Sobre el eritema infeccioso
El eritema infeccioso, también conocido como quinta enfermedad o “síndrome de la bofetada”, es una infección por un virus causada por el parvovirus B19. Afecta sobre todo a niños en edad escolar, pero puede presentarse a cualquier edad. Se contagia por contacto directo con fluidos o moco de una persona infectada.
Los síntomas incluyen fiebre baja, cansancio y un sarpullido que empieza en las mejillas y se extiende al resto del cuerpo. El sarpullido puede verse como manchas rojas, un poco hinchadas y calientes al tacto.
La mayoría de los casos son leves y necesitan poco o ningún tratamiento. El virus se contagia durante el periodo de incubación, antes de que aparezcan los síntomas, pero deja de ser contagioso cuando aparece el sarpullido. Suele ser más común en primavera y no se transmite entre personas y animales.
La causa del eritema infeccioso está relacionada con la infección por parvovirus B19. Este virus puede causar una reacción exagerada del sistema inmunitario frente a bacterias y otras sustancias. Esto produce el sarpullido típico y otros síntomas. El virus se transmite principalmente a través de secreciones respiratorias.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Edad: El eritema infeccioso es más común en niños y niñas entre 5 y 14 años.
- Sexo: Las mujeres tienen seis veces más probabilidades de desarrollarlo que los hombres.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Exposición a personas infectadas: El contacto cercano con alguien que tiene parvovirus B19 aumenta el riesgo de infección.
- Higiene deficiente: No lavarse bien las manos puede contribuir a la propagación del virus.
Es importante saber que, aunque estos factores pueden influir en la probabilidad de tener eritema infeccioso, cualquier persona puede tener esta enfermedad. Si sospecha que usted o su hijo o su hija pueden tener eritema infeccioso, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso.
Los síntomas tempranos más comunes del eritema infeccioso (también llamado “quinta enfermedad”) incluyen:
- Fiebre leve
- Cansancio
- Picazón
- Malestar de estómago y diarrea
- Dolor de garganta
- Dolor de cabeza
Además de estos síntomas, después de varios días aparece un sarpullido en tres etapas. Empieza con un sarpullido rojo y manchado en las mejillas. Luego salen pápulas rojas (pequeños granitos). Estas pápulas se agrupan y forman placas rojas, un poco hinchadas y tibias al tacto.
Es importante saber que los síntomas varían de una persona a otra y algunas personas no presentan ningún síntoma. Si cree que tiene eritema infeccioso o tiene síntomas que le preocupan, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el eritema infeccioso (también llamado quinta enfermedad), suelen realizarse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales físicas de la enfermedad, como dolor, hinchazón o sarpullido.
- Historial médico: Le preguntará sobre sus síntomas y cualquier contacto reciente con enfermedades infecciosas.
- Análisis de sangre: Puede recomendarse un análisis para buscar anticuerpos (defensas) que indiquen una infección reciente o pasada por el virus que causa el eritema infeccioso. Si se detecta una infección reciente por parvovirus, pueden pedirse análisis adicionales para ver si hay complicaciones, como anemia (falta de glóbulos rojos), que necesiten tratamiento.
- Ultrasonido: Si una mujer embarazada está infectada, se puede hacer un ultrasonido para vigilar al feto y detectar posibles complicaciones.
Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos adecuados para su situación.
Los objetivos del tratamiento del eritema infeccioso (también llamado quinta enfermedad) son aliviar los síntomas, reducir las complicaciones y apoyar su bienestar. En la mayoría de los casos, el eritema infeccioso se quita solo y no necesita un tratamiento específico. Los cuidados de apoyo, como descanso e hidratación, suelen ser suficientes. El tratamiento puede incluir:
Medicamentos:
- Analgésicos de venta libre, como acetaminofén (paracetamol) o ibuprofeno, pueden ayudar a bajar la fiebre y aliviar el dolor en las articulaciones causado por el eritema infeccioso. Actúan al disminuir la inflamación y bloquear las señales de dolor.
Cuidados personales y cambios en los hábitos de salud:
- Descansar y mantenerse bien hidratado es importante para controlar los síntomas y apoyar la recuperación del cuerpo.
- Aplicar compresas frías o usar loción de calamina puede calmar las erupciones en la piel y aliviar la comezón.
- Practique buena higiene: lávese las manos con frecuencia, tosa en el codo en lugar de la mano y no comparta vasos, botellas, utensilios para beber ni cubiertos, para evitar la propagación del virus que causa el eritema infeccioso.
Si los síntomas continúan o se vuelven graves, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y atención adicionales. Recuerde consultar con su profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación.