, cuando el cuadro es inusual o la infección está más profunda en la piel, se pueden hacer otras pruebas, como:

  • Biopsia: Si la infección por hongos parece inusual o se sospecha que afecta capas más profundas de la piel, se puede tomar una pequeña muestra de tejido (biopsia) para estudiarla. Esto permite que un médico patólogo (especialista en analizar tejidos) examine la estructura de la piel y detecte procesos inflamatorios o la presencia de un agente infeccioso.
  • Análisis de sangre: En ciertas situaciones, se pueden pedir análisis de sangre para buscar anticuerpos (proteínas de defensa) o marcadores (señales) específicos que puedan indicar una infección por hongos en todo el cuerpo.
  • Pruebas de imagen: En casos raros, cuando una infección por hongos se ha extendido a tejidos u órganos más profundos, se pueden usar pruebas de imagen como la resonancia magnética (RM) para evaluar qué tan extensa y grave es la infección.

Es importante saber que estas pruebas adicionales no siempre son necesarias para diagnosticar infecciones por hongos en la piel. Su médico decidirá qué métodos usar según sus síntomas y su presentación clínica.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para las infecciones por hongos en la piel son aliviar los síntomas, eliminar la infección, evitar que vuelva y reducir las complicaciones. Hay diferentes tipos de medicinas, procedimientos, cambios de estilo de vida y otros tratamientos que pueden ayudar a lograr estos objetivos.

  • Medicinas:
  • Cremas o pomadas contra los hongos (antimicóticas) para la piel: Se aplican directamente sobre la zona afectada. Actúan al matar el hongo o frenar su crecimiento. Ejemplos comunes: clotrimazol, miconazol y terbinafina.
  • Medicinas antimicóticas por boca: A veces se usan en infecciones más graves o muy extendidas. Viajan por la sangre para llegar a la piel afectada. Ejemplos: fluconazol, itraconazol y griseofulvina.
  • Procedimientos de tratamiento:
  • Retiro de la uña: En infecciones por hongos en las uñas que no mejoran con otros tratamientos, puede ser necesario quitar parte o toda la uña afectada para que las medicinas (en la piel o por boca) lleguen a la infección que está debajo.
  • Terapia fotodinámica: Usa un medicamento que se activa con la luz y una luz especial para atacar y matar el hongo en la piel.
  • Cuidados personales y cambios en sus hábitos:
  • Mantener el área afectada limpia y seca: Los hongos crecen en lugares cálidos y húmedos. Mantener la piel seca ayuda a evitar su crecimiento.
  • No compartir artículos personales: Compartir toallas, calcetines o zapatos puede pasar la infección de una persona a otra.
  • Cambiarse calcetines y zapatos con regularidad: Use calcetines limpios de telas que respiren y cambie de zapatos con frecuencia para prevenir hongos en los pies.
  • Otros tratamientos:
  • Remedios naturales: Algunas personas usan remedios naturales como aceite de árbol de té o vinagre de sidra de manzana como complemento. Tienen propiedades contra los hongos y se aplican sobre la piel.
  • Prevención de reinfección: Es importante identificar y tratar las causas que contribuyeron a la primera infección. Por ejemplo, si el sudor excesivo fue un factor, usar antitranspirantes o ropa que absorba la humedad puede ayudar a evitar que vuelva.

Cada opción funciona de manera diferente para lograr los objetivos del tratamiento. El personal de salud puede recomendar combinar varias opciones para tratar la infección por hongos y prevenir que regrese, a la vez que se reducen las complicaciones.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.

Evolución o complicaciones

Las infecciones por hongos en la piel pueden evolucionar de distintas maneras con el tiempo. Depende del tipo de infección, la gravedad y la respuesta de su sistema inmunitario. En general, si no se tratan, pueden mantenerse o empeorar.

Complicaciones de las infecciones por hongos en la piel:

  • Infecciones secundarias: Estas infecciones pueden debilitar la barrera protectora de la piel y hacerla más propensa a infecciones por bacterias. Las infecciones secundarias pueden causar más enrojecimiento, hinchazón, dolor y lesiones llenas de pus.
  • Propagación a otras zonas: Las infecciones por hongos pueden extenderse a áreas cercanas de la piel o a otras partes del cuerpo. Por ejemplo, una infección en el pie (pie de atleta) puede pasar a las uñas de los pies (onicomicosis, una infección por hongos en las uñas) si no se trata. Esto puede causar uñas más gruesas y decoloradas, que son difíciles de tratar.
  • Infecciones crónicas o recurrentes: Algunas personas pueden tener infecciones que duran mucho tiempo o que vuelven una y otra vez. Esto puede pasar si no se corrige la causa de fondo o si hay factores que aumentan el riesgo, como un sistema inmunitario debilitado o ciertas afecciones médicas.

El tratamiento de las infecciones por hongos en la piel es clave para curarlas, frenar su avance y reducir las complicaciones. Es esencial consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. Podrá darle consejos personalizados según su condición y sus antecedentes médicos.