Acerca del impétigo ampolloso
El impétigo bulloso es una infección de la piel muy contagiosa. Afecta sobre todo a bebés y niños pequeños: 90% de los casos ocurren en menores de 2 años. Se caracteriza por la aparición de ampollas llenas de líquido (llamadas bullas) en los brazos, las piernas y el tronco (entre la cintura y el cuello). Estas ampollas crecen rápido, se rompen y luego se cubren con una costra color miel. A diferencia del impétigo no bulloso, el impétigo bulloso no suele formar una costra amarillo‑marrón. La piel alrededor de las ampollas puede verse roja y causar picazón.
El impétigo bulloso es causado por la bacteria Staphylococcus aureus. Es importante buscar atención médica para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado. Un profesional de la salud puede recetar antibióticos en crema o por boca para acortar la enfermedad y evitar que las lesiones se propaguen. Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
El impétigo bulloso lo causan algunas cepas de la bacteria Staphylococcus aureus que producen toxinas exfoliativas (sustancias que hacen que la piel se desprenda). Estas toxinas, en especial A, B y D, hacen que las células de la capa externa de la piel pierdan la capacidad de pegarse entre sí. A diferencia del impétigo no bulloso, el impétigo bulloso se debe exclusivamente a estas cepas que producen toxinas de Staphylococcus aureus.
Factores de riesgo no modificables para el impétigo bulloso:
- Edad: Ser de corta edad es un factor no modificable.
- Predisposición genética: Tener familiares con impétigo bulloso o infecciones similares puede aumentar el riesgo.
- Antecedentes personales: Haber tenido impétigo bulloso antes puede aumentar el riesgo de que vuelva.
Factores de riesgo modificables para el impétigo bulloso:
- Higiene personal deficiente.
- Vivir en condiciones de pobreza.
- Estar en espacios reducidos y con mucha gente.
Estos factores aumentan la probabilidad de presentar impétigo bulloso, pero no significa que usted lo tendrá. Lo mejor es mantener buenos hábitos de higiene y consultar con su médico para recibir recomendaciones personalizadas.
Los síntomas comunes del impétigo ampolloso incluyen:
- Ampollas pequeñas sin costra de color miel que se vuelven ampollas grandes y blandas (ampollas llenas de líquido)
- Ampollas que pican y pueden no doler
- Piel roja y con picazón alrededor de las ampollas
A medida que el impétigo ampolloso avanza o se hace más grave, pueden aparecer estos síntomas:
- Ampollas más grandes que afectan la parte central del cuerpo (tronco) y pueden aparecer en la boca
- Líquido claro o amarillo dentro de las ampollas, que con el tiempo puede volverse turbio u oscuro
- Ampollas que duran más sin reventarse, en comparación con el impétigo no ampolloso
- Malestar general (sentirse mal)
- Fiebre baja
Es importante saber que los ganglios linfáticos inflamados (ganglios hinchados) suelen estar presentes en el impétigo no ampolloso, pero no en el impétigo ampolloso. Además, en casos poco frecuentes de impétigo ampolloso pueden presentarse síntomas generales como fiebre, malestar y comer poco.
Recuerde: si sospecha que usted o su hijo o su hija tienen impétigo ampolloso, es importante buscar atención con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar el impétigo bulloso, el profesional de la salud puede hacer lo siguiente:
- Historia de salud y examen físico: Le hará preguntas detalladas sobre sus síntomas y sobre factores que puedan influir en su afección o en la de su hijo o hija. Durante el examen físico, buscará señales de impétigo bulloso, por ejemplo: lesiones como granitos (pápulas), granitos con pus (pústulas) o llagas (úlceras), rodeadas de enrojecimiento (eritema), o con costras, pus o ampollas grandes (bullas).
- Pruebas de laboratorio: Puede pedir un cultivo o una prueba de laboratorio llamada tinción de Gram para confirmar si hay una infección por estafilococo.
Es importante consultar con su profesional de la salud, quien puede recomendarle los exámenes, pruebas y procedimientos específicos según su situación.
Los objetivos del tratamiento del impétigo ampolloso son:
- Eliminar la infección, reducir los síntomas y prevenir complicaciones: El objetivo principal es eliminar las bacterias llamadas estafilococos o estreptococos que causan la infección. Esto se puede lograr con antibióticos, para usar en la piel o para tomar por boca, según qué tan grave sea la infección.
- Favorecer la buena higiene y prevenir el contagio: Practicar una buena higiene personal y lavar el área afectada con agua y jabón varias veces al día es clave para evitar el autocontagio y que la infección se siga propagando.
Es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y opciones de tratamiento adecuadas. Pueden darle consejos personalizados según la gravedad y sus circunstancias. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.