Acerca del eritema multiforme
El eritema multiforme es una reacción del sistema inmunitario en la piel. Ocurre por una infección por virus, ciertos medicamentos u otros factores. Se ve como manchas en la piel, rojas, rosadas o moradas, parecidas a un sarpullido.
Las manchas suelen ser circulares y medir menos de 3 centímetros. Tienen el centro más oscuro y los bordes rosados más claros. Pueden parecer ronchas o tener forma de diana (blanco).
El eritema multiforme puede afectar las palmas de las manos o zonas más grandes del cuerpo. El sarpullido puede empezar en las manos y los pies y luego extenderse a otras partes del cuerpo. Al desvanecerse el sarpullido, pueden quedar cicatrices o la piel puede oscurecerse.
El eritema multiforme es un problema de la piel que puede tener varias causas.
Causas del eritema multiforme:
- Reacción del sistema inmunitario ante una infección: puede aparecer como respuesta a infecciones como el virus del herpes simple (VHS), Mycoplasma pneumoniae, citomegalovirus, gripe (influenza), virus de Epstein-Barr, adenovirus, hepatitis, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), parapoxvirus y infecciones por hongos.
- Medicamentos: en raras ocasiones, ciertos medicamentos pueden desencadenarlo. Incluyen algunos antibióticos como la eritromicina, los antiinflamatorios no esteroides (AINE) y algunas vacunas (sobre todo en bebés).
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. En el eritema multiforme incluyen:
- Infección por virus del herpes simple (VHS): es la causa principal. Los tipos VHS-1 y VHS-2 pueden causarlo.
- Infección por Mycoplasma pneumoniae: esta infección respiratoria por la bacteria M. pneumoniae puede llevar a eritema multiforme.
- Edad: puede afectar a cualquier edad, pero es más común en adultos jóvenes y en hombres.
Los factores de riesgo modificables son los que se pueden cambiar o influir. En el eritema multiforme incluyen:
- Uso de medicamentos: algunos fármacos como los antiinflamatorios no esteroides (AINE), medicamentos antibacterianos, antibióticos derivados de la penicilina, medicamentos para las convulsiones (antiepilépticos), medicamentos anestésicos y barbitúricos pueden aumentar el riesgo.
- Vacunación: en raras ocasiones, vacunas como tétanos-difteria-tosferina acelular (Tdap) o hepatitis B pueden desencadenar eritema multiforme.
Recuerde: tener estos factores de riesgo no significa que usted va a desarrollar eritema multiforme. Si tiene dudas o presenta síntomas, consulte a su profesional de salud para un diagnóstico correcto y el manejo adecuado.
Los síntomas tempranos más comunes del eritema multiforme (EM) son:
- Sarpullido que pica y arde
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Malestar general
- Dolor e hinchazón en las articulaciones
- Llagas en la boca
- Llagas y enrojecimiento en los ojos
- Sensibilidad a la luz
Cuando el EM empeora, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Cansancio o agotamiento
- El sarpullido puede quedar de color marrón cuando se va quitando
- Llagas dolorosas cubiertas por una capa blanquecina. Pueden aparecer en los labios, mejillas, parte de abajo de la boca, paladar, encías, ojos, genitales, ano, tráquea (tubo de la respiración) y aparato digestivo
- Dificultad para hablar y tragar
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todos los presentarán. Si usted sospecha que tiene eritema multiforme (EM) o tiene síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el eritema multiforme (EM), los profesionales de la salud pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: el profesional de la salud observa el tamaño, la forma, el color y cómo están distribuidas las lesiones en la piel relacionadas con el EM.
- Antecedentes médicos: su profesional de la salud reúne información sobre su historial de salud y diagnósticos previos.
- Pruebas de laboratorio: pueden pedir análisis de sangre para buscar infecciones específicas o afecciones autoinmunes (cuando el sistema de defensa ataca por error su propio cuerpo) que se asocian con el EM.
- Biopsia de piel: en algunos casos, se toma una pequeña muestra de piel para examinarla al microscopio. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico y a descartar otras causas.
Según la gravedad y la complejidad de su condición, su profesional de la salud puede remitirle a un dermatólogo u otro especialista para una evaluación y atención adicionales.
Recuerde: estas son pautas generales. Los exámenes, pruebas y procedimientos específicos pueden variar según su caso. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los objetivos del tratamiento del eritema multiforme (EM) son: aliviar los síntomas, ayudar a la piel a sanar, prevenir complicaciones e identificar y tratar la causa de base. Para lograrlo se pueden usar estas opciones:
- Medicamentos:
- Esteroides tópicos (medicinas antiinflamatorias para la piel): ayudan a bajar la inflamación y la picazón en las zonas afectadas.
- Antihistamínicos (medicinas para la alergia): pueden aliviar la picazón y reducir las reacciones alérgicas.
- Antivirales por vía oral: si la causa del EM es una infección por virus, como el virus del herpes simple (VHS), pueden recetarle antivirales para tratar la infección y prevenir brotes futuros.
- Medicinas para el dolor (analgésicos): ayudan a aliviar las molestias del EM.
- Enjuagues bucales con anestésico: si se afecta el interior de la boca, pueden aliviar el dolor y la molestia.
- Gotas para los ojos: si el EM afecta los ojos, pueden recetarle gotas para bajar la inflamación y aliviar los síntomas.
- Procedimientos terapéuticos:
- Cuidado de las heridas: es esencial para prevenir infecciones y ayudar a sanar. Las curaciones y vendajes adecuados pueden calmar la piel y favorecer la cicatrización.
- Líquidos por vena (intravenosos): en casos extensos con pérdida de líquidos por ampollas, puede necesitarse para mantener la hidratación.
- Autocuidado y cambios en hábitos de salud:
- Evitar desencadenantes: identificar y evitar causas como ciertos medicamentos o infecciones puede ayudar a prevenir episodios futuros de EM.
Es importante saber que el tratamiento puede variar según la gravedad del cuadro, las características de cada persona y la causa del EM. Es clave consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones de tratamiento personalizadas.