Acerca del eccema de contacto (dermatitis de contacto)
El eccema por contacto, también llamado dermatitis de contacto, es un tipo de eccema que aparece cuando la piel toca un alérgeno (algo que causa alergia) o un irritante (algo que irrita la piel).
Causa una erupción roja que pica. Si no se trata, puede doler y infectarse. La erupción puede salir de inmediato después del contacto o aparecer más tarde. Puede deberse a muchas sustancias, como metales (por ejemplo, níquel), cosméticos, jabones, látex o algunos materiales. También puede ocurrir por lavarse mucho las manos o por lavar platos con frecuencia.
La piel afectada puede engrosarse, ponerse escamosa y cambiar de color. En casos graves, la zona puede sangrar o supurar.
El tratamiento incluye evitar el alérgeno o irritante y usar cremas sin receta, como hidrocortisona para la piel. Si la reacción es fuerte y hay llagas abiertas, busque atención médica para antibióticos o tratamientos con receta.
Recuerde consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dermatitis de contacto (también llamada eccema de contacto) ocurre cuando la piel toca directamente una sustancia irritante o un alérgeno (algo que causa alergia). Esa sustancia hace que las defensas del cuerpo reaccionen. Esto produce inflamación y la piel deja de proteger bien. Por eso aparecen síntomas típicos: enrojecimiento, picazón y sarpullido.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Predisposición genética (tendencia heredada): algunas personas tienen más probabilidad de desarrollar dermatitis de contacto.
- Edad: puede presentarse a cualquier edad, pero es más frecuente en niños y adultos jóvenes.
- Alergias: tener otras alergias, como rinitis alérgica (fiebre del heno) o alergias a alimentos, puede aumentar el riesgo de tener dermatitis de contacto.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar o influir:
- Exposición en el trabajo: trabajos con contacto frecuente con irritantes o alérgenos, como trabajadores de la salud o peluqueros, aumentan el riesgo de desarrollar dermatitis de contacto.
- Factores ambientales: estar expuesto a contaminación y a climas extremos puede contribuir a que se desarrolle la dermatitis de contacto.
- Productos de cuidado personal: usar productos para la piel o cosméticos que contienen irritantes o alérgenos puede desencadenar dermatitis de contacto.
Recuerde: algunos factores se pueden cambiar y otros no. Si usted sospecha que tiene dermatitis de contacto o quiere prevenirla, consulte a un profesional de la salud. Esta persona puede darle consejos y orientación personalizados.
La dermatitis de contacto (también llamada eczema por contacto) puede causar distintos síntomas según qué tan grave sea.
Síntomas comunes:
- Picazón: la piel afectada puede picar y dar ganas de rascarse.
- Ardor o dolor: algunas personas sienten ardor o dolor en la zona afectada.
- Enrojecimiento: la piel puede verse roja.
- Granitos o ampollas: pueden salir pequeños granos o ampollas en la piel.
Síntomas más graves:
- Hinchazón: el área afectada puede hincharse por la inflamación.
- Secreción o costras: en casos graves, la piel puede sacar líquido o formar costras.
- Piel engrosada: la inflamación por mucho tiempo puede volver la piel más gruesa y áspera.
- Sequedad: la piel puede volverse muy seca y pelarse.
- Cambios de color: el área afectada puede verse más oscura o de otro color.
Es importante saber que los síntomas varían de una persona a otra y pueden cambiar con el tiempo. Si sospecha dermatitis de contacto, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la dermatitis de contacto (también llamada eczema de contacto), los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos: El médico le preguntará sobre su salud, sus síntomas y posibles desencadenantes.
- Examen físico: Se revisarán con detalle las zonas afectadas para evaluar el aspecto y la ubicación de la erupción.
- Prueba del parche (pruebas epicutáneas): Consiste en aplicar pequeñas cantidades de posibles sustancias que causan alergia (alérgenos) en su piel para identificar qué la está causando.
- Biopsia de piel: En algunos casos, el médico puede tomar una pequeña muestra de piel para analizarla. Es menos común, pero puede ayudar a descartar otras afecciones.
Es importante que consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Las metas del tratamiento del eccema de contacto (también llamado dermatitis de contacto) son: aliviar los síntomas, reducir la inflamación, prevenir brotes futuros y ayudar a que la piel sane. Estos son los tratamientos recomendados y cómo actúan:
Medicamentos:
- Corticoides tópicos (medicinas que bajan la inflamación): Reducen la inflamación y la comezón. El profesional de la salud puede recomendar ungüentos en lugar de cremas porque tienen más aceite y ayudan a mantener la piel hidratada. Siga las indicaciones del profesional sobre cuánta cantidad usar y con qué frecuencia aplicarlos.
- Antihistamínicos (medicinas para la alergia): Pueden ayudar a controlar la comezón antes de dormir.
Cuidados personales y cambios de hábitos:
- Evitar irritantes: Identifique y elimine la exposición a las sustancias que le desencadenan el problema.
- Hidratación: Aplique a diario cremas hidratantes sin perfume para mantener la piel hidratada.
Recuerde: consulte con un profesional de la salud antes de probar remedios caseros o medicamentos de venta libre. Le pueden dar consejos personalizados para su situación. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse efectos secundarios. Para conocerlos, consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.