Acerca de la dermatofitosis

Descripción general

La dermatofitosis, también llamada tiña (ringworm o tinea), es una infección de la piel causada por un grupo de hongos llamados dermatofitos. Afecta las capas superficiales de la piel, las uñas y el cabello. Los dermatofitos son hongos que tienden a invadir y crecer en tejidos con queratina, como la piel, el cabello y las uñas.

La infección puede causar enrojecimiento, granitos, placas (manchas elevadas), ampollas pequeñas, grietas y piel que se pela. Las lesiones suelen verse como un anillo.

La tiña puede ser aguda o crónica. Los casos crónicos duran más de 6 meses y hasta 1 año, aun con tratamiento adecuado. La tiña recurrente es cuando la enfermedad vuelve a aparecer pocas semanas después de terminar el tratamiento. La recaída es cuando la enfermedad regresa después de un periodo más largo sin infección.

Causas y factores de riesgo

La dermatofitosis (tiña) la causa un grupo de hongos llamados dermatofitos. Estos hongos pueden entrar e infectar la piel, las uñas y el cabello.

  • Entrada del hongo: Los dermatofitos pueden penetrar la piel y las hebras del cabello. Esto causa infección.
  • Descomposición de la queratina: Los dermatofitos producen enzimas que rompen la queratina, la proteína que está en la piel, las uñas y el cabello. Así obtienen nutrientes y crecen.
  • Respuesta del sistema inmunitario: La respuesta del cuerpo al hongo puede contribuir a los síntomas de la dermatofitosis.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Edad: Los niños y los adultos mayores tienen más riesgo de infecciones por dermatofitos.
  • Sexo: Los hombres tienen esta infección con más frecuencia que las mujeres.
  • Predisposición genética: Algunas personas pueden tener una tendencia genética a las infecciones por hongos.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:

  • Higiene deficiente: No tener buenos hábitos de higiene aumenta el riesgo de infecciones por hongos.
  • Sudoración: Sudar mucho o vivir en ambientes húmedos favorece el crecimiento de hongos.
  • Obesidad: Tener sobrepeso o un índice de masa corporal (IMC) alto se ha asociado con mayor riesgo de dermatofitosis.
  • Sistema inmunitario debilitado: Afecciones como la diabetes, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), o tomar medicamentos inmunosupresores (que bajan las defensas), pueden debilitar el sistema inmunitario y aumentar el riesgo de infecciones por hongos.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar según su lugar de residencia y su situación personal. Mantener buenos hábitos de higiene, cuidar su peso y llevar un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo de dermatofitosis. Si sospecha que tiene dermatofitosis, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la tiña (dermatofitosis, una infección por hongos de la piel) incluyen:

  • Costras en la piel.
  • Eritema (enrojecimiento).
  • Picazón (prurito).
  • Aparición de una mancha circular típica, con forma de anillo (tiña).

Cuando la afección empeora, pueden aparecer otros síntomas como:

  • Caída del cabello en varias zonas.
  • Pápulas (granitos pequeños y elevados).
  • Pústulas (granitos con pus).

También pueden presentarse:

  • Tiña cutánea recurrente (infección por hongos que regresa).
  • Infección bacteriana adicional (superinfección).
  • Afección de las uñas (hongos en las uñas, onicomicosis).
  • Eritrodermia descamativa generalizada (enrojecimiento y descamación extensos de la piel).
  • Caída del vello de las cejas y las pestañas.

Si sospecha tiña (dermatofitosis), se recomienda consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la dermatofitosis, se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen clínico: El médico le hará un examen completo, tomará una historia clínica detallada y revisará las lesiones y cómo están distribuidas en su cuerpo.
  • Examen microscópico: Se pueden analizar al microscopio muestras de piel, cabello o uñas obtenidas por raspado, usando una solución de hidróxido de potasio (KOH) al 10% a 20%. Esto permite ver las hifas (filamentos del hongo) de los dermatofitos.

Otros exámenes, pruebas y procedimientos pueden incluir:

  • Dermatoscopia: Esta técnica no invasiva usa aumento con luz para diferenciar la tiña del cuero cabelludo (tinea capitis) de otras enfermedades de la piel.
  • Examen con lámpara de Wood: El uso de una lámpara de Wood con luz ultravioleta (UV) puede detectar fluorescencia en la piel y el cabello, característica de una infección activa por dermatofitos.

Es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y para determinar la etapa o gravedad de la dermatofitosis. El profesional le recomendará los exámenes, pruebas y procedimientos más adecuados según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para la infección por hongos en la piel (dermatofitosis) son:

  • Eliminar la infección por hongos.
  • Aliviar síntomas como picazón e inflamación.
  • Prevenir que la infección se extienda a otras partes del cuerpo o a otras personas.

Medicamentos y opciones de tratamiento:

  • Medicamentos contra hongos (antifúngicos): se pueden tomar por vía oral o aplicar sobre la piel en la zona afectada. Actúan al eliminar o frenar el crecimiento del hongo.
  • Cremas o ungüentos de uso tópico: pueden ayudar a aliviar los síntomas y reducir la inflamación.

Cuidados personales y cambios en hábitos de salud:

  • Mantener la zona afectada limpia y seca, no compartir artículos personales como toallas o ropa, y usar ropa de tela transpirable puede ayudar a evitar que la infección se propague.
  • Mantener una buena higiene, lavarse las manos con regularidad y evitar el contacto con animales o superficies infectadas también puede ayudar a prevenir nuevas infecciones. Es importante recordar que las infecciones por hongos pueden transmitirse entre personas.

Tenga en cuenta que los tratamientos y los cuidados personales pueden variar según la gravedad y el lugar de la infección. Consulte con un profesional de la salud para recibir indicaciones personalizadas.

Recuerde que la dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.