Acerca de las infecciones bacterianas de la piel

Descripción general

Las infecciones bacterianas de la piel ocurren cuando bacterias entran a través de la piel. Estas infecciones pueden causar síntomas como hinchazón e inflamación.

Hay distintos tipos de infecciones bacterianas de la piel. Van desde infecciones superficiales hasta afecciones más graves que destruyen tejido (necrosantes). Algunos ejemplos comunes son impétigo, celulitis y abscesos.

El tratamiento puede incluir medicamentos que se aplican en la piel o antibióticos por boca. En casos más graves, los médicos pueden darle antibióticos por la vena (intravenosos).

Es importante lavarse las manos con frecuencia y limpiar bien cualquier corte para reducir el riesgo de infecciones bacterianas de la piel. Si tiene inquietudes sobre estas infecciones, lo mejor es contactar a un médico para recibir orientación.

Causas y factores de riesgo

Las infecciones bacterianas de la piel pueden tener varias causas. Una causa común es cuando las bacterias entran por un corte, una herida o una incisión quirúrgica. Así pueden invadir la piel y causar una infección. Además, lesiones como quemaduras, cortes y raspones dañan la piel y aumentan el riesgo de infección.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Incluyen:

  • Predisposición genética, como tener antecedentes familiares de infecciones bacterianas u otros problemas relacionados.
  • Afecciones o enfermedades que debilitan el sistema inmunitario, lo que hace a la persona más propensa a infecciones.

Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar incluyen:

  • Mala higiene, como no lavarse las manos con regularidad.
  • No mantener las heridas limpias y cubiertas.
  • Vivir con mucha gente en poco espacio o en condiciones poco limpias.

Es importante saber que, aunque hay factores de riesgo, cualquier persona puede tener una infección bacteriana de la piel, aunque no tenga estos factores. Tomar medidas preventivas, como mantener una buena higiene y atender de inmediato cualquier corte o herida, puede ayudarle a reducir las probabilidades de tener una infección bacteriana de la piel.

Síntomas

Los síntomas pueden variar según el tipo de infección. Los síntomas comunes de las infecciones bacterianas de la piel incluyen:

  • Dolor en el lugar de la infección
  • Hinchazón y enrojecimiento de la piel

Si la infección avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Piel caliente al tacto
  • Costras en la piel
  • Aparición de ampollas
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Ganglios linfáticos inflamados (bolitas bajo la piel)
  • Cansancio

Si presenta alguno de estos síntomas, comuníquese con un médico para obtener un diagnóstico y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Los médicos usan una combinación de signos clínicos, síntomas y pruebas de laboratorio para diagnosticar infecciones bacterianas de la piel. Estas son algunas evaluaciones, pruebas y procedimientos comunes para el diagnóstico:

  • Examen clínico: El médico revisará la piel afectada para buscar enrojecimiento, hinchazón, calor y pus (secreción amarillenta). También puede preguntarle sobre dolor o picazón.
  • Antecedentes médicos: El médico recogerá información sobre su salud y sobre infecciones de la piel que haya tenido antes. Esto ayuda a conocer la causa de fondo de la infección.
  • Cultivo: Las muestras tomadas con un hisopo o raspado pueden ponerse en cultivo en un laboratorio para hacer crecer e identificar la bacteria específica que causa la infección. Esto ayuda a decidir el tratamiento, porque distintas bacterias responden de forma diferente a los antibióticos.
  • Biopsia: En algunos casos, se puede retirar una pequeña muestra de piel (biopsia) para examinarla al microscopio. Esto puede mostrar si hay problemas de salud de base que contribuyen a la infección.
  • Análisis de sangre: Se pueden pedir para evaluar su salud general y buscar señales de infección en todo el cuerpo.
  • Pruebas de imagen: En casos poco frecuentes, cuando se sospecha compromiso de tejidos más profundos, se pueden usar pruebas como tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para ver la extensión de la infección.

Es importante saber que no todos los casos requieren muchas pruebas. El diagnóstico suele basarse en la evaluación clínica y en sus antecedentes. Su médico decidirá qué evaluaciones, pruebas y procedimientos son necesarios según su situación.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de las infecciones bacterianas de la piel son eliminar la infección, aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y favorecer la curación. Hay varias opciones de tratamiento para lograr estas metas.

  • Antibióticos tópicos: Los médicos suelen recetar antibióticos tópicos para tratar infecciones como impétigo, erisipela y celulitis causadas por bacterias llamadas Gram positivas (un tipo de bacteria). Estos antibióticos se aplican directamente sobre la piel y actúan al matar o frenar el crecimiento de bacterias en la superficie.
  • Antibióticos por boca o por vena: En casos más graves o cuando la infección se ha extendido, los médicos pueden recetar antibióticos por boca (vía oral) o por vena (vía intravenosa). Estos medicamentos ayudan a eliminar las bacterias en todo el cuerpo. Son especialmente importantes para tratar infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina adquiridas en la comunidad (SARM).
  • Incisión y drenaje: Para abscesos y forúnculos simples, los médicos pueden hacer un procedimiento quirúrgico sencillo llamado incisión y drenaje. Consiste en hacer un pequeño corte en la piel para sacar el pus y aliviar la presión. Esto acelera la curación y reduce el riesgo de complicaciones.
  • Cuidados personales y cambios en hábitos de salud: Ciertos cambios también pueden apoyar el tratamiento de las infecciones bacterianas de la piel. Entre ellos:
  • Mantener el área afectada limpia y seca
  • Evitar rascarse o manipular la zona de la infección
  • Practicar buena higiene, como lavarse las manos con frecuencia

Es importante terminar todo el tratamiento con antibióticos tal como se le indicó. No deje de tomar el antibiótico, aunque se sienta mejor, a menos que su proveedor de atención médica le diga que lo haga. Pueden ocurrir reacciones alérgicas a los antibióticos. Comuníquese de inmediato con su proveedor si presenta erupción en la piel, hinchazón de los labios o dificultad para respirar. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su proveedor o lea la información que viene con el medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.

Evolución o complicaciones

Las infecciones bacterianas de la piel pueden cambiar y empeorar con el tiempo si no se tratan. Sin tratamiento, pueden causar complicaciones graves y a veces mortales. La evolución depende del tipo de infección y de cómo respondan las defensas del cuerpo de cada persona.

Complicaciones que pueden ocurrir:

  • Infección invasiva: Si la infección se extiende más allá de la piel y llega a los tejidos profundos o a la sangre, puede causar sepsis. La sepsis es una respuesta grave y potencialmente mortal del cuerpo ante una infección; puede causar falla de órganos.
  • Osteomielitis (infección del hueso): Ocurre cuando bacterias de una infección de la piel llegan a los huesos de abajo. Puede causar dolor, hinchazón y dificultad para mover el área afectada.
  • Complicaciones después de la infección: Las infecciones bacterianas de la piel, en especial las causadas por algunos tipos de la bacteria estreptococo (Streptococcus), a veces pueden causar problemas después de la infección. Estos incluyen fiebre reumática aguda, que afecta el corazón, las articulaciones y otros órganos, o glomerulonefritis aguda posestreptocócica, que afecta los riñones.

Con tratamiento oportuno y adecuado, las personas con infecciones bacterianas de la piel pueden eliminar las bacterias y prevenir más complicaciones. Es importante seguir las indicaciones del personal de salud y terminar todo el tratamiento con los antibióticos recetados para asegurar un buen resultado.

Recuerde: esta información es solo educativa y no reemplaza el consejo médico. Si sospecha que tiene una infección bacteriana de la piel o le preocupa su salud, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.